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Economía Moral

Apoyo crítico a López Obrador y su gobierno

Julio Boltvinik
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l parecer, crece la conciencia sobre la necesidad social de que la izquierda manifieste públicamente, de preferencia de manera organizada, sus desacuerdos con Andrés Manuel López Obrador y su gabinete, y presente propuestas alternativas estructuradas. En ese contexto, mi llamado al apoyo crítico (entrega del 6 de julio) recibió explícitamente el respaldo de muchos lectores, lo cual me compromete a promover esta línea de pensamiento y acción. AMLO tendrá que demostrar que no buscó con tanto afán la titularidad del Ejecutivo federal por hacerse del poder y pasar a la historia como un buen presidente, sino por transformar el país para bien, ahora y a largo plazo, de los condenados de la tierra, para usar la expresión de Fanon.

Se lo exigiremos sin tregua. Insistiremos en el diálogo constructivo con la izquierda de todas las tonalidades. No se trata de un único frente para este diálogo, sino de que florezcan muchos grupos de apoyo crítico. El diálogo con la derecha está a cargo de otras personas y es obvio que comenzó antes del primero de julio. Insistiré en el papel de la información y el conocimiento en la toma de decisiones. Ahora que los miembros designados del futuro gabinete han empezado a hacer declaraciones y dar entrevistas y AMLO hace acuerdos con los empresarios para, por ejemplo, su programa de aprendices, mis dudas se multiplican. Poner en marcha planes sociales de gran cobertura y muy alto costo, como éste, requiere trabajo de diseño-planeación sistemático que, por lo que se ve, no se ha hecho.

Al parecer (ojalá no sea así) ni en el equipo de transición ni en Morena se trata de entender (a fondo) la realidad del país, empezando por los resultados electorales. Insisto en que hay que levantar una gran encuesta poselectoral para comprender bien el drástico cambio electoral ocurrido. Ángel Zambrano, biólogo, realizó un análisis estadístico que muestra la asociación, a escala distrital, entre votos nulos y los válidos por los candidatos presidenciales en 2018 y 2012. El autor supone que los sufragios nulos (considerados actos al azar) no deben tener asociación estadística con los válidos por ningún candidato. Es lo que observa en 2018 con los votos por AMLO, pero no con los de Meade, que crecen en distritos con más votos nulos, de manera similar a lo ocurrido con los sufragios por Enrique Peña Nieto en 2012, lo que puede sugerir manipulación de la información.

El perjudicado por los votos nulos en 2018 habría sido Richardo Anaya, pero la correlación es muy baja. En la entrega del 6 de julio analicé, con una gráfica, la asociación, por entidad federativa (EF) entre pobreza extrema (PE), tal como la mido, en la que vive casi la mitad de la población (49 por ciento) del país, y el porcentaje de los votos por AMLO. Encontré que no fueron PE los que, en mayor proporción, votaron por López Obrador. Es decir, que –vaya como hipótesis– no fue una elección por clases sociales. (Los rótulos de las dos líneas de la gráfica se publicaron invertidos en dicha entrega: la línea de PE es la que baja de arriba-izquierda hacia abajo-derecha, puesto que ordené las EF de mayor a menor porcentaje de PE. La otra línea, que fluctúa, es la del porcentaje de votos por AMLO). El análisis por EF, sin embargo, puede ser insuficiente para probar la hipótesis del sufragio no clasista. A escala municipal obtuve correlaciones (gráfico 1) entre el porcentaje de indigentes (población más carenciada que los PE) y los de por cada uno de los tres candidatos, para todo el país y en tres estados.

A escala nacional, los porcentajes de votación municipales por AMLO y Meade se asocian positivamente con porcentajes más altos de indigencia, y negativamente en el caso de Anaya. En los estados, la asociación positiva se observa en dos estados en el caso de Meade, en los tres en el caso de Anaya, y en ninguno en el de López Obrador, donde la asociación es negativa: menos votos cuando la indigencia es más alta. La explicación queda pendiente. En el gráfico 2 se presenta la pobreza extrema (PE) por área urbana y rural de las entidades federativas y el porcentaje del sufragio por el candidato ganador en cada una de ellas. No se encuentra asociación entre ambas variables. La PE no fue factor de la votación por el tabasqueño.

julioboltvinik.org