Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Jueves 21 de noviembre de 2002
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Política

Sostuvieron reuniones informativas antes de un encuentro con funcionarios cubanos

Anticastristas subvencionados por EU tuvieron nexos con senadores mexicanos

JIM CASON Y DAVID BROOKS CORRESPONSALES

Los nexos entre legisladores mexicanos y grupos anticastristas se han tendido por lo menos durante los recientes tres años, y forman parte de una iniciativa financiada por el gobierno de Estados Unidos como parte de su política para promover un cambio político en Cuba.

Cuando en 1999 cuatro senadores mexicanos escribieron a Fidel Castro para solicitarle que legalizara los partidos políticos de oposición y realizara elecciones supervisadas por el exterior, tal vez ignoraban que esa iniciativa era parte de un programa financiado por el gobierno de Estados Unidos para debilitar al régimen cubano.

Documentos del gobierno estadunidense obtenidos por La Jornada señalan que esas misivas, y por lo menos una manifestación anticastrista realizada frente a la embajada de la isla en México, eran resultado de actividades de un grupo interesado en los ''derechos humanos en Cuba'' financiado por Washington.

Según una evaluación del programa de asistencia del gobierno estadunidense a las organizaciones no gubernamentales (ONG), realizado en 2001 por la agencia independiente Price Waterhouse, fondos del gobierno estadunidense se canalizaron a una red de Comités de Solidaridad establecidos en varios países de América Latina, coordinados por el Directorio Revolucionario Democrático Cubano, con sede en Miami.

De acuerdo con documentos federales, 89 por ciento del presupuesto de esta organización procedió del gobierno estadunidense. Cuando hace unos meses La Jornada se comunicó a las oficinas del directorio, en Miami, con la finalidad de solicitar información sobre sus actividades en México, uno de sus representantes confirmó que han trabajado con agrupaciones mexicanas y de otros países latinoamericanos, pero se negó a dar los nombres de los encargados o información sobre cómo contactarlos. ''Les pediré que se comuniquen con ustedes'', ofreció Orlando Gutiérrez.

Cinco días después, La Jornada no había recibido respuesta. Sin embargo, Gutiérrez informó que el esfuerzo de su organización es ''promover intercambios y relaciones entre la sociedad civil cubana y la latinoamericana''.

No obstante, de acuerdo con documentos legales de impuestos presentados al gobierno federal, La Jornada se ha enterado de que el directorio ha establecido oficinas para sus Comités de Solidaridad en México, República Dominicana y Argentina. La organización gastó 46 mil dólares en 1999 y otros 65 mil en 2000 para "gastos de oficina de México", según la forma 990 federal que deben presentar las ONG a las autoridades fiscales de Estados Unidos.

Sin embargo, el informe contable de Price Waterhouse ofrece más detalles sobre estas actividades y describe cómo el directorio trabajó con el Comité de Solidaridad en México y otros grupos, poco antes de celebrarse, en 1999, la Cumbre Iberoamericana en La Habana, con la intención de organizar actividades anticastristas.

"Con base en la información presentada por el Comité de Solidaridad en México, cuatro senadores mexicanos escribieron cartas al gobierno cubano antes de la Cumbre Iberoamericana", informa Price Waterhouse al resumir las actividades del directorio financiadas por el programa de asistencia del gobierno estadunidense.

"Los senadores solicitaron al gobierno cubano que cumpliera con los términos de los acuerdos de Viña del Mar y Río de Janeiro, que establecen respeto a los derechos humanos, pluralismo, libertades básicas, régimen de ley y democracia representativa. Además solicitaron que Cuba legalizara a todos los partidos políticos de oposición y las instituciones cívicas, y que celebrara elecciones libres bajo supervisión internacional".

El Comité de Solidaridad en México también realizó reuniones informativas con varios legisladores mexicanos poco antes de un encuentro con representantes del Partido Comunista de Cuba en junio de 1998, celebrado en la ciudad de México.

"Informados por adelantado por el Comité de Solidaridad en México, los legisladores preguntaron a los cubanos si estaban dispuestos a promover un proceso político plural con competencia de partidos contrarios", explicó Price Waterhouse en su descripción.

También señaló que el Comité de Solidaridad en México seguía sus esfuerzos para ampliar relaciones con ''organizaciones estudiantiles y de mujeres pro vida''.

Otras actividades en México organizadas con el apoyo de los fondos estadunidenses incluyeron un mitin frente a la embajada de Cuba en la ciudad de México el 23 de mayo de 1999, en el cual un grupo de activistas cristianos mexicanos portó carteles con lemas, según el directorio: ''por los perseguidos, por los presos políticos, por la libertad de Cuba''.

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