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Moscú veta en Naciones Unidas una resolución que declaraba ilegal el referendo de hoy

Marchan miles de rusos en favor y en contra de la anexión de Crimea

Bajo fuerte vigilancia militar, concluyen preparativos en la península para la consulta

El presidente Vladimir Putin se pronunciará sobre el tema tras los resultados de la votación

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Simpatizantes de las políticas del Kremlin recibieron banderas rusas durante una manifestación en la ciudad de Donetsk, Ucrania. Kiev acusó ayer a agentes de Moscú de fomentar la violencia en la urbes rusohablantesFoto Reuters
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 16 de marzo de 2014, p. 20

Moscú, 15 de marzo.

Decenas de miles de personas se manifestaron hoy en Moscú tanto en favor como en contra de la anexión de Crimea a Rusia, que se decidirá este domingo en un referendo convocado por el gobierno proruso de la península, todavía bajo jurisdicción de Ucrania.

Casi a la misma hora, el centro de la capital rusa se llenó de columnas de manifestantes con banderas rusas y ucranias bajo la consigna de Por Rusia y Ucrania sin (el presidente Vladimir) Putin, inscrita en una gran manta que abrió la llamada Marcha de la Paz, contra la anexión de Crimea, en la cual participaron no menos de 50 mil personas.

No lejos de ahí, uniformados todos de chamarra roja y pantalón negro, alrededor de 10 mil jóvenes con carteles como Creemos en Putin y Crimea es territorio ruso intervinieron en la Marcha de la Fraternidad, en apoyo de la incorporación de Crimea.

Ambas movilizaciones, aparte de las que hubo este sábado en otras partes de Moscú, San Petersburgo, Yekaterimburgo y otras ciudades de Rusia, menos numerosas, concluyeron con mítines y discursos encontrados.

En las dos concentraciones principales cada parte se dedicó a demostrar que tiene razón, sin importar que para sumar adeptos a su versión de los hechos en Ucrania algunos oradores no hayan dudado en distorsionar o silenciar aspectos de la realidad.

Dos personas, un militante prorruso y un transeúnte, murieron durante la noche en Jarkov, en el este de Ucrania, en un tiroteo entre nacionalistas y militantes prorrusos, indicó este sábado una fuente policial citada por la agencia Afp.

En Crimea, mientras tanto, ajenas a la resolución de la Corte Constitucional de Ucrania, que declaró inconstitucional el referendo, las autoridades prorusas concluyen los preparativos para la votación de este domingo, bajo fuerte vigilancia de militares que se presumen rusos, aunque su uniforme no lleva distintivos.

Las puertas para una negociación de la crisis de Ucrania no están cerradas del todo, pero la posición de Rusia, a un día de que los habitantes de la península expresen su voluntad en la urnas, es que no está a discusión el derecho a la libre determinación de Crimea.

Rusia se pregunta –con dedicatoria a Estados Unidos y Europa– ¿por qué Crimea tendría que ser diferente?, en alusión a la consulta que quiere efectuar Cataluña sobre su independencia de España o la que piensa llevar a cabo Escocia para separarse de Gran Bretaña.

Por extensión, si el referendo resulta favorable a la separación de Ucrania, cualquier arreglo político de la actual crisis pasa por reconocer que Crimea es parte de Rusia, de acuerdo con el planteamiento que –según ha trascendido– hizo en Londres el canciller Serguei Lavrov a su homólogo estadunidense, John Kerry.

Lavrov sostiene que para Rusia es más importante Crimea de lo que son las Islas Malvinas para Gran Bretaña o la isla de Mayotte para Francia. Incluso utiliza este último ejemplo como precedente de la eventual anexión de Crimea, cuando recuerda que esa pequeña isla votó en una consulta contra la independencia, por seguir perteneciendo a Francia y no formar parte de las islas Comoras.

Para el resto de Ucrania, Rusia exige retomar los acuerdos del 21 de febrero y constituir una asamblea constituyente representativa, que convierta el país en una federación, en la cual las regiones del este sean prácticamente independientes de Kiev y puedan elegir por sí mismas a sus gobernantes y diputados. La lengua rusa deberá tener rango de segundo idioma oficial en todo el país.

El proyecto de Constitución, aprobado por todos los miembros de la asamblea constituyente, deberá ser sometido a referendo y sólo después habrá que celebrar elecciones para presidente y legisladores.

Son propuestas inaceptables para las nuevas autoridades de Ucrania, que a cambio están dispuestas a volver a lo pactado el 21 de febrero, con tres condiciones irrenunciables: el reconocimiento de su legitimidad por el Kremlin, el respeto de la integridad territorial de Ucrania, incluida Crimea, y la salida definitiva de la escena política del presidente destituido Viktor Yanukovich, ya sea por medio de su dimisión o del procedimiento de juicio político con apego a la Constitución.

Con esta suerte de diálogo de sordos –y con Rusia aislada en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, que este sábado vetó una resolución que declaraba ilegal el plebiscito en Crimea, apoyada por 13 de sus 15 miembros y con la abstención de China– se llegó al referendo.

La siguiente fase de negociación –si es que hay– será después de que los habitantes de Crimea se hayan pronunciado este domingo. El presidente Putin, según Lavrov, tomará una decisión sobre Crimea después de que se publiquen los resultados de la votación.