Ebrard insiste a legisladores: no hay acuerdo secreto con EU

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Sábado 15 de junio de 2019. El próximo martes se desplegará en su totalidad la Guardia Nacional y fuerzas armadas para el plan emergente migratorio, informó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, al tiempo de solicitar ayuda internacional para atender el incremento en el tránsito de personas por México, donde las autoridades reconocen la existencia de al menos 68 puntos para el cruce irregular.

Vamos a invitar a la comunidad internacional, ahora sí que ‘no nos dejen solos’. Y también a la Organización de las Naciones Unidas”, dijo.

En Palacio Nacional, el canciller informó que este fin de semana se sumarán 825 agentes al Instituto Nacional de Migración, organismo que tenía "fenómenos de corrupción muy graves".

Ante el presidente López Obrador y gobernadores de las entidades del sur, aseguró que el país demostrará que se puede reducir el flujo migratorio en el corto plazo. Una de las metas es registrar a todo aquel que ingrese al país, como lo marca la ley en la materia, y atajar el tráfico ilegal de personas, cuyo mercado negro se calcula en 6 mil millones de dólares al año, incluida la ‘renta’ de niños para acceder a beneficios de asilo.

Defendió el acuerdo con Washington, alcanzado la semana pasada: "¿Qué ganamos con una guerra comercial que vamos a perder?, ¿qué ganamos con aranceles de 25 por ciento?, pues colapsan la economía".

Hay límites en el convenio

Refirió que en el caso de los solicitantes de asilo enviados por Estados Unidos para que esperen en México respuesta a sus procesos, nuestro país “no ha aceptado que sea un número indeterminado”.

A nivel interno, admitió que hace falta compartir información con el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, quien esta semana advirtió que al sellar la frontera sur, Trump nos regresa a un estado colonial.

Hoy no tenemos tarifas y no hemos aceptado lo que ellos querían. Entonces, no entiendo esa lectura, no capto, no logro interpretar en esa lectura, en ese balance (de Muñoz Ledo), dónde estaría el desdoro de México”.

Rechazó que usurpe funciones de Gobernación. “Si por mi fuera ahorita estaría en la reunión preparatoria del G-20”, expresó.

En tanto, el presidente López Obrador reiteró su apoyo a Ebrard, ante el nombramiento acargo del tema que despertó "celos y sentimientos". “Es mi facultad, no se autonombró Marcelo Ebrard, yo tomé la decisión. Tiene toda la experiencia para encabezar al grupo que está atendiendo el asunto… es un profesional”.

También defendió el acuerdo con el gobierno de Trump y aseguró que no quiere una guerra comercial con Estados Unidos “aunque la podamos ganar. La guerra no es opción”.

Destacó que el objetivo es atender la migración y evitar la confrontación con el vecino. "No fue una pelea de box".

El mandatario dio instrucciones para que se atienda de manera especial a los menores.

Si es necesario los abrazamos y los protegemos, y los hacemos mexicanos si se necesita. O sea, es la fraternidad universal. El humanismo que está por encima de las fronteras”, dijo.

En tanto, los gobernadores de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Tabasco y el interino de Campeche manifestaron su apoyo al plan emergente de 90 días.

El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, subrayó que la llegada de la Guardia Nacional a su entidad “es fundamental porque protege a los migrantes del abuso de los traficantes”.

Rechaza el canciller acusaciones de Muñoz Ledo // Reprocha líder de la Cámara que inflen al funcionario

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, reiteró ante la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados que no hay ningún convenio secreto con Estados Unidos, entregó copia del “único” acuerdo con el presidente Donald Trump, señaló que si hay un mejor plan de negociación, que se lo digan, “se los vamos a apreciar”, pero luego del alud de críticas, iniciado por Porfirio Muñoz Ledo, el canciller invitó a los legisladores a sumarse al esfuerzo que lleva a cabo para evitar la imposición de aranceles a los productos nacionales.

Ayúdennos en esa negociación, en lo que venga y va a ser un resultado positivo”, recalcó Ebrard, quién aceptó de inmediato la propuesta de priístas y panistas, que retomó también Morena, de integrar un grupo plural de legisladores que acompañen a la representación gubernamental.

Antes, el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, le pidió que precisara qué se negoció, “si hay o no otro pacto”, porque en Estados Unidos “dicen que sí y que van a revelar poco a poco” lo acordado.

El legislador de Morena le recordó que no es primer ministro para asumir todas las decisiones. “que no lo hinchen tanto, porque lo van a reventar”, le dijo, mientras que legisladores de PRI, PAN, PRD y MC insistieron en que México cedió y será tercer país seguro.

Es una trampa de la historia, es paradójico que a un gobierno que llegó por las siglas de la historia, Trump le pueda exigir el endurecimiento de la política migratoria”, recalcó la senadora del PRI, Beatriz Paredes. Mientras que el panista Damián Zepeda dijo que el muro que tanto ha exigido el magnate estadunidense, lo va a pagar México en la frontera sur.

Ebrard, quien compareció junto con la secretaria de Economía, Graciela Márquez, respondió a su “entrañable amigo”, Muñoz Ledo, le contestó que “efectivamente, el inflamiento es lo peor que puede haber”, pero “nadie en su sano juicio, por vanidad, buscaría el tema más difícil, que es la migración”.

Expuso luego que en el informe que ayer mismo entregó a la Permanente, “en un hecho inusual”, porque la negociación no ha terminado, y tuvo incluso que notificarlo a su contraparte, se da cuenta de lo que se negoció con Trump.

No existe ningún compromiso que no esté asentado” en ese informe remitido al Senado.

Ebrard expuso que aceptar la aplicación unilateral de aranceles, habría provocado una grave crisis económica que implicaría la pérdida de un millón de empleos y repercusiones equivalentes a elevar entre 15 y 25 por ciento el IVA.

De darse la aplicación de aranceles, aludió, Trump habría exigido de inmediato firmar la aceptación de tercer país seguro.

Insistió en que se fue una negociación muy difícil, pero aunque “llegamos con un ultimátum, salimos con un convenio”. A su juicio, lo que se ganó razonablemente es un plazo de 45 días en el que se valorarán “medidas que son nuestras”, en materia de migración.

Reveló que reorganizar la frontera sur se había tratado ya antes por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, con autoridades de Estados Unidos, porque México no puede permitir que continúe el flujo anual de un millón y medio de centroamericanos por territorio nacional, sin saber siquiera quiénes son. Lo único que se hizo, explicó, es acelerar el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur y hacer más rápida la sustitución de personal en el Instituto Nacional de Migración.

La priísta Dulce María Sauri le hizo notar que en una primera lectura del documento en inglés que les entregó, sí hay efectos vinculantes.

Se exigió que Estados Unidos cumpla el compromiso de apoyar a Centroamérica, ellos lo aceptaron y lo asumimos en la declaración conjunta y eso sí, es vinculante”, respondió el canciller.

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