Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 15 de febrero de 2002
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Economía
Watkins declaró ante el Congreso que desde agosto previó la crisis de la energética

Lay fue engañado sobre las finanzas de Enron, aseguró la subdirectora general

Acusó a los ex presidentes Skilling y Fastow, y a las firmas de auditoría Andersen y de abogados Vison y Elkins de haber ocultado la situación real de la compañía con sede en Texas

REUTERS Y DPA

Washington, 14 de febrero. La subdirectora general de Enron, Sherron Watkins, declaró hoy ante el Congreso que en agosto expresó su temor sobre la inminente crisis financiera del gigante de la energía, y aseguró que el ex presidente de la compañía, Kenneth Lay, fue engañado por otros ejecutivos, uno de los cuales quería despedirla.

Watkins dijo que se reunió en agosto con Lay para informarle sobre los problemas de la compañía, y acusó al ex presidente ejecutivo, Jeffrey Skilling; al entonces presidente de Finanzas, Andrew Fastow, y a las firmas de auditoría Andersen y de abogados Vinson y Elkins, de haberlo engañado sobre la situación financiera.

"Yo creo que el señor Skilling y el señor Fastow, junto con dos firmas muy respetadas, engañaron al señor Lay y al directorio", declaró Watkins a la subcomisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes. "Es mi humilde opinión que él no entendía la gravedad de la situación".

Un informe del directorio de Enron sobre dudosas transacciones de la empresa y prácticas cuestionables de contabilidad responsabiliza a Lay por no supervisar las sociedades creadas y manejadas por el ex presidente financiero de la firma, Andrew Fastow.

Esas filiales están en el centro del rápido deterioro financiero de la compañía que culminó con la mayor declaración de bancarrota en la historia de Estados Unidos.

Watkins le escribió a Lay una carta anónima a mediados de agosto que terminó diciendo: "Me pone increíblemente nerviosa que vayamos a resultar involucrados en una ola de escándalos de contabilidad". El día 22, Watkins se reunió con Lay y envió cinco memorandos que incluían su preocupación debido a la pérdida de 700 millones de dólares en las sociedades conocidas como Raptor.

"El señor Lay me aseguró que estudiaría mis preocupaciones", dijo Watkins, quien agregó que solicitó una transferencia de trabajo porque no se sentía cómoda laborando con Fastow.

"Como contadora, consideraba que una empresa no puede en ningún caso usar sus acciones para generar una ganancia o para disimular una pérdida en sus declaraciones de resultados", sostuvo la ejecutiva.

Algunos colegas le dijeron que cuando Fastow se enteró de la carta anónima, se puso furioso.

"Quería hacer que me despidieran. Quería confiscar mi computadora", testificó Watkins ante la comisión del Congreso.

Argumentó también que se sentía incómoda ante la idea de confrontar a Skilling con Fastow sobre las irregularidades que se comprobaron en el manejo de la firma. "Pensaba que, si lo hacía, perdería mi empleo", añadió.

Watkins dijo que es difícil creer que Skilling desconocía las transacciones manejadas por Fastow que involucraban a las sociedades.

Skilling declaró ante la comisión de la Cámara de Representantes la semana pasada que él no sabía nada de los arreglos financieros diseñados para esconder los pasivos y para inflar las utilidades de Enron, cuando renunció el 14 de agosto, alegando razones familiares.

"Es mi opinión que él podía prever estos problemas y que quería estar lo más lejos posible de ellos", dijo Watkins.

El abogado de Skilling, Bruce Hiler, afirmó que ninguno de los comentarios de Watkins se encuentra basado en los hechos. "Todo lo que la señora Watkins dijo sobre mi cliente está basado en comentarios, rumores, o su opinión."

Los legisladores elogiaron la valentía de Watkins por advertir sobre la manipulación en los libros contables.

El representante republicano James Greenwood, quien preside la subcomisión legislativa de energía y supervisión e investigaciones, apuntó que "la señora Watkins no es la que lanzó la señal de alerta, en el sentido convencional".

"Ella era, y es, una empleada fiel a la compañía que trató, valiente y tristemente en vano, de hacer que las personas encargadas enfrentaran los hechos", añadió.

El también representante Billy Tauzin elogió a Watkins por intentar llamar la atención sobre las irregularidades enla empresa.

"Pero esto no fue suficiente para corregir la situación, de hecho algunas medidas estaban encaminadas a esconder el asunto aún más", dijo Tauzin en alusión a las recomendaciones que Watkins hizo a Lay para paliar la crisis que se gestaba en Enron.

La ejecutiva recomendó a Lay que dijera que confió erróneamente en otros ejecutivos y que obtuvo asesoría errada de Andersen y Vinson y Elkins.

Para recuperar la confianza de los inversores, Watkins sugirió a Lay que fuera sincero en cuanto a su participación, o algo más importante, "su carencia de participación" en los problemas que llevaron a la empresa.

Ganancias infladas

A principios de octubre, un mes antes de la declaración de quiebra, Enron replanteó sus ganancias y dijo que desde 1997 las había inflado en 600 millones de dólares.

Kenneth Lay, objeto de fuertes críticas cuando rehusó testificar ante una comisión del Senado el martes, se libró el jueves de mayores recriminaciones.

Su testimonio ante la comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes fue cancelado debido a que Lay invocaría de nuevo el derecho que le otorga la quinta enmienda de la Constitución para no incriminarse.

En tanto, Richard Causey y Richard Buy, ex jefe de contabilidad y ex responsable de gestión de riesgo, fueron despedidos por el consejo de administración de Enron. Los ceses tienen relación con los resultados de un informe interno del consorcio encabezado por el decano en derecho, William Powers, quien manifestó estar dispuesto a presentarse ante el Congreso si su testimonio es requerido por los legisladores.

Powers anunció su renuncia al frente de esa investigación después de tres meses en el puesto.

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