Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 19 de mayo de 2002
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Economía
El monto, sólo para cubrir los intereses generados por pagarés Fobaproa

Destinan al rescate bancario 338 mil 82.6 mdp de contribuyentes en seis años

Representa 8.3 veces el presupuesto anual para programas sociales El privilegio fiscal de esas instituciones, controladas en más de 80% por extranjeros, como el de ningún otro grupo empresarial

ANTONIO CASTELLANOS Y ROBERTO GONZALEZ AMADOR

Con recursos de los contribuyentes, el gobierno federal entregó a los banqueros en los seis años recientes 338 mil 82.6 millones de pesos para cubrir exclusivamente los intereses que generan los pagarés emitidos por el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), cuyo monto es de 195 mil 226.3 millones de pesos, como parte del rescate financiero emprendido en 1995 para evitar la quiebra del sistema. Aparte, tienen el privilegio de no haber pagado impuestos a Hacienda por 45 mil 624.7 millones de pesos.

El monto de recursos tomados de los contribuyentes multiplica por 8.3 veces el presupuesto destinado en un año por el actual gobierno federal para financiar sus programas de desarrollo social y humano, de 40 mil 373 millones de pesos; además, es 32.4 veces superior al último recorte de Hacienda al gasto público, que implicó una reducción del presupuesto de 10 mil 100 millones de pesos.

Además de los pagarés, los bancos -más de 80% controlados por extranjeros- gozan de una situación de privilegio fiscal que no tiene ningún otro grupo de empresas o actividad en el país. Hasta diciembre de 2001, mantenía como parte de sus activos un monto de impuestos diferidos -no pagados al fisco- por 45 mil 624.7 millones de pesos, equivalente a 52.3 por ciento del capital social de todas las instituciones financieras que operan aquí, cuyo monto, a esa fecha, fue de 87 mil 223.6 millones, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En el caso de BBVA-Bancomer, los impuestos diferidos alcanzaron, en diciembre de 2001 22 mil 108.5 millones de pesos, cantidad similar al capital básico de esa institución que, a la misma fecha, fue de 25 mil 380.9 millones de pesos. En Banamex, los impuestos no pagados a Hacienda son de 15 mil 164.7 millones de pesos, en una institución que tiene un capital básico de 25 mil 412.4 millones de pesos. En Serfin, con capital básico de 8 mil 498.6 millones de pesos, los impuestos diferidos alcanzan mil 599.2 millones de pesos, indica la CNBV.

A pesar de que fueron apoyados con recursos públicos y se les ofreció un crédito fiscal por 10 años, que les permite operar sin pagar impuestos al fisco desde el inicio de la crisis, los banqueros se niegan a ser auditados por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), como lo ordena el artículo quinto transitorio de la ley que lo creó, luego de que el organismo considera que puede haber más créditos irregulares que fueron traspasados por las instituciones de crédito a los programas de saneamiento y rescate financieros.

El IPAB pretende auditar a la banca comercial en busca de nuevas operaciones irregulares, que se calcula son superiores a 12 mil millones de pesos. Antes de que concluya este mes, tendrán que iniciarse los arqueos o, de lo contrario, el organismo no canjeará los pagarés emitidos por el Fobaproa y de manera directa el gobierno federal tendría que solicitar al Congreso recursos para pagar 195 mil millones de pesos que amparan estos títulos, emitidos para el rescate bancario.

Otra opción es que el gobierno negocie con los banqueros y amplíe el plazo de vencimiento de los pagarés, que en su mayoría se cumple en 2005. Por lo pronto, los banqueros, encabezados por Othón Ruiz Montemayor, afirmaron que no aceptarán la nueva auditoría que ordenó el Congreso. Según fuentes del IPAB, la razón verdadera es que no quieren enfrentar la responsabilidad de los nuevos créditos irregulares, que se sumarían a los 22 mil millones de pesos ubicados en el informe del especialista canadiense Michael Mackey, que no reunió los requisitos técnicos para ser considerada como auditoría.

Los intereses que el gobierno ha pagado a los bancos con dinero de los contribuyentes surgen de dos vías principales, de acuerdo con indicadores de Hacienda: el costo financiero del IPAB, entre diciembre de 1995 y el mismo mes de 2001, fue de 127 mil 968.3 millones de pesos. Adicionalmente, el costo de los programas de saneamiento financiero, según la misma fuente, sumó 210 mil 114.2 millones de pesos, en igual periodo.

Los pagarés Fobaproa fueron emitidos por el anterior gobierno, sin autorización de la Cámara de Diputados. Los bancos transfirieron al Fobaproa cartera de crédito, y para mantener el balance contable de las instituciones, el gobierno les entregó pagarés, que deberán cubrirse en 2005, mismos que generan una tasa de interés equivalente a la de Cetes a 28 días.


IMPUESTOS NO PAGADOS AL FISCO

Cifras en millones de pesos a diciembre de 2001. En el cuadro no se muestran los impuestos diferidos de Banco Mercantil del Norte, Scotiabank Inverlat, Interacciones, Ixe, Del Bajío, Afirme, Dresdner Bank, G.E. Capital, Bansi y American Express y Bank One, debido a que las cuatro instituciones citadas concentran la parte más significativa de esos beneficios fiscales. Fuente: CNBV


Equivale a 5 veces los fondos contra la pobreza

Los 338 mil 82.6 millones de pesos de recursos de los contribuyentes que han sido destinados en los pasados seis años para financiar el rescate bancario, equivalen a cinco veces los fondos que el Estado canaliza a todos los programas públicos para superar la pobreza extrema en el país, que en 2002 recibirán 67 mil 251 millones de pesos.

Asimismo, la cantidad supera con creces la inversión que se requiere para garantizar el abasto de energía eléctrica, que es de 237 mil 500 millones de pesos para los próximos cinco años. La falta de recursos ha sido el argumento principal del gobierno para proponer la apertura de ese sector a la iniciativa privada.

En el primer trimestre de este año, el IMSS, principal prestador de servicios de salud en el país, sufrió un recorte en su presupuesto de 2 mil 563 millones de pesos, una cantidad que equivale a 0.75 por ciento de los recursos canalizados a los banqueros

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