Usted está aquí: lunes 13 de febrero de 2006 Cultura Grupo de colimenses pide reubicación de escultura donada por José Luis Cuevas

La Sociedad de Estudios Históricos considera que la obra no representa a la localidad

Grupo de colimenses pide reubicación de escultura donada por José Luis Cuevas

La gente sesiente agredida por Figura obscena, afirma experta en escultura pública

VERONICA GONZALEZ CARDENAS CORRESPONSAL

Ampliar la imagen La escultura monumental Figura obscena, del artista mexicano José Luis Cuevas, ubicada en la glorieta de la carretera libre Colima-Guadalajara, da la bienvenida a los visitantes de una manera tan peculiar, que la Sociedad Colimense de Estudios Históricos ha pedido al alcalde capitalino Leoncio Morán Sánchez que la reubique en otro sitio Foto: Verónica González

Colima, Col., 12 de febrero. La escultura monumental denominada Figura obscena, del escultor mexicano José Luis Cuevas, da la bienvenida a los visitantes que llegan a esta capital por la carretera libre Colima-Guadalajara, pero lo hace de forma tan peculiar -sostenida en tres patas y levantando la cuarta "como un animal que se dispone a marcar su territorio"-, que muchos colimenses se sienten ofendidos por la pose y han pedido al alcalde capitalino, Leoncio Morán Sánchez, que la ubique en otro sitio menos concurrido.

Según la revista La Palabra, Figura obscena fue la tercera obra monumental que Cuevas donó a México. Las dos primeras fueron La giganta, que se encuentra en el centro del patio del Museo José Luis Cuevas, y otra escultura que el artista realizó en homenaje a su ex esposa Bertha y que puede ser vista en la colonia Cuauhtémoc de la ciudad de México.

El 17 de septiembre de 2001 el artista escribió en la revista mencionada el artículo "Presencia de José Luis Cuevas en Colima", en el que relata que donó la escultura monumental Figura obscena a esta ciudad porque el entonces gobernador Fernando Moreno Peña le dijo que un año antes, cuando se presentó en los municipios de Colima y Manzanillo la exposición escultórica Libertad en bronce, se hizo una encuesta entre los visitantes y la mayoría opinó que su escultura era la mejor de todas, por lo que el gobierno de esta entidad le pidió que la agrandara para situarla en un lugar muy transitado por automóviles y peatones.

La Figura obscena se colocó en la glorieta de la carretera libre Colima-Guadalajara en el año 2001 y de inmediato comenzó a generar inconformidad entre los colimenses, acostumbrados a ver esculturas clásicas de menor tamaño, como los famosos perros cebados y personajes ilustres, debido a sus grandes dimensiones y a su peculiar pose, pero las quejas fueron ignoradas por las autoridades estatales, quienes argumentaron que dicha glorieta era el sitio ideal para la escultura.

A cuatro años de distancia, la Sociedad Colimense de Estudios Históricos pidió al alcalde capitalino, Leoncio Morán Sánchez, que considere la reubicación de Figura obscena con el argumento de que "al instalar una escultura en la entrada de la ciudad debe tomarse en cuenta aquello que refleje la identidad de los colimenses y dé una bienvenida afectuosa a los visitantes, y que la belleza de las piezas que han dado fama a Colima como centro generador del arte prehispánico del Occidente mexicano se ve ensombrecida o menospreciada por una escultura contemporánea que no representa nuestras raíces culturales".

Para respaldar su petición, la Sociedad Colimense de Estudios Históricos recurrió a Laura de la Mora Martí, especialista en arte público y escultura pública, quien señaló que "cada vez que una pieza pública es colocada en un espacio específico, uno de los máximos preceptos a considerar es el que la gente se identifique con ella y pueda sentirse orgullosa de tenerla en su entorno" y que si bien Figura obscena es una obra espléndida y un baluarte del estado, la comunidad colimense no se siente identificada con ella e incluso se siente agredida, quizá porque es ajena a los patrones estéticos y culturales que la caracterizan.

No es capricho de intelectuales

"Esto la hace ser considerada como 'horrible o grotesca', y como protesta le han sido aplicados distintos motes. Además, dadas sus dimensiones, la obra obstaculiza la visibilidad y provoca una antítesis de la función que una glorieta, como red vial, debe cubrir, que es facilitar el desplazamiento sin distracciones ni obstáculos visuales para el conductor", apuntó.

La especialista consideró que es impostergable la reubicación de la escultura monumental en una plaza pública en la que pueda ser apreciada en todos sus ángulos para tener una visión completa de la obra y sugirió algunos sitios como el Parque Regional Griselda Alvarez o la Casa de la Cultura, ubicada en Calzada Galván, de la ciudad de Colima.

En entrevista, Margarita Rodríguez García, vicepresidenta de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos, dijo que la solicitud de reubicar la Figura obscena no es un capricho de un grupo de intelectuales, sino una demanda de la sociedad colimense que no se siente identificada con la escultura.

Aclaró que la asociación que representa aprecia el valor estético de la pieza escultórica de Cuevas, pero no ignora "los motes" que le han puesto muchos colimenses. "Los niños la llaman chango, mientras que los adultos dicen que más bien parece un animal que se dispone a marcar su territorio", apuntó.

 
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