Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 10 de julio de 2002
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Política

BAJO LA LUPA

Alfredo Jalife-Rahme

El "empresario" Baby Bush: desde Harken Energy hasta Enron (o la defunción de Wall Street)

NO ES NINGUNA metáfora: las Torres Gemelas del World Trade Center se encontraban frente a Wall Street ƑLa caída del WTC arrasó también con la vecina Wall Street? Aquellos que pensaban que los casinos mafiosos de Estados Unidos se encontraban en Las Vegas o en Atlantic City sufrieron el peor desmentido de su vida: el verdadero casino global yace -o subyace, a estas alturas- en Wall Street. Las prácticas contables criminales de WorldCom, la segunda empresa de telecomunicaciones e iluminaciones contables de Estados Unidos (que maneja 75 por ciento de sus correos electrónicos) fueron denunciadas ante una corte de Mississippi en junio del año pasado, pero en forma insólita fueron desechadas porque "el juez no creyó que el fraude reportado había sido de tal escala", según comenta en forma sabrosa Simon English en The Daily Telegraph (9 de julio).

WORLDCOM, QUE escondió 3 mil 800 millones de dólares, superó los engaños de Enron, la gasera mafiosa texana, lo cual es mucho decir. Su folclórico dueño era Berbie Ebbers, antiguo guarura de un centro nocturno, quien hoy se acoge a la protección de la Quinta Enmienda para seguir ocultando sus fechorías ante el Congreso que lo citó a declarar. Lo que no se revela hasta ahora es la identidad del propietario del centro nocturno quien lanzó al "hombre de las botas y los jeans", Berbie Ebbers, al estrellato empresarial, sector que lo acogió como el héroe de la "nueva economía".

LO UNICO SENSATO que ha dicho el polémico ex empresario Baby Bush, el primer presidente de Estados Unidos con una maestría en administración de empresas (como Fox, quien con dificultad alcanzó la licenciatura en la misma área, de la que se tituló 30 años después con la ayuda de una tesis realizada al vapor por el gobierno de Guanajuato), es que las trampas empresariales han puesto en peligro al sistema capitalista. El ex ejecutivo de la texana Harken Energy, hoy presidente del país más poderoso del planeta, no se mordió la lengua y ante el público de Wall Street arremetió contra las prácticas fraudulentas empresariales y clamó por la "ética empresarial responsable", además de edulcorar su perorata con una lista de castigos que suena vacía porque, como aduce el ex candidato presidencial fallido Al Gore, tener al republicano y cabildero de las empresas contables Harvey Pitt en la SEC (Securities Exchange Commission, el equivalente de la CNBV, Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México, en la etapa de los inimputables Eduardo Fernández y Patricia Armendáriz, quienes, en un país gobernado por las leyes y no por la cleptomafiocracia, deberían estar tras las rejas, cumpliendo severas penas) significó "haberle dado el gallinero a los zorros".

SIGUE PENDIENTE LA conducta presuntamente criminal de Baby Bush al vender su empresa quebrada Arbusto Energy a Harken Energy, hace 12 años, operación por la que se embolsó 848 millones de dólares, la cual reportó hasta 34 semanas después ante las autoridades de la SEC. Hoy la empresa texana Harken Energy vale la bagatela de 9.9 millones de dólares y se encuentra prácticamente quebrada, con 59.3 millones de dólares de adeudos de largo plazo. Los demócratas han olido sangre y saben que la "negligencia empresarial" -en el mejor de los casos- de Baby Bush en Harken Energy, en su calidad de directivo y miembro del "comité de auditoría", y sus vínculos estrechos con la mafiosa gasera texana Enron, así como la falsa contabilidad de la texana empresa petrolera Halliburton que dirigió el vicepresidente Dick Cheney (bajo investigación de la SEC, que esperemos no se degrade como los monitoreos de la CNBV de México en la etapa zedillista), les pueden redituar altos dividendos en las urnas electorales y funerarias de un sistema cadavérico que no tiene salvación, salvo las exequias cristianas para dar lugar a un nuevo sistema que proteja los intereses de los ciudadanos y garantice las inversiones de los cuentahabientes y las pensiones de los empleados saqueadas para el beneficio de una plutocracia diabólica.

WALL STREET FUE alcanzado por el cáncer terminal de la indecencia que llegó a su culminación con la "nueva revolución conservadora" de Newton Leroy Gingrich en 1995, ayudado por el venal senador texano y mexicanófobo Phil Gramm, que sentó los reales de la perniciosa "desregulación": un término que en siquiatría, y en los sistemas biológicos vivientes en general, se equipara a la sicosis, porque el anhelo de un cerebro sano es la armonía regulatoria.

BABY BUSH ES uno de los millones de empresarios contaminados por la "desregulación", con la diferencia de que con su mentalidad perturbada por la lujuria bursátil llegó a la presidencia, también muy cuestionada, en medio de la degeneración de la globalización financiera. Las medidas propuestas por Baby Bush, amén de farisaicas, son insuficientes para recuperar la confianza letalmente dañada en el circuito financiero contable del putrefacto Wall Street.

LAS PESTILENTES EMPRESAS Enron, Tyco (pérdidas por 30 mil millones de dólares), Adelphia, Merril Lynch, Global Crossing (pérdidas por 55 mil millones de dólares), WorldCom (ganancias infladas por 3 mil 800 millones) Merck (ingresos inflados por 14 mil millones de dólares), Arthur Andersen, Salomon Smith Barney (filial de Citigroup) y las mil y pico de empresas que están por quebrar son las metástasis de un sistema consustancialmente corruptógeno y totalmente descompuesto. Se trata de todo un circuito financiero-contable, con pocas excepciones: las cinco grandes empresas contables globales, las consultorías como McKinsey, las hilarantes calificadoras, por lo menos 12 corredurías, las principales bancas de inversión, las mutualistas como Fidelity, y los analistas y sus respectivos medios de comunicación muy bien lubricados.

EN LA COYUNTURA del escándalo criminal corporativo, en Estados Unidos señalar a "un empresario" es equivalente a "un pirata" o a "un estafador" (Ƒen México qué serán?). Lo peor es pretender que todo estalló el 2 de diciembre pasado con la quiebra de Enron. Para su desgracia, Baby Bush ha sido considerado prototipo del "empresario" presuntamente criminal, como magistralmente demuestra Paul Krugman en The New York Times, quien enfatiza que no existe diferencia entre la conducta del ex empresario en Harken Energy (y ahora presidente encubridor de fechorías) con lo perpetrado por WorldCom.

KRUGMAN DENUNCIA QUE las ganancias de Harken, que derivaron en la indemnización prematura de Baby Bush, fueron infladas por los mismos accionistas mediante la venta por 10 millones de dólares de ganancias de una subsidiaria fantasma, Aloha Petroleum, lo cual ocultó las tres cuartas partes de las pérdidas de la empresa texana. De todas formas, Krugman se quedó corto en penetrar la arqueología de la indecencia del ex empresario y hoy presidente 43 de Estados Unidos, que curiosamente va conectada a una de las ramificaciones del Irán-contras. El primer negocio del empresario Baby Bush fue Arbusto (traducción de "bush" en español; Ƒse lo habrá dado Díaz Serrano?) Energy. Pero adivinen quién le dio 50 mil dólares para su participación activa en la empresa. El texano James Bath (que se traduce en español como "baño" o, más laxamente, como "lavado"), nada menos que el representante en Houston de Salem Bin Laden (hermano, entre otros 16, de Osama, en ese entonces el superbueno).

LA CASA BLANCA ha desmentido vigorosamente este aserto escalofriante de Wayne Madesen, un periodista de investigación radicado en Washington. Tal su costumbre, metropoli_nueva_yorkBaby Bush (šcómo se parece al ex empresario guanajuatense Fox!) se autodesmintió y admitió luego que Bath era representante de los intereses sauditas en Houston. Que luego Salem (Bin Laden) haya perecido en un "accidente" aéreo en los cielos de Houston, en 1988, es otra historia, y su padre también sufrió la misma suerte pero en los cielos de Arabia Saudita. šCómo les fascinan los cielos en la familia Bin Laden, incluido Osama el malo!

ƑQUIEN HEREDO LOS intereses de Salem Bin Laden en Houston? Pues ni más ni menos que dos criminales empresarios sauditas, Khalid Bin Mahfouz (cuñado de Osama, en ese entonces el superbueno, quien está casado con su hermana) y Gaith Pharaon (un conocido de Rosa Luz Alegría, la ex secretaria de Turismo de López Portillo, que le hizo perder la luz y la alegría a la nación), ambos operarios del BCCI, el banco de "lavado" de la CIA para sus actividades clandestinas del Irán-contras.

EN 1986, ARBUSTO Energy se trasmutó en Harken Energy y gran parte del financiamiento provino del dinero saudita del BCCI y de su representante Gaith Pharaon en el Maine Bank de Houston. ƑLo que se llevó el empresario Baby Bush antes de que presentara pérdidas Harken Energy se infectó con las aportaciones de los Bin Laden, Mahfouz y Pharaon? The Wall Street Journal en 1991 deja la duda de que la simbiosis financiero-empresarial del BCCI y Harken Energy pudo haberse debido al arribo de Baby Bush a la dirección de la empresa texana. La última vez que se supo de Bin Mahfouz fue gracias a una noticia de ABC News, en 1999, que reportó su arresto por las autoridades sauditas después de haber sido atrapado en transferencias por 3 millones de dólares a su cuñado Osama. Un poco después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, el atrevido investigador Wayne Madsen concluye que "los lazos entre Bin Laden y la Casa Blanca pueden ser más estrechos de lo que desea admitir el presidente Bush" (22 de octubre de 2001).

EL LIDER DEMOCRATA del senado, Tom Daschle, y el impoluto Ralph Nader, han pedido la exhibición del expediente de Harken Energy, así como la renuncia del director de la SEC, Harvey Pitt, el republicano y cabildero de las empresas contables criminales que fue colocado por Baby Bush para encubrir su expediente comprometedor así como el del vicepresidente Dick Cheney en el escabroso asunto de la empresa petrolera texana Haliburton y su contabilidad es desregulada.

PERO TODAVIA EXISTEN más escándalos en puerta de los "amigos del ex empresario Baby Bush" en UTIMCO (University of Texas Investment Management Company) y en Maverick Capital Fund, donde se trasladaron jugosos capitales para la campaña presidencial. Insistimos: qué parecido con los presuntos movimientos fiduciarios en favor del también ex empresario Fox, donde al parecer brilla Enron. Pero no hay que preocuparse por la pantomima hollywoodense contra la corrupción empresarial emprendida por la doble cacofonía retórica de la Casa Blanca y el Congreso: nunca llegarán tan lejos y quizás ni tan cerca, porque nadie de los inculpados e inquisidores aspira al suicidio, sino más bien a la relección en sus respectivos escaños. Habrá que ver si la opinión pública ultrajada está dispuesta a digerir el cosmético control de daños que intenta ocultar lo inocultable: la defunción de Wall Street.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
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