Cultura
Ver día anteriorSábado 4 de julio de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Desde el próximo lunes ocuparán el pedestal de la plaza Trafalgar

Las esculturas vivientes londinenses muestran el auge del arte participativo

El sacrificio de Oliver Parons-Barker consistirá en lucir un traje hecho de materia fecal

La propuesta del escultor Antony Gormley atrae a miles de potenciales interesados

 
Periódico La Jornada
Sábado 4 de julio de 2009, p. 5

Londres, 3 de julio. Hay personas que nada tienen que objetar a la idea de convertirse en un monumento luciendo un disfraz de caca.

En contraste, dice Oliver Parons-Baker, ¿qué lugar podría ser mejor que Trafalgar Square para alertar sobre la falta de agua potable llevando un traje que evoque la materia fecal?

Este británico de 26 años, al igual que miles de personas, subirá a un pedestal ubicado en una de las plazas más famosas del mundo para ser un monumento viviente. Y no será un acto organizado por exhibicionistas. Será arte.

La propuesta provino del artista británico Antony Gormley. ¿En qué consistirá? Desde el próximo lunes, la superficie del Fourth Plinth, pedestal que se encuentra vacío en el Trafalgar Square, será ocupada por participantes voluntarios, que se pasarán la posta para que la exposición se mantenga durante un centenar de días.

Originalmente, el pedestal fue emplazado en el lugar como pie de una estatua ecuestre. Ahora, el pueblo puede hacer con él lo que desee. Sólo tiene que ser legal. El objetivo es celebrar la singularidad de cada uno, comenta Gormley. El pueblo podrá ocupar el escalafón de los poderosos.

Elección de candidatos al azar

Los candidatos son elegidos al azar entre todos los postulantes del Reino Unido. Puede participar cualquier residente del país. En su lugar de origen, Gormley, escultor y ganador del Premio Turner, es archiconocido por sus esculturas monumentales, como Angel of the North.

Su fama de artista consiguió atraer a miles de potenciales participantes para el acto en el centro londinense.

Para la primera vuelta, que tendrá lugar en julio, fueron seleccionadas 615 personas de entre 13 mil postulantes. Según el programa, el pedestal, que se encuentra enfrente de la National Gallery, será ocupado hasta octubre por 2 mil 400 personas.

Construido en 1841, el Fourth Plinth debió contentarse con su destino de obra inconclusa ante la falta de dinero, que no permitió que se terminara la estatua que originariamente iba a portar.

Actualmente el cuarto pedestal es utilizado para diversas exposiciones o discursos.

Entre las futuras estatuas vivientes podrá verse desde un arquitecto que quiere que su disfraz rosa sea iluminado mientras él está montado en una bicicleta, hasta una joven que prevé celebrar su 20 aniversario en el codiciado sitio con un pastel y champán.

Chifladura del arte-diversión

Una mujer de 83 años se propone subir en su silla de ruedas y hacer uso de la plataforma para ondear banderas. Un hombre fregará el pedestal, mientras muchos simplemente quieren “estar allí, de pie“ y otros todavía no saben qué harán en la hora con la que cuentan ante las miradas de miles de turistas.

Me postulé porque hasta ahora nadie de mi familia ha sido alzado sobre un pedestal. No somos ni generales ni científicos ni políticos. Así que esta era mi oportunidad, explica Jilly, participante londinense.

El proyecto forma parte del creciente aumento de arte participativo. En 2006, el alemán Carsten Höller invitó a que quienes concurrieran a la Tate Modern se deslizaran por un tobogán gigante.

El acto congregado por Gormley es “otro ejemplo de la chifladura del ‘arte-diversión”’, opinó Richard Dorment, crítico de arte del periódico Daily Telegraph.

Los participantes en las esculturas vivientes de Trafalgar Square deberán cumplir con su papel de objeto artístico incluso durante la noche, llueva o truene. “No se puede decir después de cinco minutos: ‘me siento mal, me quiero bajar”’, comentó Gormley.

Son monumentos vivientes, hay que saber sacrificarse por ello, agregó el artista.

El sacrificio de Parons-Barker será lucir el traje de caca. Eso sí: para la segunda parte de su presentación, optó por llevar un disfraz de pez.