Tabacaleras "han explotado" situación vulnerable en pandemia de Covid-19: reporte

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

En medio de la pandemia de Covid-19, la industria tabacalera “ha explotado esta situación vulnerable” en muchos países de América Latina sobre todo mediante actividades denominadas de responsabilidad social empresarial, “para distraer del daño que causan y comprar voluntades de tomadores de decisiones”, señalaron en un reporte las organizaciones internacionales Corporate Accountability y el Programa STOP, en colaboración con asociaciones de sociedad civil de diferentes países, entre ellos México. 

En el documento Índice de Interferencia de la Industria Tabacalera en América Latina, expusieron que durante la emergencia sanitaria también han identificado que las compañías han comercializado sus productos y marcas “de forma muy innovadora para tratar de evitar reducciones en su volumen de ventas. Se ha observado una promoción agresiva de los productos novedosos y emergentes a través de redes sociales y correo electrónico, entre otras tácticas”. 

En cuanto a las actividades de responsabilidad social empresarial, señalaron que en el caso de México y Brasil hay evidencia de que éstas se han desarrollado principalmente en las regiones de producción de tabaco, entre las acciones que han llevado a cabo están la construcción de centros comunitarios, patrocinio a los agricultores y a las actividades educativas de escuelas y universidades tecnológicas estatales. 

Las organizaciones también expusieron que se ha reportado la interferencia de políticas en las respuestas a la pandemia de Covid-19. Señalaron que la industria trata de minimizar la reducción en sus ventas y de minar los esfuerzos de quienes desean dejar de fumar, asegurándose de que los cigarrillos sigan disponibles.

De acuerdo con el reporte, “en el marco de la Emergencia Nacional del Perú, se autorizó la elaboración de productos de tabaco en la Fase 2 de la Reanudación de Actividades Económicas”, lo que estaba previsto para la Fase 4. En tanto, en Brasil, la empresa Philip Morris International “mantuvo la producción a pesar del decreto que prohíbe la fabricación industrial no esencial”. 

Destacaron que la industria tabacalera “vende un producto tóxico y adictivo que mata anualmente a casi un millón de personas en la región”, además de que el consumo de tabaco es el principal factor de riesgo prevenible para las enfermedades no transmisibles.

Últimas noticias