Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 6 de enero de 2003
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Cultura
Con Los cuentos de una vida el prosista celebra sus 70 años, que cumple el 18 de marzo

Peligra el cuento por la falta de interés de las editoriales: Pitol

La antología reúne los textos que lo formaron como lector "No me propuse recoger las mejores piezas del género, sino mostrar el trabajo de los narradores que más me han repercutido'', indica

CESAR GÜEMES

"El cuento escrito originalmente en castellano corre serio peligro ante la actitud de las editoriales que en nuestro idioma lo han desaparecido poco a poco", explica para La Jornada el escritor Sergio Pitol, quien acaba de dar a conocer Los cuentos de una vida, antología publicada bajo el sello Debate en la que el prosista, que este 18 de marzo celebra 70 años de existencia, reúne aquellos textos del género que lo formaron y lo han acompañado como lector.

De esta suerte, el asiduo podrá encontrar en un solo volumen, además de ejemplos muy destacados de la literatura latinoamericana y mexicana, obras, entre otros, de Nikolai Gogol, Leopoldo Alas Clarín, Antón Chéjov, Rudyard Kipling, Marcel Schwob, Lu-Sim, Bruno Schulz, Ryunouske Akutagawa, Boris Pilniak, Witold Gombrowicz, Tomasso Landolfi y el inmarcesible Raymond Carver.

-El mercado editorial en castellano ha hecho énfasis, de por lo menos dos décadas a la fecha, en la novela. Sin embargo, usted decidió apostar a contracorriente.

Responde Pitol, quien recibió en 1999 el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo: "En los recientes años, es verdad, hay una carencia de libros de cuento. En España es casi imposible publicar algo del género. Otro tanto pasa con México. Sin embargo, los lectores están ahí, estamos aquí. Creo que lo ocurrido con las editoriales es un claro problema de orden comercial: tienen muy escaso interés en el cuento porque la novela, desde el siglo XIX, demostró ser muy leída y por lo tanto muy vendible. Pero de cualquier manera es uno de los más grandes géneros de la literatura. Creo que el cuento es más cercano a la poesía, incluso, que la novela. Y basta echar una mirada a los más grandes narradores de la historia y veremos que han sido cuentistas en algún momento de su trayectoria".

Cuentos que repercuten

Con la intención de que Los cuentos de una vida no resultara una antología más, el autor de Domar a la divina garza decidió imprimirle su sello personal como lector. Nos dice al respecto: "No me propuse recoger los 'mejores cuentos de la literatura universal', porque antologías de ese tenor hay muchas y son muy reiterativas. Entonces, el libro que propongo contiene la colección de escritos realizados por muchos de los narradores que más me han repercutido. Esa diferencia de concepto entre antologías me permitió incorporar textos de muy distintas literaturas que conozco y en las que he venido trabajando, como las que provienen de Europa central y oriental". Y aclara: "Desde luego pensé en el lector además de mi gusto personal: sé que ninguno de los cuentos que aparecen en el libro es desdeñable".

El trabajo realizado por Sergio Pitol para el volumen en caso va todavía más allá porque, como señala, "hay vasos comunicantes que reúnen a los cuentos antologados, por ejemplo, la soledad y la incapacidad de comprender al mundo que viven algunos de los personajes que ahí aparecen; además de las fugas hacia lo irreal y lo fantasmagórico. Sin embargo, creo que esos vasos comunicantes no son en modo alguno obvios. La textura de la soledad y la imposibilidad de conocer la realidad cuentan con muchas formas para ser mostradas. Así que el lector encontrará puntos de vista trágicos, melancólicos o francamente cómicos. Eso permite, creo, que el libro no canse, ni aburra".

Además de los autores mencionados, Pitol quiso contemplar en su trabajo a "la prosa latinoamericana y desde luego mexicana, que cuenta con algunos de los más soberbios escritores del género. Hablo de Jorge Luis Borges, Alfonso Reyes, Felisberto Hernández, Juan Carlos Onetti, Julio Cortázar, Juan Rulfo, Juan José Arreola y Augusto Monterroso. Es un ramillete muy cuidadosamente elegido. Para mí hay una verdad inatacable: el cuento es un género que nuestros escritores han llevado a un extremo de perfección enorme".

Buenos cuentistas, futuros novelistas

-Si las editoriales más fuertes de España y Latinoamérica publican muy escasamente cuento, ¿los autores se verán desanimados a continuar con el género?

-Creo que puede suceder. El cuento escrito originalmente en castellano corre serio peligro ante la actitud de las editoriales que en nuestro idioma lo han desaparecido poco a poco. Es muy difícil que llegue un autor joven a una editorial con un libro de cuentos y se lo publiquen. La edición se da casi sólo cuando el escritor cuenta ya con una trayectoria en la novela, y aún así es difícil. En mi generación, sin embargo, ocurrió a la inversa, como es natural. Escritores como Juan García Ponce, Juan Vicente Melo o José de la Colina y yo mismo empezamos con cuentos. El género por entonces era muy bien aceptado. Las revistas literarias se preciaban de publicar cuento, lo mismo que los suplementos culturales.

Y concluye con una certeza: "El cuento en castellano está en riesgo, pero sobrevivirá pese a todo porque sus lectores estamos aquí, decididamente fieles al género".

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