Mayoría de automóviles en México carecen de dispositivos de seguridad

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Debido a la laxitud de las leyes en la materia, la gran mayoría de los automóviles que se venden y circulan en el país no cuentan con dispositivos de seguridad suficientes y acordes con los estándares internacionales, por lo que es necesario actualizar la Norma Oficial Mexicana (NOM) 194 y establecer medidas más estrictas en este terreno.

Así lo afirmaron integrantes de diversas organizaciones especializadas en temas de seguridad vial, quienes indicaron que dicha meta puede reducir la cantidad de accidentes y fallecimientos por percances viales, sin que ello implique un alza en el costo de los vehículos.

Angélica Vesga, directora de asuntos públicos del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), recordó que en México ocurre un promedio de 16 mil muertes al año causadas por accidentes automovilísticos, de las cuales 5 mil son de los tripulantes de los vehículos. A lo anterior, se suman unos 8 mil 200 casos de atropellamientos a peatones y ciclistas.

De igual forma, la especialista enfatizó que este tipo de percances son multifactoriales, pero un elemento fundamental y que recibe poca atención en el país es el del uso de dispositivos tecnológicos para evitarlos o mitigarlos.

Por su parte, Stephan Borsniak, gerente de movilidad de El Poder del Consumidor, alertó que las leyes nacionales sobre el tema tienen al menos 20 años de retraso con respecto a los estándares internacionales, ya que de los siete dispositivos de seguridad vehicular que recomienda la Organización Mundial de la Salud, los autos que se venden en México sólo tienen dos de forma obligatoria: las medidas de impacto frontal y lateral.

Los dispositivos que aún no se incluyen en todos los vehículos del país son el control electrónico de estabilidad (que reducen los choques por derrape), las bolsas de aire, los cinturones de seguridad de tres puntos y los llamados anclajes Isofix, para las sillas destinadas a niños y niñas.

Además de ello, existen otros dispositivos de seguridad, como los sistemas detectores de peatones y objetos que cruzan en el campo de desplazamiento del vehículo, y que aplican los frenos de forma automática para evitar la colisión, y los sensores que identifican cuando un auto se está desviando de su carril de forma involuntaria.

Anette Ramírez, gerente de políticas públicas de movilidad de WRI, indicó por su parte que en México se fabrican anualmente 3.9 millones de autos, de los cuales 90 por ciento se exportan, al cumplir con altos estándares de seguridad, y el restante 10 por ciento se quedan en el mercado nacional, pero con medidas mucho menos estrictas.

Debido a lo anterior, afirmó la experta, alrededor de 80 mil personas en México podrían estar en riesgo de sufrir heridas graves o morir, por ser usuarios de automóviles que carecen de medidas de seguridad suficientes.

Valentina Ochoa, directora de la asociación civil Refleacciona, subrayó que añadir dispositivos de seguridad en los autos que se venden el país sólo le costaría a las compañías automotrices unos 10 mil pesos más por cada unidad. Pese a ello, las empresas le ofrecen a los compradores incluirlas por entre 20 mil y 90 mil pesos extra.

Las organizaciones civiles involucradas en el tema se encuentran trabajando con la Secretaría de Economía para convencer a las autoridades de actualizar la NOM 194, relacionada con estos temas, y de esta forma “democratizar la seguridad vehicular” en el país. 

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