No me paga Repsol, a mí me pagan los mexicanos: AMLO

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Nava, Coah. A mí no me paga Repsol, a mí me pagan los mexicanos y por eso tengo que defender el interés público, sostuvo el presidente Andrés Manuel López Obrador para ratificar su decisión de devolver a la Comisión Federal de Electricidad y Pemex el papel central en la política energética. Un discurso en el que dio respuesta a la carta de legisladores estadunidenses que denunciaron presuntas violaciones al acuerdo comercial: no se deben llamar a engaño quienes se aprovecharon de manera deshonesta en el periodo neoliberal.

Desde el complejo de la termoeléctrica José López Portillo que opera a mínima capacidad por disposiciones legales para beneficiar a particulares, según explicó el mandatario, también comentó: no vamos a violar ningún acuerdo, ningún contrato. Vamos, apegados al marco legal que se tenga, a darle preferencia tanto a la CFE como a Pemex, que son empresas públicas. Sin violar la ley, vamos a procurar que no estén subutilizadas estas plantas y que se pueda comprar más carbón y apoyar a los productores de esta región.

Criticó que se usara el sofisma de que las plantas de la CFE son viejas y contaminan con el afán de limitar la actividad de la empresa eléctrica del Estado, aseveró que “en el caso de que el marco legal no nos alcance –porque con la reforma energética dejaron todo completamente a favor de los particulares–, entonces, para fortalecer a Pemex y la CFE, voy a enviar, si es necesario, una reforma constitucional para que vuelva a prevalecer el espíritu del artículo 27 constitucional”.

El jefe del Ejecutivo aprovechó el escenario de su vista a esta termoeléctrica para responder expresamente a la carta enviada por congresistas al presidente Donald Trump en la que asocian presuntas violaciones al acuerdo comercial con decisiones de la política energética de su gobierno.

Cuando se renegoció el tratado, dijo, las conversaciones se suspendieron ante la demanda que hizo, como presidente electo, de echar atrás los compromisos de la pasada administración.

Censuró que en el periodo neoliberal se propuso destruir las empresas públicas en beneficio de las particulares. Con el sofisma que se utilizó en el gobierno de Salinas de que nos íbamos a quedar sin luz y de que la CFE no tenía capacidad para atender la demanda, ahí comenzó la privatización energética, por eso ahora las compañías privadas, en especial las extranjeras, producen casi 50 por ciento de la energía eléctrica.

De manera deliberada, denunció, se cerraron instalaciones y un ejemplo es esta planta que trabaja con una unidad y tiene siete paradas, al igual que están subutilizadaslas hidroeléctricas en favor del interés particular. Emplearon el sofisma de la energía limpia y que por lo mismo son mejores las plantas eólicas o de energía solar, que en efecto no contaminan, pero éstas reciben subsidio produzcan o no.

El director de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, anunció que se pretende ampliar la operación de esta planta a cuatro unidades, lo que permitirá comprar más carbón a los proveedores regionales, en especial a pequeños productores. Además, denunció acuerdos ruinosos pactados en la administración pasada en detrimento de la comisión.

El Presidente se refirió sobre las críticas a sus acciones para fortalecer a Pemex y la CFE, para mí es un timbre de orgullo. ¿Cuál es la función del gobierno? ¿Proteger los intereses privados? No, los únicos negocios que deben importar a los funcionarios son los públicos.

En el caso de Repsol, reprochó lo que llamó abusos empresariales, como contratar a la ex secretaria de Energía (Georgina Kessel) e incluir en su consejo de administración al ex presidente Felipe Calderón, y todavía se inconforman cuando deberían estar ofreciendo disculpas por el abuso.

 

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