Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 13 de octubre de 2002
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Política

Guillermo Almeyra

El sheriff importado

La contratación del gunman Rudolph Giuliani por el Gobierno del Distrito Federal es repudiable por partida triple. En primer lugar, se contrata a un hombre cuya política de Cero tolerancia se ha basado en la permanente violación de la ley y en el racismo descarado (antijuvenil y contra la población negra y latina). Dar rienda libre a una policía ya habituada a considerar que la ley es flexible, muy flexible, y que, para colmo, gana 10 veces menos que los policías neoyorquinos, es cuando menos muestra de irresponsabilidad e inconciencia. Las características de la población de Nueva York permitían a Giuliani identificar perfectamente a sus víctimas: todos los jóvenes que anduviesen por el centro o toda la gente de color más oscuro que los llamados caucásicos eran sospechosos. Difícilmente ese criterio podrá ser aplicado en un país de jóvenes, de oscuritos y de pobres. Giuliani, entonces, para tener resultados, deberá arrestar a cientos al azar, para ver si entre ellos cae algún delincuente.

Por otra parte, donde los verdaderos criminales son blancos y usan guante blanco, como Cabal Peniche o Carlos y Raúl Salinas de Gortari, por citar sólo a algunos, y en el cual la corrupción está muy extendida entre los que deberían impedirla y reprimirla, Ƒcuáles resultados puede obtener el sheriff del gatillo fácil contra los inermes y desprotegidos? Por si eso fuera poco, las leyes y la mentalidad en Nueva York nada tienen que ver con las de Chilangotitlán. Si allá un limpiaparabrisas o un mendigo es un delincuente, aquí por suerte no lo es, y si allá la justicia puede parecer (no lo es) una garantía, aquí, como la policía, es algo temible, de lo cual hay que huir, por las dudas. Los asesinatos de negros y las brutalidades cometidas por la policía del sheriff importado bastarían por sí mismos para mostrar lo peligroso de la tremenda pejelagartez cometida. El problema social no se soluciona con policías bravas y de gatillo fácil, y la inseguridad se deriva del problema social.

Por otra parte, la seguridad que Giuliani puede proporcionar es seguridad para quienes no quieren "gente fea y sucia" o "sospechosa" cerca de sus casas, no seguridad para la gente común, que sufre los efectos del robo por los banqueros, del agiotismo de los monopolios, de la violencia resultante de una política económica y social reproductora de la pobreza y de la ignorancia. Giuliani considerará sospechosos de portación de armas o de drogas a quienes, en realidad, serán sospechosos por portación de cara, por su aspecto pobre o su tipo étnico.

Pero lo peor no es eso. Cuando la Comisión Nacional del Agua plantea la necesidad de concesionar la provisión y el cobro del agua y el gobierno federal quiere privatizar electricidad y petróleo, el Distrito Federal concesiona la seguridad de la ciudad más poblada del mundo a un alguacil de pistola rápida, elegido y pagado por los grandes capitalistas. La policía, que como la justicia es un servicio público pagado por todos, y que debe servir a todos por igual, funcionará así a dos velocidades: un sheriff servirá sobre todo a quienes le pagan en dólares, y para casi todo el resto, joven, pobre y oscuro de piel, quedará la sospecha, por existir. Otra pejelagartez: la vuelta a antes de la Revolución Francesa, cuando se compraban los cargos de juez, de recolector de impuestos, de jefe de policía. En efecto, si se concesiona el agua o la policía, Ƒpor qué no concesionar el correo, la administración pública, la recaudación impositiva? ƑCómo criticar una política privatizadora y contraria a los pobres al nivel federal cuando se hace, desde un gobierno local, una política privatizadora y represiva de los pobres?

Por último, queda el problemita de la democracia. ƑA quién consultó el Gobierno del Distrito Federal? ƑEl asunto fue discutido acaso en la Asamblea Legislativa? ƑHubo un referéndum o una consulta popular, o se consideró que la vida y la libertad de la gente valen menos que la venta de automóviles, favorecida por la construcción de un segundo piso en el ya infernal Periférico? ƑSe admira el sistema policial y penitenciario de un país donde casi la mitad de los negros jóvenes (que son la mayoría en las cárceles) o está presa o está en libertad vigilada, y donde las brutalidades policiales, sólo en Nueva York, se cuentan por miles? ƑPara cuándo se pedirá, entonces, la pena de muerte?

ƑLos defensores de los derechos humanos, los abogados democráticos, no tienen nada que decir contra esta barbaridad que se pretende imponer al pueblo capitalino? ƑLa importación de un sheriff cuya política se basó en suponer que categorías sociales completas eran sospechosas y potencialmente criminales no lesiona el principio jurídico según el cual todos son, por principio, inocentes, mientras no se pruebe lo contrario, y nadie puede ser arrestado por sospechas infundadas o fundadas sólo en prejuicios? ƑQuién asesora a Andrés Manuel López Obrador: su peor enemigo, que a lo mejor puede ser su decisionismo y su excesiva atención a los dueños de las automotrices o a los señores de las finanzas?

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