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Exhibe fotógrafo la belleza del planeta para denunciar ‘‘el afán depredador’’

Javier Hinojosa lleva su trabajo a Madrid; queda un largo camino para proteger nuestro hábitat, sostiene en entrevista con La Jornada

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▲ Una de las 65 imágenes de Javier Hinojosa que articulan su exposición Estaciones.Foto cortesía del artista
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 26 de julio de 2018, p. 3

Madrid

El idilio del fotógrafo mexicano Javier Hinojosa con la naturaleza y los paisajes se inició hace un par de décadas en la selva Lacandona, cuando se vio de repente atrapado por los troncos y sus sombras perennes, por la frondosidad de las hojas, por el silencio de una tierra que le sacudió el alma y la conciencia.

Ahí descubrió que la mejor forma de denunciar cómo ultrajamos a diario el medio ambiente es mostrar con sus fotografías la inmensa belleza que habita en un volcán en erupción, en un mar de nubes y montañas, en un árbol solitario en mitad de una playa desierta.

Estaciones es la exposición de Hinojosa, montada en el Instituto de México en Madrid, que reúne una selección de trabajos de un proyecto de vida que lo ha llevado a recorrer del río Bravo a la Patagonia.

‘‘La mejor forma que he encontrado para denunciar que no cuidamos el planeta, que los montes, los volcanes, los árboles y los animales corren peligro por nuestro afán depredador y destructor, es precisamente mostrando la profunda belleza que nos rodea.

‘‘También he hecho fotografía más al uso de la denuncia, como mostrar playas sucias y contaminadas, pero siempre me ha gustado más exhibir esa belleza para que las personas piensen o sientan que algo tan hermoso es mejor no tocarlo. Respetarlo. Cuidarlo”, explica en entrevista con La Jornada.

Con Estaciones, el autor participa en el festival anual PhotoEspaña.

Mensaje al mundo para cuidar el medio ambiente

Javier Hinojosa (Ciudad de México, 1956) ha recorrido el mundo con sus cámaras y su mirada, pero sobre todo se ha centrado en América Latina; ha visitado desiertos, parajes solitarios, selvas, riscos inhóspitos, montañas agrestes y volcanes en erupción. Y lo ha hecho con el propósito de llevar al mundo un mensaje de conservación y cuidado por el planeta, con la finalidad de aportar un granito de arena a la lucha de numerosos colectivos y ciudadanos por desarrollar una cultura de respeto al planeta.

La exposición se articula con 65 fotografías en las que están bien representadas las principales obsesiones del artista: los árboles, los paisajes con nubes y montañas, los acantilados, los volcanes, los cactos y los desiertos, así como su infinitud. ‘‘Es indudable –prosigue Hinojosa– que algo hemos avanzado como sociedad en el respeto al ecosistema y al medio ambiente, pero también lo es que todavía nos queda un largo camino”.

Hinojosa lleva más de 15 años de colaborar en organizaciones conservacionistas y se ha interesado en retratar el inmenso patrimonio arqueológico de México, para lo que incluso ha hecho una serie de cuatro libros que tituló Espacios de la memoria.

El fotógrafo es profesor de tiempo completo en la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes y ha expuesto su trabajo de manera individual en varios países de América Latina y Europa, en Estados Unidos, Canadá, China, Egipto, India, Indonesia y Nueva Zelanda.