Afecta a 40 mil personas la caída en demanda de resina de pino, por pandemia

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

A partir de que comenzó la pandemia de Covid-19 cayó la demanda de resina que se extrae de árboles de pino debido a la suspensión de actividades industriales. La caída de ingresos para las familias hizo que al menos 40 mil personas de comunidades indígenas de Michoacán, se alimenten de quelites y hongos que se producen en la temporada de lluvias, pero cuando esta termine, se quedarán sin alimentos. Si ya estaban en pobreza, ahora están en riesgo de caer en carencia alimentaria.

Esto explicaron en una videoconferencia productores de resina de la zona oriente, centro y  comunidades indígenas de la meseta purépecha de Michoacán. Agregaron que en esas regiones el valor de la producción forestal es de alrededor de mil 200 millones de pesos; la venta de madera y resina asciende a 25 mil toneladas al año. El ingreso de cada familia por extraer resina de los árboles es de unos 50 mil pesos al año.

Rosa Isela Soto, de la localidad Mata de Pinos, dijo que ahí son 300 familias que se dedican a la recolección de resina desde hace unos 50 años y al año son 300 toneladas las que se recolectan, esto deja una derrama económica de 4 millones de pesos, sin derribar un sólo árbol. Mencionó que desde hace cinco meses no tienen ingresos. Han aumentado los delitos, se han elevado robos a casas, la tala ilegal de árboles, “si la situación no cambia, los ganadores serán los coyotes que compran la resina, madera legal o ilegal a precios muy bajos”.

Por su parte, Olga Leticia Henriquez de Cherán, sostuvo que desde que comenzó la pandemia la venta de resina comenzó a bajar, “omo parte de la soluciónc se empezó a buscar la recolección de alimentos, quelites, hongos. No vamos a sobrevivir con recursos del bosque ni de traspatío”. Dijo que pobladores comenzaron a ir a trabajar a empacadoras de fresa, donde trabajan 12 horas, “se trasladan en camiones escolares con el riesgo de contagio por covid”.

 

Últimas noticias