Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 20 de abril de 2003
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Mundo
Marta Tawil

¿Por qué Siria?

Desde 1963 el partido Baaz, de inspiración laica y socialista, gobierna en Siria. Hafez el Asad, miembro de la minoría religiosa alawita, fue presidente de 1970 hasta su muerte en junio de 2000. Lo sucedió su hijo Bashar, quien ha buscado perfilarse en el frente interno y el ámbito internacional como un gobernante dispuesto a avanzar en la apertura económica y la modernización del sistema político.

Durante la guerra árabe-israelí de 1967, Israel ocupó el territorio sirio de los Altos del Golán.

En 1976, con el asentimiento de Estados Unidos, el ejército sirio intervino en Líbano para impedir la victoria de la coalición integrada por palestinos durante la guerra civil (1975-1990). Desde entonces los dirigentes libaneses y sirios califican la presencia militar de Siria en Líbano (calculada entre 25 mil y 30 mil hombres) como "indispensable y fraternal".

El gobierno sirio apoyó junto con Irán la resistencia libanesa, conducida por el Hezbollah, contra la ocupación israelí del sur de Líbano (1978-2000). Desde 2000, Siria apoya la reivindicación de la soberanía libanesa en Cheba, una parcela de territorio disputado del Golán.

Luego de la guerra del golfo Pérsico, en 1991, y la conferencia inaugural para la paz realizada en Madrid, Hafez el Asad aceptó participar en negociaciones bilaterales con Israel. Damasco asintió en desmilitarizar las áreas fronterizas y permitir la presencia de observadores internacionales, y en acordar eventualmente con Tel Aviv los términos del uso y la repartición del agua del Golán, a cambio de que Israel respetara las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y retirara su ejército hasta las fronteras del 4 de junio de 1967. En 1996, las negociaciones fracasaron.

En abril de 1996, el gobierno de Shimon Peres lanzó la operación militar Viñas de la ira contra Líbano. Su sucesor, Benjamín Netanyahu, se negó a retomar las negociaciones con Siria y relanzó la colonización del Golán. La colonización judía de ese territorio ha continuado, favorecida por el gobierno de Ariel Sharon. Actualmente, se cuentan alrededor de 15 mil asentamientos judíos en el Golán. Anualmente, la posesión del Golán permite a Israel obtener un suministro cercano a los 300 millones de metros cúbicos de agua.

Siria fue enemigo del régimen iraquí de Saddam Hussein, y el único país árabe que apoyó a Irán en la guerra contra Irak (1980-1988). Sin embargo, desde 1997 se registró un acercamiento entre Bagdad y Damasco favorecido por intercambios comerciales legales, dentro del contexto del programa Petróleo por alimentos, de Naciones Unidas, así como por transacciones de contrabando.

Con otro de sus vecinos, Turquía, Siria ha mantenido relaciones tensas que han girado principalmente alrededor de dos cuestiones relacionadas entre sí: el agua (en torno a la repartición y el uso de las co-rrientes de los ríos Tigres y el Eufrates) y el movimiento kurdo (en su momento, Si-ria apoyó a los rebeldes kurdos del PKK). La combinación de ambos factores llevó a Turquía y Siria al borde del enfrentamiento armado en 1998, que logró evitarse mediante la firma del Tratado de Adana, de ese mismo año.

En febrero y agosto de 1996, Turquía e Israel impusieron un cerco a Siria, al firmar acuerdos de cooperación militar que prevén ejercicios navales y aéreos conjuntos en la región.

En 1987, Asad expulsó de territorio sirio a Abu Nidal y su organización. En 1989 autorizó por primera vez la entrada de una comisión de Amnistía Internacional y Middle East Watch para inspeccionar la situación de los derechos humanos. Desde 1997, el gobierno sirio empezó a pagar su deuda contraída con el Banco Mundial. Desde el 11 de septiembre, Damasco ha colaborado con la Agencia Central de Inteligencia en la captura de personas relacionadas con la red Al Qaeda, que dirige Osama Bin Laden.

El Departamento de Estado estadunidense admite que desde la década de los años 80 el gobierno sirio no se ha visto involucrado en actos de terrorismo internacional.

Siria apoyó a Estados Unidos contra Irak durante la guerra de 1991. A finales de 2002 y en su calidad de miembro del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, votó junto con Estados Unidos en favor de la resolución 1441 referente al desarme iraquí. El gobierno de Bashar al Asad se opone abiertamente a la invasión y ocupación de Irak y denuncia el apoyo incondicional que Estados Unidos da a Israel, de que este país ocupa ilegalmente territorios árabes y palestinos y posee armas nucleares.

Según reportes de la Comisión de Monitoreo y Verificación de Naciones Unidas, no hay evidencia que sugiera que armas de destrucción masiva salieron de Irak, mu-cho menos que se hayan transferido a territorio sirio, movimiento que sería sin duda detectado. Siria nunca ha utilizado armas químicas o biológicas y tampoco ha amenazado con usarlas. Siria es propensa a desarrollar ese tipo de armas similarmente a lo que pueden serlo Israel, Turquía o Irán, lo cual revela la necesidad de que la proliferación de ese tipo de armamentos en Medio Oriente se trate y resuelva en instancias multilaterales.

En la pasada sesión 59 de la Comisión de los Derechos Humanos de Naciones Unidas se aprobaron por mayoría cuatro declaraciones que condenan la ocupación militar israelí de Gaza, Cisjordania y el Golán. Estados Unidos votó en contra de todas. Crecen las sospechas de que una de las presiones que el gobierno de George W. Bush ejercerá sobre Damasco en los próximos meses será pedirle que renuncie a toda pretensión de recuperar la soberanía sobre el Golán, y se abstenga de interferir en los planes que Tel Aviv y Washington tienen para los palestinos.

Los consejeros de Bush confían en que Siria, aislada, con pocas esperanzas de en-contrar apoyo en sus vecinos árabes divididos y maniatados, y cercada ahora también por la presencia estadunidense en Irak, terminará por ceder.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
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