Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Martes 18 de febrero de 2003
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Capital
CIUDAD PERDIDA

Miguel Angel Velázquez

Incertidumbre en la Secretaría de Cultura

EL 20 DE diciembre pasado, en una reunión entre el secretario y su equipo más cercano, se recibió la noticia. Para algunos con algo de alivio y para otros con la preocupación obvia de quien se va a quedar sin chamba.

ENRIQUE SEMO, ENCARGADO desde una secretaría de Gobierno de todo lo que debe estar en el ámbito de la creación y la difusión de la cultura en la capital, anunciaba, en una primera instancia, su deseo de abandonar el cargo, casi de inmediato.

LA NOTICIA CONFIRMABA una especie que durante algunos días previos corrió entre los pasillos de la dependencia sin que nadie se atreviera a desmentirla; por el contrario, los más comprometidos en eso de hacer llegar la cultura a todas partes vieron la dimisión como una necesidad incontrovertible.

SEMO TENDRIA QUE renunciar porque hasta aquel día y hasta la fecha no se tenía un proyecto cultural del gobierno bien trazado y los recortes presupuestales a la institución la habían languidecido de tal forma que la secretaría se convirtió en un enorme cascarón sin nada adentro.

EL SECRETARIO SEMO fue incapaz de defender, en cualquier instancia, los dineros que requiere una institución como esa, que más que para establecer resultados contables se creó con el fin de invertir en la formación de sensibilidades aptas para comprender desde la literatura, el teatro, la pintura y otras disciplinas, parte importante de la historia de ayer y hoy.

CLARO QUE ESA inversión no es posible contabilizarla en votos y eso, para la autoridad, resta puntos en la escala de prioridades, es decir, no es un asunto de primera importancia.

LOS DATOS RESPECTO de lo que sucede en esa secretaría se reflejan en los números. El año pasado, el presupuesto asignado fue de 280 millones de pesos, pero lograron algunos aumentos y la inversión se fue hasta los 300 millones de pesos.

PARA ESTE EJERCICIO el gobierno tiene destinados 238 millones, de los cuales 196 serán ejercidos para el pago de salarios de la gente que trabaja en la institución, lo cual nos lleva a decir que la Secretaría de Cultura podrá gastar en sus diversos programas algo así como 42 millones de pesos.

Y SI A esto se le suman las cantidades necesarias para efectuar el Festival del Centro Histórico, entre otros, la cantidad real de la que dispone la secretaría apenas llega a los 20 o 25 millones de pesos.

DE ESA MANERA, los proyectos populares para llevar cultura a la gente se verán reducidos a su mínima expresión e incluso se hacen peligrar ciertas direcciones que quedarían inútiles por falta de dinero.

MIENTRAS ESO PASA, en las instancias de gobierno las empresas de espectáculos ganan terreno y, por ejemplo, ya se anuncia que la empresa CIE habrá de hacerse cargo de todas las actividades culturales que se presenten en el Centro Histórico de la ciudad de México.

FRENTE A ESA situación, el secretario de Cultura prefiere no hacerse mala sangre con el gobierno central y deja pasar los proyectos que bien podrían ser ejecutados desde la dependencia que encabeza.

ES MUY PROBABLE que Enrique Semo se sienta fuera del proyecto del gobierno que quiere hacer cultura para la gente, porque desde diciembre pasado decidió salir del encargo y poco o nada le importa lo que suceda en la dependencia, pero mientras eso sucede se ciernen graves peligros sobre el trabajo que el equipo de la secretaría ha proyectado.

ES VERDAD QUE en la ciudad, con las desigualdades que ésta acarrea, se tiene que luchar decididamente por zanjar aquellas en las que que se hace más evidente la injusticia social, pero también se debe confiar en que el impulso al entendimiento no sólo hace más libre a la gente, sino también la compromete más con quien tiene la sensibilidad de abrirle las ventanas de la cultura. Así es que ojo, mucho ojo.
 


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