En Nuevo Laredo, ejecución extrajudicial, no enfrentamiento

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Miércoles 11 de septiembre de 2019. El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo (CDHNL), en Tamaulipas, dio a conocer ayer evidencias contra la versión del gobierno del estado sobre un enfrentamiento entre policías estatales y presuntos criminales del cártel del Norte que habría dejado ocho pistoleros muertos en la colonia Valles Anáhuac, el 5 de septiembre, como se reportó de manera oficial.

La organización civil presentó una serie de fotografías, un reporte de tránsito en el que se acredita el uso de una grúa para sembrar una camioneta Tundra en la que se dijo viajaban los presuntos criminales y un video con los testimonios de algunos sobrevivientes, para acreditar que no se trató de un enfrentamiento, sino de la ejecución extrajudicial de ocho personas –cinco hombres y tres mujeres– a manos de los agentes del estado, caso similar al de Tlatlaya, estado de México, y que después se habría hecho un montaje para justificar el crimen y emitir un boletín hablando del enfrentamiento y el decomiso de una camioneta modificada con blindaje artesanal, 15 armas largas y una corta.

Raymundo Ramos, presidente del CDHNL, informó que se solicitó la intervención del gobierno federal para que la Fiscalía General de la República atraiga las investigaciones, en sendas cartas enviadas al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

En entrevista agregó que el lunes se interpuso una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), debido a que hubo presencia de elementos del Ejército en las inmediaciones del lugar de los hechos. Nos debe una explicación de por qué presenció un acto de barbarie y no intervino ni lo impidió. Por la noche el gobierno de Tamaulipas emitió un comunicado en el que aseguró que colaborará con la CNDH respecto a estos hechos.

El activista dijo que se solicitó la intervención de la Oficina en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a fin de que se otorguen medidas de protección a los sobrevivientes que han dado su testimonio y denunciado los hechos ante la Fiscalía estatal, y a las familias de las víctimas. La organización ha documentado hasta ahora elementos para afirmar que se trató de una ejecución extrajudicial, en la que las víctimas habrían recibido un tiro en la cabeza a corta distancia, e incluso algunos estaban sometidos en el piso o acostados sobre una cama.

Indicó que tras un recorrido por el lugar de los hechos, se constató que no hay evidencias de un enfrentamiento, ya que tanto en la casa donde supuestamente se dio éste, en la esquina de Avenida 7 y Calle 10, en la colonia Valles Anáhuac, y en fachadas de hogares aledaños, no hay impactos de balas. En ese domicilio vivía Severiano Treviño Hernández, una de las víctimas, junto con su hija Kassandra y su nieta de dos años, sobrevivientes.

Agregó que las fotografías filtradas de los cuerpos sin vida de los presuntos criminales evidencian que las armas se les colocaron de manera burda, además que algunos vestían uniformes tipo militar de tallas mucho más grandes a sus complexiones e incluso portaban el calzado al revés y que las ropas lucían prácticamente intactas y limpias.

Hasta ahora, añadió la comisión, las autoridades estatales no han presentado un informe oficial de lo sucedido ni han dado a conocer los videos que las fuerzas de seguridad están obligadas a hacer en sus operativos.

El CDHNL cuenta además con un reporte de tránsito firmado por el comandante Eladio Martínez Juárez, en el que se asienta el uso de una grúa para llevar, desde un punto a cinco kilómetros de distancia hasta el domicilio de Avenida 7 y Calle 10, la camioneta Tundra.

Uno de los testimonios recogidos por la organización civil es el de Kassandra, de 18 años de edad y madre de la menor. Señaló que más de 20 uniformados allanaron su domicilio de manera violenta, obligaron a su padre a ponerse un uniforme militar, botas y un casco negro, y la sacaron a ella de manera violenta amenazándola para no denunciar. Después se enteró que su padre era una de las víctimas. El comité agregó que otros testigos también narraron que los agentes, acompañados de elementos del Ejército, allanaron alrededor de las 4 de la mañana los domicilios ubicados en las calles Jesús Guajardo 649 y Héroe de Nacataz 6836, en la colonia Buenavista, donde se llevaron a cuatro jóvenes y dos mujeres, que son otras de las víctimas.

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