Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 5 de julio de 2002
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Política

Luis Javier Garrido

El tráfico

El tráfico de influencias parece ser el signo de este gobierno y los escándalos que se suceden no hacen más que evidenciar, también en ese aspecto, que la transición política no ha significado grandes cambios.

1. El escándalo que se ha suscitado al conocerse que el senador panista Diego Fernández de Cevallos, al mismo tiempo que cumple con su función pública en el Senado ha continuado ejerciendo como abogado litigante, lo cual contraviene el marco constitucional mexicano, y que además ha litigado durante este periodo contra el gobierno federal, lo cual evidencia un gravísimo conflicto de intereses y una actitud carente de ética, todo lo cual hace suponer un tráfico de influencias en la resolución de un reciente caso, ha puesto sobre la mesa de discusiones la necesidad de aplicar la ley en la materia y de reformar en diversos aspectos la legislación mexicana para poner fin al tráfico de influencias.

2. El aspecto más significativo es que los escándalos de corrupción del régimen foxista ya no sorprenden y que la ciudadanía los ve como lo más ordinario: como si no hubiese ocurrido un cambio de régimen.

3. Los hoy llamados coyotes de angora no son producto de este sexenio, sino de los años del salinismo, cuando a principios de los años 90 Carlos Salinas de Gortari consideró que los dirigentes de la oposición panista podían uncirse mejor al proyecto neoliberal de repartirse el poder, imbricándolos no sólo a los intereses del régimen, sino a lo suyos propios. Y así fue como Antonio Lozano Gracia, Fauzi Hamdan, Fernando Gómez Mont y el propio Diego, entre otros, le entraron de lleno a ese papel de hacer negocios en connivencia con Los Pinos mediante el tráfico de influencias, y el poder ya no fue para ellos un medio para servir, sino para enriquecerse sin límites al consolidar su "alianza estratégica" con el salinismo.

4. Una transición política supone, entre otras cosas, el desmantelamiento de las redes de intereses creados entre los hombres del antiguo régimen y los poderes económicos, pero el régimen foxista, lejos de terminar con las mafias del poder, no hizo más que protegerlas y reciclarlas mediante el fraude del Fobraproa, de su alianza con los grupos de Salinas y de Zedillo, y entregando el gabinete a empresarios voraces para quienes lo que se llama "tráfico de influencias" no es otra cosa que una práctica legítima, como no se han cansado de repetir.

5. El tráfico de influencias parece ser el signo de este gobierno y el propio Fox no ha podido encubrir esta realidad. El país desconoce si los integrantes del gabinete foxista, que son grandes empresarios o dirigentes de empresas, terminaron sus vínculos con ellas y si los contratos o concesiones que se están adjudicando benefician a estos grupos. Carlos Abascal, Raúl Muñoz Leos, Javier Usabiaga, Leticia Navarro, Francisco Gil Díaz, Xóchitl Gálvez y todos los demás han guardado silencio, aunque todo mundo supone que guardan su doble calidad de políticos y empresarios, y que desde el gobierno están beneficiando a sus consorcios.

6. Uno de los casos más significativos de la impunidad de quienes ejercen el gobierno es el de la fundación Vamos México de la señora Marta Sahagún, quien incurre con la mayor tranquilidad en estas conductas tipificadas por la ley, pues es una organización privada que se beneficia ilegalmente de los recursos públicos en virtud de un tráfico de influencias. Sahagún, de acuerdo con lo que se ha venido publicando, utiliza su posición para allegarle de manera ilícita beneficios a Vamos México, disponiendo de las instancias y de los recursos públicos para ésta, lo cual es obviamente ilegal y está sancionado por las leyes: lo mismo si se usa la infraestructura del Estado para alcanzar un financiamiento del exterior y para llevar a cabo actos de recaudación, o si se utilizan de manera directa los bienes del Estado para esa fundación privada, como aconteció con la edición de un folleto sobre las drogas, impreso en los Talleres Gráficos de la Nación (La Jornada, 4 de julio), y ahora se pretende que sea obligatorio en todas las secundarias al margen de lo que diga la SEP, con lo que se hace campaña de proselitismo personal y partidista con bienes públicos, al margen de las estructuras oficiales y sin control del Legislativo.

7. Los mexicanos no se equivocan cuando evalúan a los gobernantes actuales y no ven la diferencia con sus predecesores. ƑEn qué se distingue la ética de los foxistas de la de los priístas que les antecedieron en el usufructo del poder?, se preguntan muchos, y la respuesta no es más que una: "en casi nada".

8. La explicación de lo que acontece en México no puede restringirse al hecho de que las políticas neoliberales se hayan sustentado siempre en gobiernos corruptos y en la confusión deliberada que se hace desde el poder entre lo público y lo privado, como nos lo muestra la historia reciente de América Latina.

9. El hecho de que el régimen foxista se esté caracterizando por la impunidad de los funcionarios públicos para hacer negocios, disponer de los bienes del Estado en beneficio propio u obtener beneficios en función de un proyecto político como Vamos México, es decir, por el patrimonialismo como práctica inveterada, es muy significativo de lo que es un gobierno neoliberal de empresarios y del desafío que representa para las mayorías. No hay que olvidar que en México estas prácticas fueron posibles durante el régimen priísta por las lagunas de la ley, la ausencia de un Poder Judicial autónomo y la debilidad de la sociedad, y que ésa sigue siendo la apuesta del foxismo.

10. Las dimensiones de la corrupción en el sexenio de Vicente Fox no se podrán conocer bien hasta que se abran los expedientes del Fobaproa, de los Amigos de Fox y de Vamos México, y se conozcan las adjudicaciones de contratos y concesiones de este sexenio de empresarios, y se sepa cuál es la profundidad de la alianza política -y económica- de Fox y de Salinas, pero el daño irreparable que le hacen al país aún puede frenarse: con la ley en la mano y la movilización social.

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