Sistema Anticorrupción no es ocurrencia ni acuerdo político: Gómez

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Ciudad de México. La creación del Sistema Nacional Anticorrupción no se trató “de una ocurrencia” ni surgió sólo de una coyuntura específica, sino fue parte de un diseño complejo, no exento de tensiones, consensos y participación ciudadana, sostuvo la secretaria de la Función Pública, Arely Gómez. Destacó que no está diseñado para enfrentar un problema de una administración, sino de un conjunto de prácticas arraigadas de antaño que se requiere erradicar.

Al impartir una plática en la Universidad Anáhuac del Norte, Gómez destacó que no se trata de un acuerdo político, sino de una plataforma operativa a partir de un modelo jurídico que articula varios sistemas para fortalecer el combate a la corrupción.

En conjunto con los sistemas nacionales de Fiscalización y Transparencia, pretende mayor coordinación de diversas instancias para consolidar una mayor fiscalización y rendición de cuentas y, en su caso, detectar presuntos actos de corrupción, para aplicar sanciones administrativas y en su caso su procesamiento penal.

Para Gómez, las acciones que se desprendan del SNA deberá incidir en la percepción social que se tiene de la corrupción en instancias de gobierno cuyo impacto puede ser muy relevante en la medida en que deslegitima las acciones de gobierno y mina la confianza social en las instituciones.

Enfatizó en el hecho de que se trata de combatir prácticas añejas que antes se sabía de su existencia pero no podían documentarse en la medida en que ahora puede efectuarse a partir de la transparencia y rendición de cuentas.

Reconoció que el SNA está en una complicada fase de instrumentación que desde que se concibió, se sabía que esto iba a suceder, pero que en el corto plazo comenzará a operar, pues el combate a la corrupción es un reto que enfrenta el país pues merma la capacidad de generar acciones eficientes y eficaces que le permitan atender las prioridades sociales.

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