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La exposición, compuesta por 119 caricaturas publicadas en el país del norte entre 1892 y 1928

Muestra de cartones de EU, reflejo del racismo hacia México desde la Revolución

Busca generar reflexión e inconformidad, indica el curador Juan Manuel Aurrecoechea; se inaugura el miércoles en el Museo Carrillo Gil, donde permanecerá hasta marzo del año próximo

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A big step in the right direction (Un gran paso en la dirección correcta), de Jay Norwood Ding Darling, publicada en Des Moines Register, el 4 de junio de 1915Foto cortesía del museo
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In Romantic Mexico: a silent drama (En el México romántico: un drama silencioso), de Jay Tipton, ca. 1928
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The Progress of the Mexican Revolution (El progreso de la Revolución Mexicana), de Jay Norwood Ding Darling, publicada en Des Moines Register, el 4 de abril de 1914
Ana Mónica Rodríguez
 
Periódico La Jornada
Lunes 4 de octubre de 2010, p. a13

La mirada de los caricaturistas estadunidenses hacia el México revolucionario, que refleja el carácter racista que prevalece desde entonces, es el eje temático de una exposición que consta de 119 cartones publicados en el vecino país entre 1892 y 1928.

La muestra La Revolución Mexicana en el espejo de la caricatura estadunidense será inaugurada el próximo 6 de octubre en el Museo de Arte Carrillo Gil, y permitirá a los visitantes reflexionar y discernir temáticas sobre la vigencia de esos cartones políticos plasmados –la gran mayoría entre 1911 y 1917– por 36 caricaturistas de 26 periódicos y publicaciones, explicó el curador Juan Manuel Aurrecoechea.

Con estas caricaturas, el público corroborará su vigencia y observará que México era presentado como país salvaje, ingobernable, cruel, injusto, flojo y criminal; además, la imagen racista es evidente, porque se refleja a los mexicanos como feos, sucios, bárbaros y ambiciosos sin ninguna justificación social en la Revolución.

Ese argumento, prosigue el curador e investigador, propició la intervención estadunidense, y justifica sus misiones para salvar a México de sí mismo, como manifestó el presidente estadunidense Thomas Woodrow Wilson.

La exposición fue montada en orden cronológico narrativo; la selección de las caricaturas se realizó entre mil 500 imágenes, en las cuales es evidente que el trato que reciben los migrantes en la frontera se remonta a esa época.

Pretexto de miles de cartones

En ese tiempo, pese a la tradición del cartón político, en México eran escasas las caricaturas en publicaciones, lo cual no sucedió en Estados Unidos, donde la Revolución Mexicana fue motivo de miles de cartones de estadunidenses, publicados con frecuencia en las primeras planas de los periódicos, muchas veces con más valor que el de los titulares a ocho columnas.

Aquellas imágenes, añadió Aurrecoechea, no sólo pretendían describir o comentar lo que sucedía al sur de su frontera: expresaban los diversos y muy poderosos intereses de Estados Unidos en México que estaban siendo afectados por la Revolución.

Como toda caricatura política, buscaban influir e intervenir en los acontecimientos, dar directrices. Más que atestiguar el devenir de los hechos, formaban parte misma del proceso; defendían, criticaban posturas, formaban corrientes de opinión pública y exigían políticas al gobierno de Estados Unidos.

La muestra, parte de los festejos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, pretende propiciar inconformidad en el público y generar reflexiones sobre la gesta revolucionaria y la visión de los estadunidenses sobre México.

Además, esos cartones reflejan la discusión generada en esa época con evidente tino brutal y contundente en el contenido. “La imagen del México revolucionario que legó la caricatura estadunidense es devastadora e inferior al prototipo anglosajón de piel blanca.

Para la caricatura estadunidense, tan malos resultan Huerta como Zapata, Villa que Carranza; en última instancia no distingue diferencias y pinta a todos igual. Por ello deja ver con precisión el racismo y la cuestionable superioridad liberal con que Estados Unidos miraban al México revolucionario, puntualizó Juan Manuel Aurrecoechea.

Las caricaturas, de 36 autores, provienen de 26 periódicos y publicaciones, así como de ocho acervos, entre ellos el Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada, de la Secretaría de Relaciones Exteriores; de la Biblioteca del Congreso, de Washington; de la Biblioteca Pública de Nueva York; de la Sociedad Histórica de Nueva York; de la Biblioteca Newberry, de Chicago; de la Universidad de Iowa; de la Administración Nacional de Archivos y Registros, de Washington; del Museo y Biblioteca de la Caricatura, y de la Universidad de Ohio.

Entre los autores figuran John T. McCutcheon, del Chicago Daily Tribune; Clifford K. Berryman, del Washington Star; William A. Rogers, del New York Herald, y Oscar Cesare, de The New York Sun, entre muchos más.

La muestra permanecerá en el MACG a partir del 7 de octubre y hasta el 20 de marzo del año próximo. El recinto se ubica en avenida Revolución 1608, esquina Altavista, colonia San Ángel.