Rechazo a crímenes de odio en la 41 Marcha del Orgullo LGBTTTI

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El clamor por justicia, igualdad y no discriminación de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales (Lgbti) se manifestaron ayer en un ambiente festivo. ¡Sí! Esta marcha es de fiesta, pero también es de lucha y resistencia, exclamaron los organizadores en el banderazo de salida de la 41 Marcha del Orgullo Lgbti.

Con la demanda de cese a los crímenes de odio y las terapias de conversión, acceso a salud universal y respeto al Estado laico, miles marcharon del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino, entre carros alegóricos y templetes de empresas.

Desde antes de las 10 de la mañana, miles de personas, que en su mayoría portaron los colores del arcoiris –representativo de la diversidad sexual– ya sea en banderas, gorras, paraguas o ropa, se aglutinaron en el Ángel de la Independencia y Paseo de la Reforma. A la cita también acudieron vendedores de cervezas y cocteles, entre ellos menores de edad, quienes se paseaban entre la gente al grito de “chelaschelas”.

Ahí también se estacionaron los automotores que destacaban marcas de plataformas digitales de autotransporte, cosméticos, entre otros, y que en su mayoría pusieron el ambiente con música electrónica y popcon la que era imposible no mover el cuerpo.

Aunque el inicio de la movilización estaba programado a las 12 del día, fue después del pronunciamiento de los organizadores que arrancó, alrededor de las 13 horas. Mariana, mujer lesbiana, y Diego, hombre trans, fueron los encargados de leer las demandas. Exigieron justicia frente a los crímenes de odio que atentan contra la vida de esta población y a todas aquellas personas que no cumplen con la norma heterosexista y cisgenerista.

No a terapias de conversión

Semidesnudo, esposado y con un puto en la frente, así como con un #SerEsResistirPecador en la espalda, uno de los manifestantes trató de plasmar la mella que en la vida de alguien puede provocar una terapia de conversión. Insultar, agredir, hacer sentir mal a las personas, en particular a los jóvenes, son estrategias empleadas en este tipo de tratamiento, explicó su acompañante quien dijo llamarse Anakin Sky.

Drag queens, princesas, quinceañeras, ángeles, charros y muxes, demandaron respeto al Estado laico y rechazaron la concesión de medios de comunicación a cualquier Iglesia. No deben facilitarse micrófonos para los promotores del odio, marginación y hostigamiento.

Hablaron también de la prevención y detección oportuna del VIH. Los organizadores alertaron de un incremento en el índice de la tasa de transmisión del virus y otras infecciones de transmisión sexual en la población joven Lgbti.

A la movilización se sumaron diplomáticos de 19 embajadas, funcionarios del gobierno federal, miembros del sistema de la ONU y representaciones de las instituciones de defensa de los derechos humanos. México ama en libertad fue el lema de la Secretaría de Relaciones Exteriores que por primera vez salió de sus oficinas para sumarse a la marcha del orgullo Lgbti.

El contingente recorrió Paseo de la Reforma, avenida Juárez y Madero hasta llegar al Zócalo capitalino donde los esperaba un escenario para la presentación de artistas como María León, La Más Draga, Aristemo, Torreblanca y el DJ Luis Alvarado.

En esta fiesta también hubo a quienes tanta mercadotecnia no les gustó. Este es el caso de Orgullo Crítico: Estamos en contra de la comercialización total y absoluta y partidista de esta marcha; que nos apoyen, bien, pero con nuestras consignas, no como anuncio de ellos, reclamaron.

A medida que se ganó terreno en materia de derechos, “nos vieron como una plataforma… Nos quieren usar como capital político, comercial”, explicaron.

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