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La novela es la decimosegunda obra del escritor húngaro que se publica en México

En unos días, La gaviota, de Sándor Márai, estará en librerías del país

Es un autor de megaculto; ninguno de sus libros ha sido descatalogado, comentó Rosa María Martínez, de Océano

En este título, reúne amor y vida en un ambiente bélico, de dolor y pérdida

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Estante con la obra de Márai en una librería de BudapestFoto Ericka Montaño Garfias
 
Periódico La Jornada
Domingo 14 de agosto de 2011, p. 2

La nueva novela del escritor húngaro Sándor Márai, La gaviota, llega a finales de la próxima semana a las librerías mexicanas. Convertido ya en autor de culto, en México se han publicado, con ésta, 12 de sus obras, entre novelas y textos autobiográficos.

Desde que comenzó a publicarse en castellano, a principios de 2000, Márai ha vendido entre 60 mil y 75 mil ejemplares de sus obras: El último encuentro, La herencia de Esther, Divorcio en Buda, La amante de Bolzano, La mujer justa, La hermana, La extraña, Los rebeldes, Confesiones de un burgués, ¡Tierra, tierra! y Diarios 1984-1989, de acuerdo con cifras proporcionadas por Rosa María Martínez, gerente de Promoción y Publicidad de Océano, sello que distribuye en México a la editorial Salamandra, tenedora de los derechos de autor en español.

El más vendido en nuestro país es El último encuentro, el cual se publicó en 2001, mientras que de La gaviota, se destinaron 3 mil ejemplares tan sólo para México, donde ya está siendo distribuida a las librerías, y se espera que esté disponible para los lectores en unos días. En México, Márai es un autor de megaculto y ninguno de sus libros ha sido descatalogado, añadió Martínez.

Márai escribió La gaviota (Sirály) en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Hungría se alineó con la Alemania de Adolfo Hitler.

Es en ese ambiente de guerra, donde Márai (Kassa 1900-San Diego 1989) da vida a dos personajes: un alto funcionario con un secreto que podría cambiar el rumbo de la nación húngara, y Aino Laine, joven finlandesa cuyo nombre significa única ola, y como esa ola sacude la vida de ese hombre de 45 años. Aino, el cuerpo gemelo de la mujer a la que ese hombre amó y que se suicidó con cianuro.

Ni siquiera una noche, unos minutos apenas, en los que Aino y ese solitario funcionario se enfrentan a temas como el amor, la guerra, la pérdida de la juventud, el tiempo.

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Busto del escritor frente al lugar donde se hallaba su casa, en la calle Mikó, en el barrio de Krisztinavarós, que fue destruida durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial

Márai retoma en La gaviota el tema de la guerra, el amor, la vida y la muerte, el dolor, la pérdida, y en el que se deja traslucir el oficio periodístico del autor de La amante de Bolzano. Reflexiona acerca de la escritura, los hechos, la realidad, el hombre frente a situaciones críticas, como un conflicto armado o el mismo amor.

Ernö Zeltner en su biografía Sándor Márai: una vida en imágenes, publicada en castellano en 2005 por las universidades de Valencia y Granada, recupera las palabras que el dramaturgo, poeta y periodista escribió acerca de La gaviota:

La gaviota no quiere, no puede levantar el vuelo: una materia pesada, sucia, terrenal dificulta su vuelo. Atormentado, mortalmente cansado, intento escribir sobre ello, divido la tarea en pequeños fragmentos y los trabajo por separado, titubeando, centímetro a centímetro avanzo a rastras para alcanzar el sentido de cada una de las partes. Tengo la sensación de que el conjunto carece de importancia; la maldición: carece de música, la gaviota no puede volar (...) se contonea sobre el suelo como una avutarda, como un ganso. La misma resistencia en todo lo que escribo, en los artículos de periódico y también estas notas de mi diario”.

Poco después de la publicación de La gaviota, Márai y su esposa Lola, salen de Budapest, adonde regresan al conocer la noticia de que los alemanes abandonaron la capital húngara. A su regreso, encuentran la casa familiar, en la calle Mikó, en Krisztinaváros, reducida a escombros, imagen que había descrito antes precisamente en las páginas de La gaviota.

Tras esta novela siguieron más artículos periodísticos, poemas, obras de teatro, dos novelas y un libro de viajes. En 1948, Márai abandona su país y comienzan sus años de exilio.

Sándor Márai se suicidó de un disparo en San Diego, California, en 1989. Sus cenizas, al igual que las de Lola, su compañera de vida fallecida en 1986, fueron lanzadas al mar.