Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Martes 14 de enero de 2003
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Espectáculos
Disco, editado por la UNAM, llegó a su tercera edición, de mil unidades cada una

Para el filósofo Nietzsche, la música fue una tarea suprema

La producción, resultado del trabajo de Paulina y Gustavo Rivero, con apoyo de Ignacio Solares

ARTURO CRUZ BARCENAS

Federico Nietzsche está lejos del Grammy, pero el disco que lleva su nombre y las palabras "y su música" ya va en su tercera edición, en un hecho sin precendente en este tipo de obras, expresó la doctora en filosofía Paulina Rivero Weber, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), impulsora del proyecto que hoy es una realidad.

"No entiendo qué está pasando -con lo de la venta-. Cuando Nietzsche cumplió cien años de muerto -en 2000-, en todo el mundo se realizaron homenajes. En la UNAM se efectuó el coloquio Cien años sin Nietzsche y se pudo constatar que el pensador aún está vivo.

"Tuve la oportunidad de estar en Weimar, ese año, y ver la exposición más grande sobre Nietzsche. La UNAM no se podía quedar fuera de la conmemoración y Greta Rivara y yo decidimos hacer algo. Convocamos a los nietzcheanos para el magno homenaje, en un coloquio en el que participaron más de 40 profesores. El director de la FFL era Gonzalo Celorio, quien apoyó todas nuestras locuras, entre ellas la de que el evento terminara con un concierto el día de la muerte del filósofo, el 25 de agosto."

Homenaje amoroso

Así, Rivero se dedicó a la extenuante labor de coordinar a los académicos, aunado a la obligación de no descuidar sus otras tareas. "Estuve a punto de abandonarlo todo, pero una noche me dije que no, que se realizaría porque ese sería mi homenaje amoroso. Había por ese entonces un cuate que tocaba a Nietzsche, pero nunca lo encontré; lo busqué hasta Sinaloa. Fui con mi hermano (Gustavo), que es pianista, y le hice un manipuleo emocional. Le hice ver que las partituras las había traído ya de Alemania. Total, accedió a tocar el concierto. Ese día, 25 de agosto.

"Había tanta gente afuera que temimos que tumbaran las puertas de la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario. De entrada no se iba a grabar el concierto y mi hermano me recomendó hacerlo en forma de libro y que él hacía la música."

Así se gestó el disco. "Era como un capricho mío. Si Nietzsche decía que su disco valía la pena, pues yo pensé que iba porque iba. El disco se agotó en un mes. El editor de Quindecim Recordings me preguntaba qué es lo que estaba haciendo. Le dije que nada.

"Era la fuerza de Nietzsche. Yo hice el trabajo de investigación y mi hermano fue el productor. Fue pesado porque casi no había nada sobre su música." Se sumaron al proyecto la pianista Natasha Tarasova, la soprano Lourdes Ambriz, la mezzosoprano Encarnación Vázquez, el tenor Leonardo Villeda y el barítono Jesús Suaste.

Reconoce el mérito de su hermano Gustavo. "Gente del extranjero ha expresado su respeto por el trabajo. Antes de este disco no se conocía en México la obra musical de Nietzsche", integrada por más de 70 piezas de diferente tipo: composiciones vocales, instrumentales, coros a capella, música sacra -entre las que encontramos parte de una misa, música de cámara y orquestal."

El disco Nietzsche y su música se lanzará en febrero en España, "se fue ya a Inglaterra. Mi interés es que entre a Alemania. Aunque ni ahí es muy conocida. Para conseguir las partituras tuvimos que ir a una casa especializada y no las tenían. Nos dijeron que tenían que pedirlas. La producción costó unos 40 mil pesos, caro para nosotros. Por unidad sale como en 40 pesos.

"Esto debe verse como un trabajo de difusión. Si la UNAM salía tablas hubiera estado bien. Van tres ediciones de mil cada una".

-¿Cómo están los estudios sobre este filósofo en la FFL?

-El coloquio reflejó que hay muchos interesados. De hecho pensamos que Nietzsche está en su casa en México. Mucha gente lo estudia. Esta idea se consideró en un lugar del extranjero como una jalada. Aquí no se le estudiaba con seriedad cuando los alemanes lo consideraban como un nazi, lo cual no es cierto. Puedo mostrar fragmentos en los que habla maravillas de los judíos. Decía que nada grande hará Alemania sin el pueblo judío. Lo que ocurrió es que lo descontextualizaron sacando párrafos de Así hablaba Zaratustra o de la Genealogía. Sacado de contexto hasta el propio Kant puede ser un fascista.

Idea errónea

-Entre los estudiantes de Filosofía hay gente que tiene una idea errónea de este pensador...

-Sí... se visten de negro y dicen: yo soy nietzschiano y soy nihilista. Finalmente, el nihilismo propuesto por Nietzsche es el activo, en el cual no hay absolutos. Eso de que el bien y el mal están demarcados por un dios omnipotente o por la razón única y absoluta, no es real, y tenemos que tener valores y crearlos.

-¿Qué era la música para Nietzsche?

-Era la tarea suprema, más que las palabras, más que la filosofía, que el baile, que la poesía.

-¿Cuál es la diferencia respecto de su concepto de filosofía?

-Consideraba que la filosofía había caído en un racionalismo extremo y que la música podía hacer entender. La filosofía para él debía ser más musical, más libre, más creativa, tener menos miedo de ser juzgada por la razón omnipotente kantiana. Ser más volátil.

"Gustavo, mi hermano, decía que la música de Nietzsche era muy rara, que no sabía música. Me observaba que tal composición terminaba en mayor y empezaba en menor y que eso no se hace en música. 'Este cuate no sé cómo es'. Después, cambió de idea."

Gustavo le comentó: "Creo que la música de Nietzsche es filosófica; hay que entenderla. Tal vez se hace rara a la primera, pero luego te das cuenta de que es profunda, que se toca. Sí, su filosofía es musical. Su música es aforística; sus piezas duran dos minutos, dos cuarenta y dos minutos, cuatro. Es el aforismo musical. A Nietzsche le preguntaron por qué no escribía una obra larga, una sinfonía, por lo que decidió componer una pieza que titula El fragmento en sí (incluida en el disco junto con otras 15 de sus obras). Era su forma de expresión, tanto en filosofía como en música".

-¿Por qué acabó como filósofo y no como músico?

-Tuvo muchas decepciones. Cuando le mandó por primera vez su música a un director recibió críticas. Le envió a Wagner Ecos de una noche de San Silvestre y se pitorreó. Pero si la escuchamos es preciosa. A mí me suena a Mahler.

-¿Qué hubiera pasado si el disco hubiera sido promovido, con espots, por ejemplo?

-¡Hubiera sido padrísimo! Pero es muy caro. Hicimos unos posters, unas serigrafías. Al final me da mucho gusto haberlo realizado. Fue una idea guajira que fructificó. Tal vez lo que debemos hacer los académicos es dejar de estar tan enquistados. Resulta que sales y la gente te da la bienvenida.

-¿Hay más filósofos que estén en el caso de Nietzsche?

-Quiero hacer algo con Lorca, que no es filósofo. Me han dicho que Teodoro Adorno tiene música preciosa.

El disco viene en forma de libro con un texto de Paulina Rivero traducido en tres idiomas: español, alemán e inglés. "Nietzsche quiso venir a vivir a México. Dijo que ya sabía donde tener mejor salud: en las montañas de Oaxaca."

Para la cristalización del disco, Rivero reconoce la decisión de Ignacio Solares. Se halla en venta en librerías.

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