Economía
Ver día anteriorJueves 19 de marzo de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Dinero

La guerra de las croquetas

En definitiva: seguirá la tenencia

La nana

E

n toda guerra hay víctimas inocentes. Y en la miniguerra comercial con Estados Unidos las víctimas han venido a ser los perros: el almirante Ruiz Mateos, que también cobra como secretario de Economía, incluyó las croquetas en su mapa bélico. También las whiskas de los gatos. Hizo una cuidadosa selección de los productos que –tal vez– deberán pagar un mayor arancel, a fin de causar el menor daño a los exportadores americanos. En su intrépida expedición punitiva, disparó un cañonazo arancelario contra los árboles de navidad a sabiendas de que nadie importaría uno cuando va entrando la primavera. También rafagueó los vinos californianos, algunos son muy buenos, pero no tienen mercado, nuestros consumidores favorecen los españoles, los chilenos y recientemente los argentinos. En cambio, no atendió la sugerencia de los transportistas de bloquear el ingreso de los traileros gringos, mientras el socio norteño no cumpla lo que firmó en el TLC. Ahora falta que corra el trámite burocrático y lleguen las instrucciones a los administradores de las aduanas. Antes de eso, tendrán lugar tres sucesos: 1) será designado el nuevo embajador, 2) el miércoles próximo llegará a México la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y 3) a mediados de abril el presidente Obama estará aterrizando en suelo azteca para una visita de dos días. Es un tiempo más que suficiente para que el almirante Ruiz Mateos saque la banderita blanca y entregue la plaza de lo que será recordada como la guerra de las croquetas.

La tenencia

Por si alguna inquietud seguía viva, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados decidió liquidar en definitiva la iniciativa de desaparecer la tenencia este año. El priísta Jorge Estefan Chidiac, infatigable enemigo de los consumidores, argumentó que no existe un mecanismo resarcitorio (sic) para compensar el ingreso. Calderón había dicho días antes: ‘Por mí, que se quite, la verdad’; pero en los estados esa es la bronca, porque todo lo que se recauda de la tenencia va para los estados y finalmente el argumento de los gobernadores, sin distingos de partido, es decir: ‘no me descobijen en esto’. Cuando andaba en campaña no mencionó descobijados, se comprometió a desaparecer la tenencia.

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Asunto: las becas del Conacyt

Hace años estuve a cargo del programa de becarios de posgrado del Conacyt en Estados Unidos y Canadá, y fui testigo de los abusos de algunos funcionarios del consejo que por aquel entonces manejaban los dineros de las becas de nuestros estudiantes en el extranjero. Eran los tiempos de Edmundo Flores como director general y aunque era un señor de carácter difícil, no era deshonesto. Así que un buen día decidí informar directamente y sin tapujos sobre los graves problemas que atravesaban los becarios, muchos de ellos casados y con hijos, sin alimentos para los niños, sin poder pagar la renta ni la colegiatura. La imagen de México se encontraba por los suelos, a grado tal que recibía llamadas de institutos politécnicos y universidades para decirme que si el Conacyt no podía pagar, ellos pagarían las colegiaturas y las becas de manutención, pero firmarían un contrato con nuestros becarios para que no regresaran a trabajar a México. Al ser informado, el doctor Flores decidió investigar por qué los dineros se detenían más de seis meses antes de llegar a las universidades de Norteamérica. Así se descubrió que salían de la tesorería, pero en lugar de girarse de inmediato al pago de becarios y universidades, se depositaban en una cuenta especial (también a nombre del Conacyt) que sólo admitía las firmas de dos o tres contadores y un auditor del mismo consejo. El dinero lo trabajaban seis o nueve meses (¡sí!, había retrasos de hasta nueve meses en el pago de las becas) y cuando lo liberaban, los ladrones se repartían los intereses, que no eran una bicoca. Los autores de la fechoría rindieron cuentas más tarde, pero desde una crujía. Fue así que me acerqué al First National Bank of Boston, que tenía un programa de pagos de becas y colegiaturas diseñado especialmente para los becarios de Venezuela y de Irán. El doctor Flores decidió apoyar esta iniciativa y firmamos un contrato con dicho banco el cual, por medio de cartas de crédito avaladas por el Banco Internacional, pagaba regularmente las colegiaturas y manutención de nuestros estudiantes. Además, me puse de acuerdo con algunos cónsules de México con objeto de crear un fondo revolvente para que, en caso de que se les presentara un becario con problemas económicos relacionados con el retraso de su manutención, se le otorgara un préstamo a nuestro cargo para sacarlo de apuros. Espero que estos tips que te doy sirvan para tratar de solucionar los problemas de los becarios sin beca.

Carmen Cristina Alvarez de Coleman

Lot-et-Garonne, Francia

R: ¡Chispas! ¿No estará repitiéndose la negra historia en nuestros días? ¿Qué tal si el dinero de las becas otra vez se usa para generar ganancias a algunos funcionarios? Es muy raro que los retrasos se repitan con tanta frecuencia.

Asunto: la nana

Enrique: escuché en la radio que los banqueros dicen que el número de asaltos en sus instituciones creció 84%. ¡Cuánto cinismo! Así que hasta llevan la cuenta de sus atracos. Con eso de que tienen la protección de su niñera Luis Pazos.

Lorena López/Toluca

R: Recordando a don Rubén: lo que quisieron decir es que los asaltos contra los bancos han aumentado. La estadística de lo otro no existe, o no se conoce, para eso tienen a la nana.