Usted está aquí: sábado 22 de marzo de 2008 Espectáculos Participar en las tres caídas reditúa en reclusorios del DF

■ La actividad puede considerarse inclusive para lograr la preliberación

Participar en las tres caídas reditúa en reclusorios del DF

Josefina Quintero

Ampliar la imagen Romanos y nazarenos recorren las calles de los ocho barrios de Iztapalapa, en dirección al cerro de la Estrella Romanos y nazarenos recorren las calles de los ocho barrios de Iztapalapa, en dirección al cerro de la Estrella Foto: Víctor Camacho

Ampliar la imagen Los cálculos sobre la asistencia a la procesión superaron las expectativas Los cálculos sobre la asistencia a la procesión superaron las expectativas Foto: Alfredo Domínguez

Ampliar la imagen Los requisitos para que los internos participen en la representación de la crucifixión de Cristo son: ser creyente y parecerse a él. Recreación de las tres caídas en el Reclusorio Oriente Los requisitos para que los internos participen en la representación de la crucifixión de Cristo son: ser creyente y parecerse a él. Recreación de las tres caídas en el Reclusorio Oriente Foto: Reuters

Alcanzar la gloria en un reclusorio se traduce en beneficios para los internos, que van desde la autorización para poseer diversos artículos y enseres hasta la preliberación o libertad anticipada, esa es la razón por la que participan en la escenificación del Vía crucis, organizado por la Pastoral Penitenciaria.

Ayer, en los centros de readaptación Penitenciaría Santa Martha Acatitla y Reclusorio Varonil Oriente se realizó la escenificación de tres caídas, como se conoce a la representación en esos espacios.

En Santa Martha Acatitla, Christopher, interno condenado a ocho años de prisión por robo, fue Jesús, mientras en el Oriente, Osvaldo Rodríguez hizo el papel principal.

Para Christopher, quien convive en la penitenciaria con una población cercana a los 2 mil 200 internos, su participación la alcanzó, luego de una selección, entre tres de sus compañeros. Los requisitos para el Jesús del penal: ser creyente y parecerse a la imagen religiosa divulgada de Cristo crucificado.

La participación de los internos en las actividades culturales, sociales, deportivas, así como el estudiar y participar en talleres, son una forma de readaptación que se ha implementado en los reclusorios. El estímulo, más que readaptar, alimenta su deseo de libertad, porque el perdón en ellos se transforma al acortar el periodo de estancia en el lugar.

Mientras en el Oriente, donde la población alcanza los 11 mil internos, la Pasión de Cristo fue representada por 60 reclusos del centro de readaptación más poblado de la ciudad. Osvaldo Rodríguez, quien hizo el papel de Jesús, es un recluso de 24 años, quien cumple una sentencia de 18 por el delito de privación ilegal de la libertad.

 
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