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Presentaron su novela Yo, la peor, que marca su incursión en el género histórico

Mónica Lavín reabre los caminos de libertad de Sor Juana Inés de la Cruz

La Iglesia fue una de las causantes de la destrucción sicológica de la monja, dijo Francisco Martín Moreno

La autora invita a repensar un periodo poco estudiado: Sandra Lorenzano

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Mónica Lavín, la noche del jueves, durante la presentación de su novela Yo, la peor en las instalaciones de la Universidad del Claustro de Sor JuanaFoto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Sábado 30 de mayo de 2009, p. 4

La historia de la nada cándida Sor Juana y su Iglesia desalmada –según parafraseó Sandra Lorenzano el título de uno los libros más famosos de Gabo– es el terreno fértil en torno del cual se desarrolla la más reciente novela de Mónica Lavín, Yo, la peor, la cual marca su incursión en el género histórico.

Editado por Grijalbo, el libro fue presentado la noche del jueves en lo que fue el hogar de la Décima Musa desde los 21 años hasta el momento de su muerte, a los 47 años: el ex Convento de San Jerónimo, ahora sede de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Durante su intervención, el editor y periodista Nicolás Alvarado externó su parecer acerca de que la de Lavín, aunque así se le ha promocionado, dista de ser una novela sobre Sor Juana.

El de la poeta, en su opinión, es un personaje medio fantasmagórico que sirve como eslabón o pretexto para conocer la forma en cómo vivían las mujeres de aquella época, desde su madre, abuela y hermanas hasta su maestra, sus sirvientas, la virreina y las monjas.

Estas mujeres no quieren ser escritoras, como Sor Juana. Creo que Mónica hace un hallazgo brillante en el libro: descubrir que lo que éstas querían era ser mujeres de otro modo, como Sor Juana. Pero si hoy es difícil ser mujer de otro modo, hay que imaginarse para las contemporáneas de la poeta, donde había dos modelos dicotómicos: la esposa o la puta, y Sor Juana no se ajustaba a ninguno.

En una observación crítica, Alvarado afirmó que, en Yo la peor, Lavín fracasa en su intención de conocer mejor a Sor Juana y hacerla más conocida a los lectores, pues, ella “termina convertida en una de las fans” de la monja jerónima.

En contraste, destacó como enorme mérito que la autora logró escribir una gran novela histórica, género con el que el periodista dijo tener serias reservas, porque se puede caer en la banalidad y la redundancia de manera muy fácil

“En Yo, la peor, Mónica usa a muchas mujeres para hablar de una mujer, y en el camino lo que logra es hablar de todas las mujeres, de lo femenino, de ella misma y lo más importante es que logra hablar del mundo, y eso no es historia, por mucho que haya investigado; eso es literatura.”

Entorno inquisitorial

Lo primero que hizo en su turno el historiador y novelista Francisco Martín Moreno fue diferir de lo expresado por Alvarado en torno de la novela histórica y subrayó que ésta explica una gran diversidad de situaciones que muchas veces pasan inadvertidas para los propios historiadores.

A la par del fino manejo del lenguaje y la gramática, Martín Moreno destacó la gran capacidad de Lavín para recrear en esta novela aquella época de mediados del siglo XVI, donde vivió quien, a su parecer, es la máxima figura de las letras mexicanas.

El historiador pidió reparar precisamente en esa época, determinada por un entorno inquisitorial en el que quemaban, torturaban o enclaustraban a hombres y mujeres condenados por herejes o brujería, y por supuesto Sor Juana era una candidata a morir en la pira.

A partir de se contexto, concluyó que la Iglesia católica, una de las mas siniestras enemigas de este país, fue una de las causantes de esta destrucción sicológica y mental de esta escritora que los mexicanos no debemos cansarnos jamás de honrarla. La acusaron en secreto de irreverente, impía, insolente, soberbia, altanera, blasfema, atea, infiel, hereje...

Como moderadora de la presentación fungió Sandra Lorenzano, vicerrectora académica de la Universidad del Claustro, quien sostuvo que el trabajo que hace Mónica Lavín es volver a abrir los caminos de libertad de Sor Juana. Es una enseñanza también para repensar uno de los periodos mas importantes y quizás menos estudiados de nuestra historia.