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Los felinos del Tuca Ferretti acumularon su cuarta victoria consecutiva en la liga

Tigres frena racha triunfadora del América; gana 1-0 en el Azteca

El partido se tornó ríspido y fueron expulsados los amarillos Sambueza y Benedetto, quien admitió que perdieron la calma

De manera rigorista echaron a Damm

El árbitro fue ratonero: Martínez

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Moisés Muñoz tuvo una buena actuación, con lo que evitó un marcador más abultado contra las ÁguilasFoto Víctor Camacho
 
Periódico La Jornada
Domingo 13 de septiembre de 2015, p. a13

América se estrelló ante la muralla de Ricardo Ferretti y la indisciplina de sus propios jugadores. Un planteamiento que no pudo desarmar para perder 1-0 con gol de penal, pero suficiente para que las Águilas no pudieran extender su racha de victorias. Tigres, en cambio, sumó su cuarto triunfo, trabajado con orden y disciplina.

El partido empezó como una batalla entre rivales enconados. Ríspido, de entradas fuertes y tirones. Una combinación poco afortunada cuando el árbitro Arturo Ramos venía con la mano lista en las tarjetas.

Los primeros minutos fueron de jaloneo y tensión. Apenas alguna llegada de la visita y un disparo a portería de cada lado. Hasta ahí todo era un partido tirante con unos felinos bien parados al estilo Tuca y unas águilas que presionaban, pero sin suerte.

Todo se arruinó para el club de Coapa cuando en un tiro de esquina Gignac remató al arco y tapó Moisés Muñoz. Javier Güémez traía un duelo personal con Jürgen Damm y la calentura derivó en una falta que el silbante Ramos castigó con penal, que el atacante francés convirtió en gol.

Los jugadores del América empezaron a descomponerse. Cinco victorias al hilo los hizo olvidar lo que es estar abajo. Esa premura estropeó la mejor oportunidad que tuvieron en la primera media hora, cuando en un despeje vergonzoso de la defensa felina, Osvaldo Martínez robó la pelota para cederla a Rubens Sambueza, quien apresurado cruzó el disparo que se estrelló en el poste.

Poco antes de llegar al final del primer episodio los amarillos se complicaron aún más el panorama. Al 41 Sambueza reclamó al silbante, quien le mostró la roja directa. Y para acentuar el drama, tres minutos después Darío Benedetto también se fue del partido por una entrada violenta sobre Jesús Dueñas.

Pese a las bajas, el América buscó empatar. Tuvo alguna oportunidad con Miguel Samudio, pero le faltó precisión y calma.

Sin embargo, Tigres no sacó mucha ventaja de su mayoría en la cancha. Tuca mantuvo su apuesta al orden, sin avaricia por aumentar la cuenta de goles. Incluso Gignac se permitió una pifia; entró solo al área y al disparar su pie se hundió en el césped, provocando una sonora carcajada en las gradas.

El árbitro niveló un poco los equipos al echar a Damm por una barrida fuerte sobre Michael Arroyo, quien también merecía la roja por un manotazo, patada y cabezazo, todo en una misma acción.

Poco antes de terminar, Muñoz salvó a su equipo con un par de atajadas consecutivas. El primer disparo fue de Gignac y enseguida otro de José Gringo Torres que el arquero detuvo con frialdad. En el área técnica el Tuca meneaba la cabeza, incrédulo o asombrado por la intervención del portero rival.

Pese al gol de penal, Gignac no tuvo una tarde muy acertada. Casi al final el francés se mostró para fusilar a Muñoz. El tiro entró, pero no contó pues el asistente había levantado el banderín por fuera de lugar.

Del arbitraje no voy a hablar, dijo Ignacio Ambriz, visiblemente molesto al final del partido. No tengo nada que reprochar a mis jugadores. No estuvimos concentrados como necesitábamos ante un equipo ordenado como Tigres, agregó.

Se congratuló de la actitud mostrada por el equipo hasta antes de las expulsiones y que a pesar de la inferioridad numérica supo sacar la casta: Se pudo pensar que golearían, pero sacamos el orgullo.

Benedetto, en cambio, habló de su expulsión, que consideró injusta: Uno se va amargado. No fue un arbitraje adecuado para este partido. Perdimos la calma, pero estuvo parejo y hasta con dos hombres menos.

Más profuso fue Osvaldo Martínez, quien acusó al silbante de pasarse de la raya. Hay que tomar medidas. En el segundo tiempo quiso compensar al equipo que perdía. Todos los jueces mexicanos son iguales. El árbitro fue ratonero.