Una epidemia dio origen a la Pasión y otra obliga a verla por Internet

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Lunes 13 de abril de 2020. Nadie acompañó este domingo en las calles la muerte y resurrección de Jesucristo en una representación realizada en Ciudad de México, que usualmente convoca unos 2 millones de personas, pero en el sur del país algunas comunidades indígenas desafiaron la pandemia de coronavirus celebrando procesiones y fiestas de Pascua.

Jesucristo murió aislado, como ocurre con muchos pacientes del nuevo coronavirus, durante la representación de la Pasión de Cristo que cada Semana Santa se organiza en el populoso barrio de Iztapalapa, a la que este año no fueron convocados espectadores por la emergencia sanitaria del Covid-19.

La función se realizó con los actores esenciales y fue transmitida por televisión.

10 de abril de 2020. La Semana Mayor es un momento ritual en la historia del judeocristianismo en el que se recrea la pasión y la muerte de Jesús. Además, esta época vacacional es una de las más importantes a nivel mundial. Sin embargo, la celebración no será igual este año, debido a las medidas de cuarentena establecidas por gobiernos de distintas naciones para contener el Covid-19. En lugar de celebrar el Viernes Santo con las iglesias llenas y las elaboradas procesiones a las que asisten miles de personas, este año las autoridades religiosas ordenaron a los fieles a quedarse en sus hogares. Con misas a puertas cerradas, algunas transmitidas por televisión o internet, y con escasos feligreses en iglesias y mezquitas, la Semana Santa transcurre sin júbilo.

 

El añejo espectáculo no es ajeno a las plagas. Según la tradición, comenzó en el siglo XIX cuando los pobladores de Iztapalapa pidieron al Señor de la Cuevita, una imagen de Cristo que se sigue venerando hasta la fecha, que acabara con una epidemia de cólera. Como agradecimiento, prometieron escenificar anualmente su sacrificio.

En contraste, en Chiapas, algunas comunidades de indígenas tzotziles desafiaron la cuarentena, realizando procesiones y Viacrucis en cinco municipios; en el poblado de San Juan Cancuc una tradicional feria convocó a cientos de personas, y en el de San Juan Chamula, los mayordomos (una especie de consejo de ancianos) encabezaron como siempre las celebraciones de Semana Santa.

En otros estados del país, donde casi 90 por ciento de las personas se identifican como católicas, se celebró la Pascua sin la presencia de fieles.

Así, este Domingo de Resurrección se ofició una misa sin presencia de devotos para pedir a la Virgen de Guadalupe, patrona de México, protección contra el coronavirus.

Durante la celebración, realizada en la Basílica de Guadalupe, Franco Coppola, nuncio apostólico en México, leyó un mensaje del papa Francisco para la región.

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