Usted está aquí: sábado 18 de noviembre de 2006 Economía Policías sitian Melbourne ante la llegada de miles de antiglobalizadores

Ministros de Economía y gobernadores de bancos del G-20 se reúnen este fin de semana

Policías sitian Melbourne ante la llegada de miles de antiglobalizadores

En Bélgica, Meter Mandelson emplaza a EU a comprometerse con la ronda de Doha

AFP, DPA

Ampliar la imagen Policía montada resguarda las calles a las afueras del hotel Hyatt en Melbourne, Australia, antes de la reunión de ministros de Economía y gobernadores de bancos centrales del G-20 Foto: Ap

Melbourne, 17 de noviembre. Los ministros de Economía de las 20 principales economías mundiales ­entre éstas Brasil, México y Argentina­ se reunirán este fin de semana en Australia para tratar el difícil dilema de mantener un fuerte crecimiento económico y preservar la ecología del planeta. La segunda ciudad de este país-continente se hallaba en gran parte paralizada el viernes por un importante dispositivo de seguridad, ante la presencia de unos 10 mil manifestantes anunciada por las organizaciones antiglobalización de Australia.

En tanto, en Bruselas, Bélgica, se difundió que el comisario europeo de Comercio, Meter Mandelson, volvió a advertir sobre los costos de un fracaso de las negociaciones de la ronda de Doha de liberalización del comercio mundial, apuntando a la necesidad "indispensable" de que Estados Unidos se comprometa para que un acuerdo sea posible. En su discurso en Nueva Delhi, Mandelson pide al nuevo congreso norteamericano de mayoría demócrata demostrar su intención de que "Estados Unidos se comprometa en el mundo" y borrar las presunciones sobre una posición aún más proteccionista a la hora e negociar recortes en subsidios agrícolas.

Manifestantes cristianos, liderados por el pastor anglicano Simon Moyle, realizan una vigilia de 60 horas frente al hotel Grand Hyatt y ya se han visto obligados por presión de la política a retroceder en las posiciones tomadas inicialmente. "Queremos remarcar que esto es exactamente lo que ocurre: que los pobres son empujados hacia atrás y que la policía no quiere tenerlos a la vista", dijo Moyle en declaraciones a la ABC.

El G-20, a diferencia de otros grandes cónclaves de la alta finanza internacional, no había generado hasta ahora manifestaciones violentas, al mismo asistirán también los jefes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Banco Central Europeo.

El foro del G-20, llamado Financiero para distinguirlo del grupo del mismo nombre que congrega a países emergentes para defender intereses comerciales comunes, está integrado por los mayores consumidores actuales de oro negro (Estados Unidos, Unión Europea, Japón), los que pronto lo serán (China e India) y algunos de los mayores productores (Arabia Saudita, Rusia, México).

"Se trata del mejor foro para abordar estos problemas", aseguró el secretario australiano del Tesoro, Peter Costello, que preside la cumbre.

Pero no basta con "construir y mantener la prosperidad", tema de la reunión de este año; también es necesario abordar el problema de recalentamiento climático, que "centrará buena parte de las conversaciones", indicó el viernes Costello.

"No se puede hablar de cotizaciones (de las materias primas energéticas) sin referirse a las emisiones" de gas de efecto invernadero, recordó el ministro. Este tema, que no estaba inscrito en el orden del día, fue también colocado en la agenda por el número dos británico de Finanzas, Stephen Timms.

"Todo el mundo es consciente de la urgencia. Hay que generar un consenso para establecer un mercado internacional del carbono", con el objetivo de intercambiar derechos de contaminación, declaró en entrevista al diario australiano The Age.

Además de la cuestión energética y el problema ecológico derivado de ella, el G20 pasará revista a la situación económica internacional: riesgos inflacionistas y alzas de las tasas de interés, políticas de cambio y, sobre todo, las reformas del FMI y el Banco Mundial, ambos representados por sus máximos responsables en la ciudad australiana, respectivamente Rodrigo Rato y Paul Wolfowitz.

La reforma del FMI, que comenzó en septiembre para otorgar más peso a las economías emergentes, "es importante pero sólo se trata de una primera etapa", según Costello. "El G-20 hará todo lo posible para encaminar una segunda etapa, en el curso del año próximo", añadió el ministro australiano.

El G-20 fue creado en 1999 para facilitar el diálogo entre el Norte y el Sur, cuando las crisis financieras agitaron el fin del siglo en Asia, Rusia, y luego en América Latina.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.