Usted está aquí: jueves 31 de marzo de 2005 Mundo Juan Pablo II, alimentado con una sonda nasogástrica

Fracasa segundo intento del Papa de hablar a fieles

Juan Pablo II, alimentado con una sonda nasogástrica

Malestar del Vaticano con médicos de la clínica Gemelli

AFP Y DPA

Ciudad del Vaticano, 30 de marzo. Juan Pablo II ahora es alimentado con una sonda nasogástrica, se informó este miércoles, día en que el Papa fracasó en un segundo y desesperado intento por dirigir unas palabras a los fieles en la Plaza de San Pedro.

"El Papa continúa su lenta y progresiva convalecencia", aseguró su portavoz, Joaquín Navarro Valls, quien anunció que va a ser atendido por y en el Vaticano.

Añadió que Karol Wojtyla, de 84 años, requirió la sonda nasogástrica para "mejorar el aporte calórico y favorecer una válida recuperación de las fuerzas".

Juan Pablo II, quien padece mal de Parkinson, "pasa muchas horas en un sillón, celebra la santa misa en su capilla privada y tiene contactos de trabajo con sus colaboradores, siguiendo directamente las actividades de la Santa Sede y la vida de la Iglesia".

En su declaración, Navarro Valls subrayó que la asistencia médica del Papa polaco está asegurada "por el equipo médico del Estado del Vaticano", dirigido por su doctor personal, Renato Buzzonetti.

Según observadores, esta precisión, en lo que fue la primera declaración oficial en tres semanas sobre la salud del jefe de la Iglesia católica, denotó cierto malestar con los médicos del hospital romano Gemelli, quienes en días pasados habrían dejado circular versiones de una nueva hospitalización de Juan Pablo II, a quien se le implantó la sonda nasogástrica en el Vaticano.

Esta técnica de alimentación para enfermos consiste en la introducción de un tubo por uno de los orificios nasales hasta el estómago, sin necesidad de anestesia.

Según algunos especialistas, el método precede a la aplicación de una sonda externa directa por el abdomen al estómago, llamada Peg (gastrotomía por endoscopia).

El neurólogo Gianni Pezzoli, presidente de la Asociación Italiana de Enfermos de Parkinson, señaló que habría que ver si el Papa tolera la sonda nasogástrica, ya que después de algunas semanas tiende a molestar y a producir úlceras, por lo que suele ser sustituida por la Peg.

La enfermedad de Parkinson, que afecta al Papa desde hace unos 13 años, empezó a afectar la deglución además de los músculos de la respiración, por lo que el religioso fue sometido a una traqueotomía el pasado 24 de febrero, cuando también lo aquejaba una fuerte gripe.

Las audiencias públicas del Papa han sido canceladas y sus escasas apariciones están marcadas por su incapacidad para hablar, ya que pese a los esfuerzos que hace no consigue articular palabra alguna, como ocurrió también este miércoles.

El Papa apareció esta mañana en la ventana de su apartamento que da a la Plaza de San Pedro para bendecir a los fieles allí reunidos, y trató breve e infructuosamente de dirigirles algunas palabras.

La aparición resultó menos dramática de la del domingo de Pascua, cuando intentó en vano pronunciar la bendición Urbi et Orbi, en la que los cientos de peregrinos que se congregaron en la plaza notaron que ha perdido mucho peso.

Sin embargo, ningún medio de comunicación italiano habló de que fuera visible la sonda en sus fosas nasales.

Juan Pablo II permaneció cuatro minutos en la ventana escuchando un mensaje a los niños de Milán, la oración y un saludo a sus compatriotas leído en su nombre.

El Vaticano difundió la versión de que el pontífice es capaz, en la intimidad, de grabar su voz, aunque muy baja. Hacerlo ante el público es imposible para el Papa más mediatico de la historia porque se encuentra "demasiado exaltado" y "muy conmovido".

 
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