Usted está aquí: martes 30 de enero de 2007 Economía México SA

México SA

Carlos Fernández-Vega

La tesis oficial del futuro del siglo XVI

Los ejes del mal y del bien en América Latina, según Calderón-Bush

Poco antes de que Vicente Calderón repitiera el mismo error de política exterior que su predecesor, Felipe Fox, el actual inquilino de Los Pinos aseguró en Davos, Suiza, que "hoy el desafío no es tanto el optar por gobiernos de izquierda o de derecha", sino acatar las reglas del mercado y evitar "regresar al pasado".

No cabe la menor duda que el michoacano es ideológicamente de derecha y que su propuesta sobre un futuro venturoso para México tiene raíces en concepciones del siglo XVI, pero todo indica que su idea de "izquierdas" y "derechas" en América Latina se enfoca más a los gobiernos que a los pueblos, con lo que su tesis parte de un supuesto erróneo.

¿Es más izquierdista Argentina que México? ¿Es más derechista Guatemala que Venezuela? En ambos casos la respuesta es negativa, siempre que el pronunciamiento provenga de los habitantes de esos países y no de sus mandatarios, quienes suponen que por el simple hecho de estar sentados en la silla presidencial, sus (supuestos) gobernados automáticamente pensarán igual que ellos.

Lo anterior, con base en la más reciente encuesta de Latinhoabarómetro, correspondiente a diciembre de 2006 y levantada poco después de las 13 elecciones presidenciales efectuadas a lo largo de ese año en igual número de países de la región, México incluido.

En ese sentido, si nos atenemos a lo dicho por Calderón en Davos, en América Latina argentinos, bolivianos, brasileños y nicaragüenses constituirían el baluarte rojo del continente, mientras los mexicanos serían los nuevos cruzados de la derecha clerical, cazadores de infieles y con intenciones purificadoras en la región.

En todo caso serán los gobiernos, en especial el panista, porque los resultados de la encuesta de Latinobarómetro ofrecen otra información. ¿Qué ciudadanos son los más izquierdistas en América Latina? ¿Los habitantes de qué país regional son los más derechistas? Pues resulta que no son los argentinos, bolivianos, brasileños y nicaragüenses, para el primero de los casos, ni los iluminados cristeros mexicanos, para el segundo.

La pregunta central de la citada encuesta fue: "en política se habla normalmente de izquierda y derecha. En una escala donde cero es la izquierda y 10 la derecha, ¿dónde se ubicaría usted?" (Los resultados excluyen las respuestas "ninguno", "no sabe" y "no responde"). Así, no hay más derechistas en América Latina que los salvadoreños (50 por ciento del total de las respuestas), ni más izquierdistas que los uruguayos (34 por ciento). Y de allí para abajo. En sentido contrario, sólo 21 por ciento de los salvadoreños se considera de izquierda, mientras 20 por ciento de los uruguayos se autocalifica de derecha.

Para el caso mexicano, el "empate técnico" y la abstención también se dan en esto de los colores políticos, porque 23 por ciento de los ciudadanos se identifica como izquierdista, mientras 24 por ciento abraza el futuro del siglo XVI. Como siempre, la abstención (respuestas "ninguno", "no sabe" y "no responde") fue la ganadora con 53 por ciento.

¿Qué pasa con los venezolanos? (un país "comunista", de acuerdo con los jilgueros azules). El 33 por ciento se considera de derecha, mientras 28 por ciento se identifica como izquierdista. ¿Y con los brasileños?: 31 por ciento derecha, 28 por ciento izquierda. ¿Es distinto entre los argentinos? No: 32 por ciento de ellos cree en el futuro del siglo XVI y sólo 12 por ciento abraza las causas de izquierda. Y para redondear el baluarte rojo continental, 43 por ciento de los nicaragüenses se reconocen en la derecha y 32 por ciento en la izquierda (segundo lugar, después de Uruguay). Los bolivianos no ocultan sus gustos y 29 por ciento de identifica con la izquierda, aunque no mucho, porque el 21 es feliz con la derecha. Por cierto, estas cuatro naciones han sido víctimas de sanguinarias "dictaduras personales (casi) vitalicias", las cuales, en su momento, no causaron mayor impacto ni condena en Vincelipe Foxderón.

Ese es el eje del mal (cortesía de baby Bush) en América Latina, con gobiernos autocalificados de izquierda, pero con una población proclive a la derecha clerical, aunque, hay que insistir, la mayoría permanece silenciosa.

Por lo que toca al eje del bien en la región, los siempre bullangueros dominicanos ocupan la segunda posición en América Latina: 45 por ciento de sus ciudadanos se consideran de derecha, y sólo 28 por ciento de izquierda. Le siguen hondureños (44 por ciento) y nicaragüenses y colombianos (43 por ciento en cada caso). Los menos derechosos de la región son los chilenos (18 por ciento), con un gobierno que se autodenomina de izquierda, pero con la dictadura pinochetista con pleno dominio, y los argentinos los menos izquierdosos (12 por ciento).

De 1996 a 2006 (primera y más reciente evaluación de Latinobarómetro), cuatro países se "desplazaron a la derecha" ­según el término utilizado por la encuestadora­: Costa Rica, Guatemala, México y Panamá. México fue el que mayor "aumento" reportó (un punto porcentual, lo que quiere decir que diez años atrás 24 por ciento de los mexicanos eran de izquierda y 23 por ciento de derecha; hoy es al revés).

Por el contrario, en el mismo periodo, Honduras, Venezuela, Paraguay, Argentina, Perú, Nicaragua, Uruguay y Bolivia fueron los países que se "desplazaron a la izquierda". Honduras ocupa la primera posición, con un "incremento" de 0.9 puntos porcentuales. En el caso venezolano el movimiento fue de 0.3 puntos. Y ni fu ni fa se quedaron Colombia, El Salvador, Ecuador, Brasil y Chile.

Las rebanadas del pastel:

Ese es el panorama de la geografía política latinoamericana en diez años, en la que derecha e izquierda, juntas, no le llegan a la mayoría silenciosa. Sin embargo, en cualquiera de los casos, el grueso de los latinoamericanos ­rojos, azules o incoloros­ han padecido, padecen, los lacerantes efectos de lo que Calderón fue a defender y ofrecer en Davos, Suiza. Total, ellos no deciden.

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