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Los acosos ocurren principalmente en Mitzitón, Jotolá y San Sebastián Bachajón

Se intensifica ola de hostigamientos para frenar protestas por autopista en Chiapas
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Un habitante de Mitzitón muestra en una asamblea de las autoridades ejidales la ruta que seguiría la autopista San Cristóbal-Palenque. Desde el anuncio del proyecto esa comunidad tzotzil ha manifestado su rechazo a la destrucción de sus tierras que implica la construcción de la vía rápidaFoto Moysés Zúñiga Santiago
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Periódico La Jornada
Viernes 4 de septiembre de 2009, p. 14

San Cristóbal de las Casas, Chis., 3 de septiembre. El ejido tzeltal de Jotolá, en el municipio de Chilón, el cual se opone al paso de la autopista San Cristóbal de las Casas-Palenque por sus tierras, o las de sus vecinos de San Sebastián Bachajón, al igual que éste, es agredido y hostigado por miembros de la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic).

Los representantes del ejido, adeherentes de la otra campaña del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), señalan que el grupo local de Opddic es encabezado por Juan Cruz Méndez y sus hermanos Rogelio, Guadalupe y Medardo Carmelino, y por Jerónimo Demeza Moreno, quienes disparan armas de fuego espantando a nuestros compañeros. A su vez, la señora María Hernández López, de la misma organización priísta, amenaza a las compañeras diciendo que habrá derramamiento de sangre.

Los hermanos Cruz Méndez se establecieron en Jotolá tras ser expulsados del ejido Monte Líbano (donde se originó la Opddic, en las cañadas de Ocosingo) por tráfico de enervantes, asesinato y robos de caballos, y se aliaron con Demeza Moreno, quien ha participado directamente en las agresiones y despojos contra San Sebastián Bachajón, en la región de Agua Azul. Los ejidatarios identifican a otros trece miembros del grupo que, según sostienen, los amenaza.

La situación conflictiva de Jotolá se asocia no sólo geográficamente con la de San Sebastián. Ambos ejidos tienen presos políticos. Del segundo ejido permanecen en el penal El Amate Jerónimo y Antonio Gómez Saragos. El preso de Jotolá es el profesor Manuel Aguilar Gómez, fundador del ejido. Existen además órdenes de aprehensión contra Ricardo Sánchez Luna, Alberto Méndez López, Isabel Moreno Miranda y Pascual Sánchez Pérez. La policía judicial ronda Jotolá y varias veces ha intentado capturarlos.

De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (CDHFBC), “el grupo de corte paramilitar de Opddic sistemáticamente acusa con falsedad a bases de apoyo del EZLN y adherentes de la otra campaña como parte de su estrategia de hostigamiento y despojo del territorio”. De este modo, levantó cargos contra Aguilar Gómez, con la finalidad de acaparar tierras ejidales donde dicho grupo violento es minoritario. El profesor está preso en el penal de Ocosingo desde noviembre.

En una comunicación conjunta de tres ejidos de la otra campaña opuestos a la autopista (Mitzitón, Jotolá y San Sebastián Bachajón) expusieron el 20 de agosto: El mal gobierno nos amenaza para despojarnos de nuestros territorios y tierra para trazar sus malos proyectos neoliberales que nada nos beneficia como pueblos indígenas. Convocaron a todos los pueblos que van a ser afectados por las malas políticas del gobierno a que se organicen y luchen para que esa carretera no pase por nuestros territorios.

Cabe recordar que el 11 de agosto se presentaron en Jotolá Carlos César Santiago Ángel, delegado de gobierno en Chilón, y su operador Luis Herminio Gómez Pérez. Nos fueron a provocar con malas palabras cuando estábamos en una reunión de autoridades de San Sebastián Bachajón y Jotolá. Nadie los invitó pero se metieron a dar una palabra de mentira, que no les interesaban nuestros presos políticos y sólo querían saber si teníamos armas.

Ante esta mala actitud, y por acuerdo, fueron retenidos. Los indígenas dijeron al gobierno que entregarían a los malos funcionarios a cambio de la libertad de sus presos. El gobierno ofreció dialogar y los indígenas liberaron a los funcionarios. Se acordó un encuentro, pero la delegación gubernamental no se presentó. Comprobamos que al mal gobierno no le gusta el diálogo sino la guerra, mandar a sus ejércitos, policías y paramilitares a morder a nuestro pueblo.