Usted está aquí: domingo 29 de octubre de 2006 Política A los pueblos indios no sólo quitan la tierra, quieren desaparecerlos: Marcos

Sin territorio, las comunidades indígenas pierden su identidad: delegado Zero

A los pueblos indios no sólo quitan la tierra, quieren desaparecerlos: Marcos

La "oligarquía negra" del noroeste los trata como ciudadanos de segunda, sostiene

HERMANN BELLINGHAUSEN ENVIADO

Ampliar la imagen El delegado Zero durante su recorrido en el ferrocarril Chihuahua-Pacífico. En su estancia en la estación Creel, en la sierra Tarahumara, visitó la comunidad de Sisoguchi Foto: Víctor Camacho

Cajeme, Son., 28 de octubre. Como dijo un anciano mayo al concluir la otra campaña en Sonora, y de paso en toda la región mexicana que rodea el codiciado golfo de California: "el problema más doloroso es que ya está aquí la oligarquía negra. Ya no son sólo unos cuantos elementos que están en el poder".

El peligro que corren el territorio y la soberanía nacionales lo viven en carne propia los pueblos indígenas del noroeste, y con ellos las decenas de miles de migrantes de Oaxaca y otras entidades de nuestro sur que acá trabajan y viven. En Baja California y Sonora los pueblos originarios están condenados a muerte. Con los cucapá, kumiai y kiliwa ya casi lo consiguen los poderosos; pero los yaqui, comca'ac (seri), mayo y pima no piensan dejarse, como tampoco los triquis, mixtecos y zapotecos en la península.

Al hacer ante la prensa local un balance del recorrido de la otra campaña por tierras de Sonora, el subcomandante Marcos dijo este lunes en Hermosillo: "Vemos rabia y desesperación, no sólo en los pueblos indios. Como en el resto del país, les están quitando la tierra. Ni siquiera se les deja en la pobreza en la que están sino además los quieren desaparecer. Para una comunidad indígena perder su territorio es perder su identidad, morir en colectivo, aunque individualmente anden en el otro lado, en otras partes. Y es esa rabia, sobre todo en autoridades tradicionales, que sienten que les está tocando no defender a su pueblo, sino enterrarlo".

Las entidades que gobiernan el priísta Eduardo Bours y el panista Eugenio Elorduy, en manos de una "oligarquía negra" que incluye al más que alcalde de Tijuana, Jorge Hank Rhon, dejan de ser "México" paulatinamente. Principalmente por la escalera naútica que pone en venta las costas de las Baja Californias, Sonora e inclusive Sinaloa. Y de paso se trata a los pueblos indios como ciudadanos de segunda, como parias y, en el peor de los casos, como esclavos. Y pareciera que la población no indígena y las clases dominantes no se enteran de lo que ocurre ante sus ojos.

Al dirigirse a la comunidad universitaria de la capital sonorense, el delegado Zero había expuesto: "Ustedes pueden pensar que el yo los salva, que los mantiene fuera de cualquier injusticia, que Chiapas queda muy lejos, que la nación o'odham o la comca'ac quedan suficientemente lejos de la Universidad de Sonora (Unison). Que la injusticia no los va a alcanzar. Pero hay una historia que cada uno lleva, que da vergüenza y pena".

En el auditorio de la máxima casa de estudios local, Marcos apuntaba: "Cada quien va construyendo en su yo su dolor, y nadie está exento de la bala que nos mate, el garrote que nos golpee, el barrote detrás del que estaremos, la humillación de un despido. No importará entonces de dónde vinieron si siempre van a lastimar el yo que tanto promovieron los que están allá arriba. Y resulta que Chiapas no está quedando tan lejos, porque esas injusticias se reproducen en todas partes. El yo que cada uno va construyendo no es más que un basurero para los de allá arriba".

En Sonora, donde el gobernador Bours declara que sus prioridad son "las etnias", existen campos de labor forzada en Empalme y en Guaymas; los pimas sufren acoso casi genocida de la policía, los narcotraficantes y los rancheros; los comca'ac están a punto de perder sus preciosos terrenos ancestrales (en particular la gran isla Tiburón) y la costa del Desemboque, y por defenderse ya se les criminaliza, difama y encarcela; a los mayo se les niega el agua y la autonomía.

Ante los jóvenes de la capital sonorense, el delegado Zero señalaba: "El territorio o'odham es usado como basurero de desechos tóxicos y uno piensa que el desierto, donde hace frontera con Estados Unidos, está muy lejos de Hermosillo, pero la tierra es como el cuerpo humano, si se envenena en un lado se envenena en todas partes".

En Baja California la situación aberrante incluye la negación de los indígenas (o "migrantes", sin identificarlos como lo que son, o unos cuantos "aborígenes"). En el valle de San Quintín y las maquiladoras de la frontera, los indígenas pertenecen al proletariado bajo y semiesclavizado. En Tijuana, el subcomandante Marcos dijo durante un mitin sobre la calle Constitución: "En este país un criminal recibe 3 millones 350 mil pesos de pensión por seis años de delitos, y un trabajador por 45 años de trabajo recibe la humillación y el desprecio de quien sirvió tanto tiempo. Y no es criminal, es trabajador, si fuera criminal estarían en la presidencia municipal de esta ciudad o en el palacio de gobierno".

El país, dijo en Baja California, "no tiene nada que ver con lo que anuncia Vicente Fox en la televisión, ni con aquel que dice que va a gobernar este país, Felipe Calderón, que no va a llegar a 2012. Lo que estamos viendo es otro país lleno de dolor que quiere rebelarse, que está harto en todas partes. Lo que el gobierno de Fox hizo en los seis años fue caminar sobre las espaldas de los mexicanos y mexicanas que trabajan del otro lado. No sólo sostienen la economía estadunidense, sino que además la mexicana".

Y concluyó que el muro fronterizo que construye el gobierno estadunidense "está para que los de este lado no crucemos de aquel lado, y los gabachos cruzan como quieren con todo su capital. ¿Dónde está la soberanía de lo que llamamos patria?"

Y centenares de estudiantes y profesores de la Unison escucharon a Marcos recapitular esta semana: "Los compañeros de las naciones o'odham y seri nos dicen que han visto señales en la tierra, en el aire y en el mar de que algo va a ocurrir. Yo soy un subcomandante cualquiera pero algo he leído, y en 1906 Sonora, con Cananea, anunció la revolución de 1910. Nosotros pensamos que otra vez en la tierra de Sonora brillará la profecía que unos años después habrá de hacerse realidad.

"Queremos que en el pase de lista que hacemos por todo el país, el hombre y la mujer de la Sonora digna, o sea la de abajo, digan presente y conviertan su yo en el nosotros. Ofrecemos respeto, oído, luchar y morir por ustedes."

En tierra rarámuri

Tras concluir la gira de la otra campaña por el estado de Sonora, el subcomandante Marcos se trasladó a Los Mochis, Sinaloa, donde abordó el ferrocarril Chihuahua-Pacífico. En el trayecto hizo un alto en la barranca del Cobre y por la tarde llegó a la estación Creel, en la sierra Tarahumara.

De ahí se trasladó a la comunidad de Sisoguchi, donde se reunió con representantes del pueblo rarámuri. Este domingo habrá otra reunión con los indígenas, tras la cual el subcomandante volverá a tomar el tren rumbo a la ciudad de Chihuahua.

 
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