SUZUKI Swift, el subcompacto que no querrás soltar

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Ciudad de México. I can’t live without you… Como dice Joel Corry en su canción Sorry. Eso sentimos al probar el Swift GLX con caja CVT 2019. Desde que lo encendimos nos encantó la suavidad que tiene al andar, pero la potencia que lleva dentro; es un auto electrizante.

Nos tocó operar el color vanadio, un color brillante y llamativo, muy pop, ideal para una chica citadina que le gusta la velocidad, también el buen gusto combinado con la diversión y el dinamismo.

Pudimos tenerlo siete días, nos sorprendió que medio tanque de combustible nos diera batalla, su capacidad es de 37 L, y es que este ágil japonés tiene un motor de 1.2 lts 4 cilindros, Potencia de 82 hp @6000 rpm y un Torque 83 lb-ft @4500 rpm; así como un rendimiento que va desde 17-23 km/l.

Hay transmisión manual de 5 velocidades, pero nosotros testeamos la transmisión CVT, y nos gustó porque los cambios fueron casi imperceptibles, y la respuesta del acelerador, aún con varios pasajeros fue bastante buena.

Rebasar y cambiar de carril fue fácil y de sensación muy segura a pesar de que esta versión no cuenta con control de estabilidad, el cual sólo está en la versión Boosterjet.

Pero vamos de adentro hacia afuera. Una de las grandes bondades que tiene este ágil nipón, es que tiene Keyless Push Start, con un solo toque y tu auto está encendido; el clúster de instrumentos está inspirado en las unidades deportivas, tiene aire acondicionado automático, lo que lo hace fácil y cómodo de manejar. Tiene 6 bolsas de aire: 2 frontales, 2 laterales y 2 tipo cortina. Y por supuesto que este compacto es muy seguro por contar con frenos ABS con EBD.

Si de conectividad se trata, este no falla. Su pantalla es táctil de 7 pulgadas, con Android de auto y CarPlay, reproduce tu música vía Bluetooth. El manos libres al volante y control crucero te ahorran tiempo y hace más fácil el camino, lo comprobamos.

Uno de los detalles que nos encantó porque le da originalidad, es que la moldura del tablero y de las puertas, son de color blanco. Y sí, las viseras tanto del piloto como las del copiloto, tiene espejos, así que no hay pretexto para ponerse guapas.

En el exterior, los espejos son plegables eléctricamente y con ellos las luces direccionales, algo que le da mucha vista. La parrilla es hexagonal, que le da un toque deportivo. Las luces traseras son LED, al igual que las diurnas y los faros. Y claro, no pueden faltar los faros de niebla.

Pero no todo nos pareció favorable. Para su categoría nos hubiera gustado que tuviera luz de cortesía trasera.

Otro punto que no nos encantó, fue que el seguro de la puerta del conductor no se accionara al momento de jalar por dentro la manija, sino que era forzosamente necesario apretar el botón para desactivar los seguros. Por último, no cuenta con cámara de reversa, si bien no nos hizo falta, para ser un auto de basta tecnología, pensamos que era una herramienta infaltable.

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