Mundo
Ver día anteriorViernes 31 de mayo de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

El canciller Jaua convoca a consultas al comisionado para la negociación con las FARC

Santos dio una puñalada a la relación con Venezuela al recibir a Capriles, acusa Maduro

Inaceptable, la amenaza de Caracas contra el diálogo en La Habana: legisladores colombianos

 
Periódico La Jornada
Viernes 31 de mayo de 2013, p. 28

Caracas, 30 de mayo.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció hoy una operación sicológica dirigida desde Colombia para dividir a la revolución, y aseguró que uno de sus objetivos es asesinar al líder parlamentario Diosdado Cabello. Ante esta campaña sucia, arengó a las fuerzas armadas a defender la soberanía nacional contra el imperio o cualquier aliado suyo.

El gobierno de Maduro reaccionó el miércoles molesto porque su par colombiano, Juan Manuel Santos, recibió en Bogotá al líder opositor venezolano Henrique Capriles, quien se niega a reconocer su derrota en la elección presidencial.

Santos le dio una puñalada a la relación bilateral, sostuvo el presidente Maduro, que incluso amenazó con revisar el papel de Caracas en el proceso de paz que el gobierno colombiano entabla con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), del que es acompañante al igual que Chile.

El canciller venezolano Elías Jaua llamó a consultas a Roy Chaderton, comisionado en los diálogos de paz, y señaló que el recibimiento de una persona que desconoce las instituciones venezolanas y que convocó a la violencia el día 15 de abril es una mala señal y, de alguna manera, devela lo que muchas veces repetimos: que desde Bogotá había una conspiración contra Venezuela.

A su vez, Cabello afirmó que Santos le puso una bomba a las relaciones bilaterales al recibir a Capriles, al igual que lo hicieron legisladores colombianos.

La canciller colombiana, María Angela Holguín, declaró que en aras de mantenernos alejados de la diplomacia de micrófonos que es tan dañina, trataremos este tema de manera directa con el gobierno venezolano. Además, Colombia se ofreció a abastecer la reserva de alimentos de Venezuela, que padece una escasez de productos básicos como carne, leche y azúcar.

Ofrecí mi disponibilidad a viajar para atender una reunión con el ministro de Finanzas (Nelson Merentes) y el presidente del Banco Central de Venezuela (Edmee Betancourt), indicó el ministro colombiano de Hacienda, Mauricio Cárdenas. Dijo que se buscaría determinar con Caracas los mecanismos de pago y destacó que ellos son un país rico por su petróleo.

Colombia y Venezuela, que durante décadas fueron socios comerciales, en 2008 registraron el mayor intercambio comercial de su historia, por un monto de 7 mil millones de dólares, pero en 2010 ese flujo cayó a mil 700 millones de dólares, tras una crisis diplomática entre ambos.

El presidente Nicolás Maduro aseveró que el plan desde Colombia pretende debilitar la democracia de Venezuela. Busca también el asesinato moral y ver si después pueden buscar el asesinato físico de Cabello, y subrayó que ahora la “oligarquía venezolana se arrodilla y va a ofertarse en el mundo para entregar a Venezuela a los peores intereses.

Que nadie se meta con Venezuela: esta tierra, este cielo y estos mares y ríos son sagrados. Nadie, jamás, debe tocarlos, ninguna fuerza extranjera imperial o aliada al imperio podrá tocar esta tierra y debemos prepararnos para ello, dijo durante un visita a la región central de Aragua.

Capriles y los legisladores colombianos que lo recibieron, coincidieron en que la advertencia de Venezuela de retirarse del proceso de paz colombiano es un chantaje inaceptable. En contraste, la dirigente colombiana del izquierdista Partido Polo Democrático Alternativo, Clara López, dijo que al recibir a Capriles el presidente Santos deshizo todo el esfuerzo de recomposición de las relaciones bilaterales.

En el plano interno, las autoridades confiscaron papel higiénico y otros productos en el oeste de Caracas luego de una denuncia telefónica.

La autoridad eclesiástica exhortó a las iglesias católicas a racionar el vino para las misas, lo que ilustra la escasez de la que el gobierno acusa a la oposición y sectores empresariales.