Opinión
Ver día anteriorMartes 25 de agosto de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Itacate

Desgranando una mazorca

A

lgunos de los trabajos presentados en el simposio sobre maíz que formó parte de la mesa redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología en 2007, se reúnen en el suplemento Desgranando una mazorca, de la revista Diario de Campo, que circula entre investigadores de las ciencias sociales.

La Coordinación Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia contribuye así a la difusión de las diversas expresiones culturales que genera esta planta, que por su papel fundamental se considera sagrada entre las comunidades indígenas y rurales.

Coordinan el suplemento Carmen Morales Valderrama y Catalina Rodríguez Lazcano. La primera parte presenta hallazgos arqueológicos que ubican la domesticación del maíz a partir del teocintle hace cerca de 9 mil años. Las muestras más antiguas que se han registrado se localizan en la cuenca del Balsas.

Hay testimonios fotográficos de un amplio grupo de antropólogos que ilustran celebraciones comunitarias, etapas del cultivo del maíz, la manera de transportarlo y almacenarlo, de molerlo, de convertirlo en masa y de cocinarlo de diversas maneras.

Una de las muchas comunidades que llevan a cabo ceremonias en torno al ciclo del maíz es San Francisco Oxtotilpan, en el estado de México. Según los datos recogidos por Maricela Gallegos, el día de san Isidro Labrador culmina con una fiesta carnavalesca, un conjunto de actividades que inician el día de La Candelaria.

Entonces se colocan en el altar familiar las mazorcas que se han seleccionado para la siembra. Estas semillas, junto con las de frijol, se bendicen el Miércoles de Ceniza entre cántaros de agua, flores y ceras. Cada detalle descrito, muestra el gran contenido cultural que rodea al maíz. Lo mismo podría decirse de otros ensayos.

En Desgranando la mazorca también se evidencia que todo el país es centro de origen y domesticación del maíz, y que las poblaciones deben organizarse para defenderlo de la contaminación con maíz transgénico.

Por su importancia vital, diversas organizaciones han convocado a celebrar anualmente el Día Nacional del Maíz, a partir de este 29 de septiembre. Se trata de planear actividades culturales, educativas, gastronómicas, rituales, comunitarias familiares y sociales para garantizar una alimentación sana, suficiente y de acuerdo a nuestros gustos y tradiciones.

Pueden ser tan sencillas como reunirnos a comer tamales ese día y conversar acerca de la presencia del maíz en nuestra vida diaria. Quienes deseen tener más información, o inscribir y compartir sus propuestas, pueden escribir a www.dianacionaldelmaiz.org o también a www.sinmaiznohaypais.org.