Aprendizaje de jóvenes debe ser eje de nueva ley de educación superior

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Ciudad de México. La nueva Ley General de Educación Superior (LGES) debe centrarse en el aprendizaje de las y los jóvenes, así como en la empleabilidad y la generación de ingresos, a fin de que sirva como un detonante en el desarrollo del país, de acuerdo con el subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro Bórquez.

El funcionario inauguró esta semana los trabajados del primero de los 32 Foros Estatales de Consulta del anteproyecto de la LGES en la Universidad Tecnológica de Cancún, Quintana Roo.

Recientemente, el anteproyecto de ley se puso a disposición de las autoridades educativas, las instituciones de educación superior, académicos, especialistas, trabajadores y estudiantes para que sea revisado, analizado y enriquecido antes de febrero próximo, cuando se pretende presentar la iniciativa de ley.

Concheiro Bórquez explicó que el proyecto de la LGES se fundamenta en los principios y criterios de la reforma al Artículo Tercero de la Constitución, que establece el derecho a la educación con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantivas, de acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Educación Pública.

Además, dijo, considera el carácter laico, gratuito, democrático y científico de la educación, bajo los pilares de inclusión, equidad, excelencia e interculturalidad que plantea el Acuerdo Educativo Nacional.

El documento con 10 apartados presenta en la propuesta la obligación de un "financiamiento plurianual" para la infraestructura escolar, la definición de un modelo de asignación de recursos y la concurrencia de los tres órdenes de gobierno en el financiamiento de las universidades públicas, además de un fondo especial para la obligatoriedad de la educación superior.

Indica que se creará un sistema nacional de evaluación de la educación superior, pero que éste será conforme a las propias características de los subsistemas, respetando la autonomía universitaria, característica que es identificada como uno de los grandes principios que regirán dicha legislación.

Con el texto se pretende establecer las bases para una política de financiamiento de la educación superior con una visión de Estado. Este nivel educativo –señala– es un derecho humano y un bien público social, garantizado por el Estado; que será universal, inclusivo, público, gratuito y laico, y que la obligatoriedad en su impartición –que será de manera gradual– corresponde al Estado mexicano, en sus tres órdenes de gobierno.

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