Usted está aquí: miércoles 25 de enero de 2006 Cultura Intensa conmemoración por los 28 años del descubrimiento de la Coyolxauhqui

Factible, hallar más esculturas de esa deidad, dice Eduardo Matos a La Jornada

Intensa conmemoración por los 28 años del descubrimiento de la Coyolxauhqui

Las excavaciones en el Templo Mayor podrán continuarse con elementos científicos y tecnológicos más avanzados

Se realizarán conferencias; habrá teatro, poesía y música

ANA MONICA RODRIGUEZ

El 21 de febrero se cumplirán 28 años del hallazgo de la Coyolxauhqui y a propósito de la conmemoración en torno de la deidad lunar mexica se realizarán diversas actividades en el Templo Mayor, anunció el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, quien aseguró que todavía existe margen para excavar a 10 metros del antiguo recinto ceremonial de Tenochtitlán.

En niveles inferiores del Templo Mayor, explicó Matos en entrevista, ''podrían existir esculturas que hacen referencia a la diosa Coyolxauhqui, por ser un elemento repetitivo en la cultura mexica", sobre la cual se han hallado seis representaciones diferentes entre sí, pero con atributos constantes.

A propósito del aniversario del hallazgo de esa deidad, el experto detalló que debajo del lugar donde fue hallado el monolito -con diámetro de 3.25 y 2.98 metros y espesor de 30 a 35 centímetros-, se encontraron restos de otra Coyolxauhqui que permanecen in situ en la zona arqueológica, debajo precisamente de la réplica de la escultura monumental.

A ello se suma, agregó, los restos de otra pieza que fue destruida por los españoles, cuyos fragmentos se exhiben también el Museo del Templo Mayor. Matos divide estas esculturas en aquellas en las que sólo se esculpió la cabeza y las que fueron representadas de cuerpo entero.

La de los cascabeles en las mejillas

Coyolxauhqui significa en la historia azteca el mito convertido en escultura, arquitectura y en su presencia viva mediante el edificio principal de la Gran Tenochtitlán. ''La de los cascabeles en las mejillas", según reza la leyenda, yace decapitada y desmembrada en la base del edificio del Templo Mayor, después de que su hermano Huitzilopochtli la arrojó por las escalinatas del cerro-templo Coatepec.

El simbolismo de la deidad lunar y el descubrimiento de la piedra colosal de ocho toneladas propició el Proyecto Templo Mayor que encabeza Eduardo Matos y que a decir del prestigiado investigador ha rendido un cúmulo de publicaciones sobre las investigaciones y hallazgos en el Centro Ceremonial de Tenochtitlán, además de los 7 mil 500 objetos encontrados durante las excavaciones realizadas entre 1978 y 1982 y que integran el museo de sitio inaugurado el 12 de octubre de 1987.

''En realidad la arqueología tiene el principio de nunca agotar un sitio arqueológico", respondió Matos al preguntarle sobre la futura realización de excavaciones en la pirámide del Templo Mayor.

Ello, agrega, ''porque el momento en que se excava se hace con una determinada técnica, con determinados apoyos científicos que evolucionarán y se contempla que años más tarde habrá mejores técnicas y mejores apoyos desde el punto de vista científico".

Desde esa perspectiva, abundó, ''nosotros tenemos un nivel de aguas que se ve en la etapa 2, a partir del cual jamás quisimos bombear; se podría haber hecho y excavar más abajo, pero dejamos un límite para que investigadores con mejores técnicas puedan intervenir y tener un mejor control de esas aguas freáticas".

Esa etapa, continuó, ''donde está el Chac Mol y la piedra de sacrificios -por ejemplo- lo que observamos es la parte alta de la pirámide y hacia abajo faltan por lo menos nueve o 10 metros del edificio, pero dejemos eso para un futuro en que se pueda controlar mejor y tener nuevos resultados".

Eduardo Matos recuerda sobre el hallazgo de la Diosa Lunar, que se formaban infinidad de personas para admirarla y un día, comentó, ''llegó un joven que dejó caer algo sobre el monolito y con curiosidad comprobamos que fueron pétalos de rosa".

Rememoró: ''Por ahí de julio o agosto de 1978, se nos permitió abrir durante dos horas -de 10 a 12- el acceso al público que tenía interés en conocer el hallazgo y mediante una pasarela las personas entraban y conocían la escultura de Coyolxauhqui y veían, además, las dos grandes cabezas de serpiente".

Montaje con el grupo Luna llena

Sobre los hallazgos que se refieren a la deidad lunar, Eduardo Matos describió: ''Coyolxauhqui 1 es una escultura monumental de diorita y fue encontrada hacia la segunda década del siglo pasado en la calle de Santa Teresa, hoy Guatemala, debajo de la cual estaba el Templo Mayor en el lado de Huitzilopochtli; mientras que Coyolxauhqui 2 es una pequeña máscara en piedra verde. En ambas esculturas, la diosa exhibe cascabeles sobre las mejillas''.

Respecto de las representaciones de cuerpo entero de la deidad, Matos Moctezuma destacó la Coyolxauhqui 3, ''la conocida escultura de la diosa hallada hace 28 años sobre la plataforma del Templo Mayor (etapa IVb, 1469 dC, aproximadamente); en tanto Coyolxauhqui 4 es el pedazo de una escultura mayor en la que se observa parte de la cabeza, de perfil, de la diosa, que estaba colocada en la esquina suroeste del Templo Mayor en la etapa IVb, que fue excavada por Manuel Gamio en 1914 y ampliada posteriormente por Hugo Moedano, en 1948. El bloque irregular mide 82 centímetros de largo y 64 de ancho.

La Coyolxauhqui 5 está conformada por cuatro grandes fragmentos irregulares de una escultura en que se aprecian elementos que corresponden a la diosa. Fueron encontrados a poca profundidad en el patio del lado sur del Templo Mayor durante las excavaciones de 1980. Un pedazo muestra una de las piernas con el pie calzado y adornado. Otro, parte del cuerpo de la diosa, tronco y brazo izquierdo. El tercero corresponde al tocado.

Finalmente, refiere Matos también en el artículo ''Las seis Coyolxauhqui, variaciones sobre un mismo tema", que la Coyolxauhqui 6 se encontró exactamente debajo de la monumental escultura de Coyolxauhqui 3, en la etapa IVa (1460 dC, aproximadamente); por tanto, es anterior a ella. Actualmente se encuentra in situ. El cuerpo está de perfil hacia su lado izquierdo. Tiene el seno de ese lado y los pliegues del vientre son visibles, al igual que los muñones con las ondulaciones donde se le cercenaron las extremidades.

Entre las actividades por el 28 aniversario del descubrimiento de Coyolxauhqui, se realizarán conferencias en el auditorio del Museo del Templo Mayor los días 4, 11, 18 y 25 de febrero con los temas: Las ofrendas asociadas a Coyolxauhqui, El papel del Templo Mayor y los guerreros en la fiesta dedicada a Xipe Totec, La muerte de Coyolxauhqui: decapitación y uso ritual de los vencidos y El culto a la muerte entre los otomíes, respectivamente.

Las ponencias estarán a cargo de los arqueólogos Raúl Arana y Carmen Chacón, Carlos Javier González, Diana Bustos y Alberto Diez Barroso; además de la obra de teatro El mito de Coyolxauhqui, por el grupo Luna llena, con presentaciones los domingos 5, 12, 19 y 26 de febrero a las 15 horas en el auditorio Eduardo Matos. También habrá narraciones, música y poesía de los aztecas, los días 11 y 25 del mismo mes, a las 14.30 horas, con entrada libre.

 
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