‘Cártel’ de Juárez, origen de grupos infiltrados en esferas oficiales

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Ciudad de México. El cártel de Juárez fue el origen de los grupos y capos que más se han infiltrado en el gobierno mexicano desde los años 90: Ismael El Mayo Zambada y los hermanos Beltrán Leyva. Oficialmente, en 1997 se descubrió por primera vez que el narcotráfico había llegado a los más altos niveles del gobierno con el caso del general Jesús Gutiérrez Rebollo, quien colaboraba con Amado Carrillo Fuentes.

En 2005, Vicente Fox Quesada reconoció: “El poder del narcotráfico llegó hasta nivel de la Presidencia de la República”.

Desde entonces a la fecha, las referencias a casos de penetración y corrupción gubernamental involucran especialmente a células que han sido o fueron dirigidas por Ismael El Mayo Zambada, líder del cártel de Sinaloa, y la organización Beltrán Leyva.

En este último caso, Juan Francisco Patrón, El H-2, un hombre que colaboró con Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, fue quien presuntamente sobornó al ex titular de la Sedena Salvador Cienfuegos Zepeda, el militar de mayor rango que ha sido acusado de narcotráfico y lavado de dinero, detenido el pasado jueves en Estados Unidos.

Historia del cártel Beltrán Leyva

Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, trabajó como escolta de Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, jefe del cártel de Juárez hasta 1997 cuando falleció tras una cirugía estética. También conocido como El Licenciado o El Botas Blancas, Arturo Beltrán siguió trabajando bajo las órdenes de Ismael El Mayo Zambada.

En 1997, Vicente Zambada Niebla, hijo de El Mayo, presuntamente visitó al jefe del Estado Mayor Presidencial, el general Roberto Miranda, para señalarle su preocupación por los operativos contra la organización delictiva.

En 2001, luego de que se evadiera por primera ocasión Joaquín El Chapo Guzmán Loera, se unió al cártel de Sinaloa al igual que El Mayo Zambada. Los Beltrán Leyva se convirtieron en el brazo armado y principales operadores del capo sinaloense.

Sin embargo, en enero de 2008 se rompió la alianza de los hermanos Arturo, Carlos, Alfredo y Héctor con Guzmán Loera, debido a que por una presunta traición de Guzmán fue detenido Alfredo, El Mochomo.

Para ese entonces, los Beltrán ya habían penetrado en el gobierno federal y durante la administración de Vicente Fox, el entonces mandatario reconoció: “El poder del narcotráfico llegó hasta nivel de la Presidencia de la República”. Ésa fue la primera ocasión en que un presunto miembro de la organización dirigida entonces por Arturo Beltrán Leyva fue señalada de infiltrarse en las estructuras gubernamentales y sobornar a funcionarios a cambio de información y protección.

El 3 de febrero de 2005 fue detenido Nahum Acosta Lugo, encargado de la Coordinación de Giras Presidenciales, presuntamente estaba vinculado con integrantes del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, y se llegó a mencionar que miembros de esa organización pagaban la renta de la vivienda que ocupaba el ex funcionario en la zona de la Herradura, en el estado de México. Acosta Lugo estuvo bajo arraigo durante 60 días y luego fue dejado en libertad por un juez al considerar que no había elementos para procesarlo.

En 2008, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) interrogó a Mario Arturo Velarde Martínez como presunto integrante de una red de funcionarios, todos ellos cercanos a Genaro García Luna –entonces secretario de Seguridad Pública federal–, que brindaba protección al cártel de los hermanos Beltrán Leyva,

Los casos de infiltración o coptación por parte de los Beltrán Leyva (grupo del cual ya formaba parte Juan Francisco Patrón, El H-2) alcanzaron a los principales operadores de García Luna (juzgados ahora en Estados Unidos por narcotráfico y lavado de dinero), como Édgar Millán Gómez, Igor Gómez Labastida y Luis Cárdenas Palomino (investigado en ese país por los mismos cargos que García Luna).

El 16 de noviembre de 2009 fue abatido en Cuernavaca Arturo Beltrán Leyva, y en meses posteriores fueron detenidos sus hermanos, lo cual permitió que Juan Francisco Patrón, El H-2, se convirtiera en líder de la organización y mantuviera, de acuerdo con las investigaciones de Estados Unidos en contra del general Salvador Cienfuegos, la penetración criminal en las altas estructuras gubernamentales hasta la administración pasada.

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