Lactancia materna, estrategia esencial de salud pública: Ssa

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Ciudad de México. En el marco del inicio de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Secretaría de Salud (Ssa) destacó que el fomento a la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y complementaria hasta los dos años de edad, es un derecho y una estrategia esencial de salud pública, que requiere acciones transversales, entre éstas, la vigilancia y el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.

En un comunicado destacó que el Estado mexicano está comprometido a garantizar estas acciones esenciales, a través de las secretarías de salud estatales, los diferentes niveles de atención y las instituciones del sector salud.

Por ello, refrendó que la lactancia materna es fundamental para alcanzar los objetivos mundiales establecidos en materia de nutrición, salud y supervivencia, crecimiento económico y sostenibilidad ambiental.

Además, recordó que hasta la fecha, no existe evidencia científica sólida que demuestre la transmisión del virus SARS-CoV-2 por leche materna, por lo que en apego a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), "es fundamental que la lactancia materna inicie durante la primera hora de vida, se mantenga en forma exclusiva a lo largo de los primeros seis meses y continúe, junto con alimentos sanos y adecuados, hasta los dos años de edad o más”.

La dependencia federal destacó que los beneficios del contacto piel a piel, el apego inmediato y el inicio de la lactancia materna superan ampliamente los posibles riesgos de transmisión y enfermedad asociados al Covid-19, por lo que el personal de salud de todos los niveles de atención debe asesorar y apoyar a las mujeres que deseen amamantar, de acuerdo con las recomendaciones vigentes en el “Lineamiento para prevención y mitigación de Covid-19 en la atención del embarazo, parto, puerperio y la persona recién nacida”.

Subrayó que “no existe justificación para la separación de las mujeres y sus recién nacidos que dificulte la lactancia materna, si sus condiciones de salud lo permiten”.

Señaló que cuando no sea posible, las mejores alternativas a la lactancia materna para la persona recién nacida son la extracción de la leche de la madre, leche materna procedente de donantes, y cuando ninguna de estas opciones sea viable, se puede considerar el amamantamiento por otra mujer que esté en condiciones de lactar, cuente con pruebas negativas para VIH y conservando las medidas de prevención.

La lactancia artificial "se considera el último recurso, adoptando las medidas para asegurarse de que sea viable, segura y sostenible y que el producto se prepare correctamente. En todos los casos, el apoyo y orientación de los profesionales de salud es fundamental para garantizar las medidas de higiene habituales, más las derivadas de la emergencia sanitaria”.

Destacó que el Código Internacional de Sucedáneos de la Leche Materna establece que: “los sistemas de salud tienen la responsabilidad de no promover el uso de leche artificial, biberones o tetinas. Todos los establecimientos que presten servicios de maternidad y neonatología han de adquirir los sucedáneos de la leche materna, los biberones y las tetinas que necesiten mediante los canales normales de venta y no deben aceptar suministros gratuitos o subvencionados. No deben solicitarse ni aceptarse donaciones de fórmulas para lactantes”.

 

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