Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 27 de mayo de 2002
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Política

Ilán Semo

California

Santa Cruz. Café Pergolesi. El lugar está semiabandonado. Reúne a los outsiders del pueblo. En el fondo, una mesa de punks que ya muestran canas. En otra mesa, los editores de la revista Trash (Basura) corrigen galeras. Son los más serios del lugar. La actual sustitución de las vanguardias guarda al menos ese vestigio de sus abuelos. En la calle, en la esquina de enfrente, una joven de falda entablillada, una suerte de flashback a los años 50, distribuye volantes: Fuck the war. Tres skinheads se bajan agresivamente de un carro y la increpan. Nadie se percata. Me viene a la cabeza una inconsecuencia de Hugo: "Ruth pensaba y Bozz soñaba: la hierba era negra".

No puedo evitar escuchar a una pareja de al lado que se prepara para ir de vacaciones a šFresno! (Es como si un sueco tomara vacaciones de invierno en Alaska). Parece más bien una expedición militar. Piensan en todo: la casa de campaña, el mosquitero, los libros, la lampara portátil para leerlos, la batería (y su repuesto), el foco por si se funde el foco... La vida normal de un estadunidense es bastante sencilla: de joven, y más tarde cuando madura y envejece, el estadunidense trabaja. En Santa Cruz, incluso el hedonismo es un trabajo. Work-outs disciplinarios, gimnasios, dietas, instructores, instrucciones para dormir, instrucciones para relajarse, instrucciones para excitarse y un delirio por la salud aseguran un nuevo culto al "placer". No es el cuerpo del consumidor, sino el cuerpo para ser consumido. El placer reside en el cálculo del placer. Qué joda, pienso. El texto de Max Weber, La ética protestante... merecería el título de el insomnio protestante.

Sea como sea, en la sociedad insomne la vida se cuela por las rendijas. En la barra un hombre de unos 35 años lee Ƒuna carta? Está escrita a mano. No es antipático, pero lleva el uniforme del corporate climber (Ƒtrepador empresarial?): traje Hugo Boss impecable, camisa de seda azul pálido, la corbata ligeramente desanudada; en la versión californiana se admiten los calcetines blancos. Vista desde la perspectiva del mainstream, la sociedad se divide en dos clases de gentes: los suites y los jeans. El es un suite. Lo peor que le puede pasar a un suite es ponerse sentimental. Tal vez por eso está aquí en el Pergolesi. Sus manos tiemblan y se le nota inquieto. Apura el segundo tequila de un sorbo, estruja la carta, la tira y se va. No resisto la tentación. La carta está firmada por Savanah: "Il Tony" (A Tony). ƑPresiente que es un mensaje lanzado al océano? Según parece él está convencido de que ella lo ha traicionado. Ella se disculpa porque sabe que él está muy "ocupado" -"estar ocupado" es el principio de toda incomunicación legítima. Está dispuesta a hacer cualquier cosa para reparar la sospecha. Incluso dejar San Francisco (ša quién se le ocurre!). Buscar un trabajo nuevo. Cambiar de vida. La carta termina así: "Please, please, don't leave me". Es una frase realmente bella. Nunca he logrado escribir así.

Debo irme. Acudo a una reunión con estudiantes chicanos. Voy a entramarme en una discusión sobre Octavio Paz. Aquí el adjetivo paciano tiene una connotación predeciblemente peyorativa. Es otro símbolo "nacional", pero negativo. Entiendo que Paz no entendió lo que estaba en juego. La brutal sobrevivencia de una comunidad que ha logrado sobreponerse, simultáneamente, al desprecio de los "anglos" y al de los mexicanos. Es un hecho en cierta manera asombroso. Si tan sólo se supiera que han creado un nuevo lenguaje, acaso una nueva lengua, que no es español ni tampoco inglés, sino que tiene su propia gramática, sus propias leyes. Que no es un híbrido sino otra realidad: una tercera lengua. Pero si la "lengua es la casa del ser" (Heidegger) también debe serlo de una comunidad. No logro disuadirlos sobre Paz, sobre su impaciencia, y su afán de interpretar, es decir, de abandonar el estado cero de la argumentación cotidiana. Un ensayista de esa fuerza produjo sitios, tópicos y narrativas propias, críticas; es decir, una manera de narrar. ƑY qué es el "ser" sino la capacidad de narrarnos y narrar a los otros?

Pienso una vez más en la desolada Savanah, en los rasgos patéticos de Tony, que irrumpen en la sociedad insomne como un chubasco de agua fría para recordarnos que la vida tiene algo de drama.

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