Sociedad y Justicia
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Sufren desigualdad laboral y educativa

Afrodescendientes en AL, con menor calidad de vida
 
Periódico La Jornada
Jueves 8 de junio de 2017, p. 38

A pesar de representar poco más de 21 por ciento de los habitantes de América Latina y el Caribe (130 millones de personas), la población afrodescendiente enfrenta desigualdades educativas, de salud y laborales, que afectan su calidad de vida y bienestar.

El informe Panorama Social de América Latina 2016, elaborado por la Comisión Económica para América Latina (Cepal) y difundido en mayo, destacó que en la mayoría de los países de la región es mayor la proporción de jóvenes afrodescendientes que no estudian ni trabajan, a lo que se suma que las mujeres de ese grupo sufren esa doble exclusión.

El informe señaló que Brasil es la nación con la mayor cantidad de habitantes afrodescendientes, con más de 50 por ciento de su población; le sigue Cuba con 35.5, mientras en países como Colombia, Costa Rica, Ecuador y Panamá oscila entre 7 y 11 por ciento. En el caso de México se calcula que suman 1.5 millones de personas.

Si bien es una población en su mayoría urbana, resaltó la Cepal, enfrenta enormes brechas en las desigualdades étnico-raciales, socioeconómicas, de género e incluso territoriales. Lo anterior, afirmó, tiene impacto en su acceso a la salud, educación y empleo.

Por lo que respecta a sus oportunidades educativas, el documento agregó que el porcentaje de jóvenes afrodescendientes de entre 18 y 24 años asisten a una institución educativa oscila entre 16.9 por ciento en Uruguay, y 41.4 por ciento en Argentina, cifra que es inferior al promedio alcanzado por las personas de ese mismo rango de edad no afrodescendientes en la mayoría de los países, brecha que, destacó la Cepal, se profundiza en el acceso a los estudios universitarios.

Para este sector de la población, la tasa de desempleo también es más elevada en comparación con otros grupos étnicos e incluso en cuanto a sus ingresos laborales, ya que las mujeres afrodescendientes, pese a tener un nivel educativo más elevado que los varones afrodescendientes se sitúan de manera sistemática en las posiciones inferiores de la escala de salarios.

En el caso de la población que cuenta con educación terciaria, destacó la Cepal, tomando los ingresos de los hombres no afrodescendientes como parámetro, se observa que las mujeres afrodescendientes perciben en promedio, por hora trabajada, el equivalente a 58 por ciento, los hombres afrodescendientes 73 por ciento y las mujeres no afrodescendientes 75 por ciento.