Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 21 de abril de 2003
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Espectáculos

MELON

Luis Angel Silva

El tambor de luto

RAMON SANTAMARIA MONGO falleció el primero de febrero de este 2003, que tan temprano enlutó el ambiente sonero. El cable de Dpa dio como fecha de nacimiento del célebre percusionista el año de 1917; Helio Orobio, en su diccionario bibliográfico, 1927, y Granma Internacional, 1922. Todos coinciden en que nació un 7 de abril en La Habana, Cuba.

LO CONOCI AL formar parte del Son Clave de Oro junto a su compañero Armando Peraza, otro percusionista de polendas, antes de emprender el viaje a Estados Unidos. Dicho sea de paso, aquí en México no trabajó con Pérez Prado, pero ya en territorio pecoso sí. En el país vecino la orquesta del Cara'e foca sufrió un accidente carretero en una gira, del que Mongo resultó con graves lesiones en las piernas, que le dejaron secuelas para siempre.

TAMBIEN FORMO PARTE de la orquesta de Tito Puente, para después radicar en San Francisco y tocar con Cal Tjader. Más tarde empezó una larga y fructífera carrera con sus agrupaciones en las que, en diferentes etapas, colaboraron músicos de calidad.

ENTE ELLOS SE cuentan: Marcos Cabuto, que dejó el sabor de su trompeta en los primeros discos que grabó el percusionista del barrio habanero Jesús María. Marcos nació en East L.A., descendiente de mexicanos. Sin guardar orden de aparición, también estuvieron: Hubert Laws, Marty Seller, Dizzy Gillespie, Chick Corea, Justo Almario, Luis Perico Ortiz, así como nuestro Abraham Laboriel, hermano de Ella y Johnny del mismo apellido. Por si usted no lo sabía, mi enkobio, Abraham la está haciendo chillar entre los mejores jazzistas del orbe. Aquí en su patria ni por enterados se dan.

VOLVIENDO A MONGO, tuve la oportunidad de convivir con él en muchas ocasiones, tanto en Nueva York, Los Angeles, San Francisco como aquí en Mexicalpan de las tunejas en dos ocasiones: una cuando vino de vacaciones y otra cuando actuó en el María Isabel, formando parte Perico Ortiz de su agrupación, la cual estaba sencillamente de aquellita, como Mongo acostumbraba.

TAMBIEN ESTUVE PRESENTE en Concert by the Sea, lugar eminentemente jazzista cerca de Los Angeles, donde ofreció unos conciertos para mí inolvidables.

SI USTED, MI NAGÜE, no tuvo oportunidad de admirarlo, busque Salsa, de Fania All Stars, en el que sostiene un duelo con Ray Barreto. Seguro encontrará el video en Tepis, así podrá gozar de la calidad de Mongo. Sus grabaciones, aunque difíciles de encontrar, también las puede buscar para que escuche Mazacote, número que está considerado clásico, así como los discos Mongo en La Habana, Sabroso, Sofrito, Dawn, Watermelon man y, otro más, Ufané, en el que canta Justo El Bravo Betancourt.

Changó, álbum sin desperdicio


CON SILVESTRE MENDEZ grabó a finales de los años 50 un álbum que no tiene desperdicio, de nombre Changó, con la colaboración de distinguidos rumberos como Julito Collazo y Patato, disco que gozó de gran popularidad y llegó a mis manos en 1959. Ahora está considerado de consulta, porque la columbia y el guaguancó lucen en todo su esplendor, ejecutados con propiedad y maestría.

DE MONGO SANTAMARIA hay mucho que hablar, sólo que no quiero caer en el yo-yo, pero recuerdo un festival realizado en el Palladium de Nueva York, en 1964, donde actuaron todos los bravos de aquellos años. A Lobo y Melón con su grupo nos tocó actuar justo antes de Mongo y después de Joe Cuba. Pude estar presente en una charla entre Manolo Osorno Buendía y el tremendo percusionista que, por cierto, le profesaba admiración y cariño a nuestro gran trompetista, que fue genial improvisador.

MONGO RECORDABA SU estancia en nuestro país con gran cariño, el Clave de Oro y El Tapatío Pepe Macías tenían significado especial en su memoria. Por mi parte, mi yeneka, me temo que con el deceso de Ramón Santamaría los grandes rumberos disminuyen en número y será difícil que salgan nuevos con esa calidad. El tambor está de luto. Mongo, descansa en paz.

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