Gritos de alegría, cacerolazos, baile y música en varias ciudades

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Nueva York., La noticia anunciada primero poco después de las 11 de la mañana se difundió en Nueva York al abrirse las ventanas de los edificios, los vecinos gritaron con alegría y cacerolazos, mientras otros empezaban a bailar en plazas y calles por varias ciudades del país, y con ello el clima cambió –tal vez sólo por un ratito– al festejar el fin de Donald Trump en la Casa Blanca y todo lo que eso ha implicado para los pueblos de este país.

En Times Square, el Village, El Barrio, Brooklyn –donde Spike Lee compartió champagne en su barrio– y en las antiguas calles del sur de la isla de Manhattan hubo expresiones de alegría, algunos con marchas, otros con bailes en sus colonias, otros nada más saludando con sonrisas y mil versiones de por fin se acabó la pesadilla.

En Broadway, en el distrito de los teatros, se escuchaba una de las canciones del Mago de Oz que dice ding-dong, la bruja ha muerto.

Frente al Hotel Trump International, en Columbus Circle, la gente bailó con pancartas, levantó sus puños mientras choferes pitaban sus bocinas como celebración. De hecho, algunos en bicicleta ofrecían la canción popular Celebration, de Kool and the Gang al pasear por las calles.

La música que acompañaba las fiestas y marchas era desde country a Bruce Springsteen, de rap a ya añejas canciones de soul, todo expresando el mismo mensaje. Hasta hubo concheros encabezando la marcha en Mineápolis.

En Washington, la celebración se realizó frente a la Casa Blanca, pero también en colonias por la ciudad. Se sentía como si se hubiera declarado el fin de una guerra, comentó un observador. Hubo erupciones de baile, claxonazos en una ciudad donde 92 por ciento de la población votó en repudio al ocupante de la Casa Blanca.

Un puertorriqueño arrojó un paquete de toallas de papel sobre la valla de la Casa Blanca, diciendo nos recordamos, en alusión al acto ofensivo de Trump cuando fue a Puerto Rico después del huracán María y frente a las cámaras lanzó rollos de toallas de papel en un refugio como acto caritativo, sin entregar nunca la ayuda que se necesitaba para enfrentar esa devastación. Mensajeros en bicicletas –muchos de ellos migrantes– saludaban con gritos de alegría a quienes pasaban por las calles de Brooklyn. Choferes tocaban sus bocinas desde la mañana a la noche.

La noticia de la derrota de Trump detonó este tipo de celebraciones espontáneas en varias ciudades con fiestas de baile que sustituyeron las protestas en las calles (entre fuerzas antiTrump, obvio). Las pancartas y mantas expresaban estás despedidoel pueblo se ha declaradocada voto cuenta.

También en redes sociales

Los chistes y elegantes mentadas de madre contra el presidente se multiplicaron en las redes sociales, mientras, como ahora es la costumbre, toda fiesta, marcha y baile fue grabado y difundido al ciberespacio.

Entre los memes e imágenes había una de la Estatua de la Libertad con una resortera en la mano lanzando a Trump al infinito, muchas de la cara de Trump como nene malcriado que rehúsa salirse de la Casa Blanca; otra, una foto de una torre para guardias en una prisión que dice Torre Trump.

A lo largo del día marcharon por avenidas y calles centrales de ciudades como Chicago, Filadelfia, Minéapolis, Los Ángeles, San Francisco, Boston, Detroit y más, hasta Miami. Multitudes multirraciales, multigeneracionales, multitodo, como en reproche a la visión que representan Trump y sus aliados.

A pesar de nuestras diferencias en la izquierda liberal, tomen un día o dos para celebrar, para sentir el maravilloso sentido de alivio, experimenten un poco de alegría que ha estado ausente por demasiado tiempo. Absorban esta verdad: cuando llegó el momento, la mayoría se levantó, escribió el cineasta y crítico social Michael Moore.

El analista político y ex secretario de Trabajo Robert Reich comentó: Trump construyó su imperio de bienes raíces expulsando a gente de color. Hoy gente de color expulsó a Donald Trump.

Pero la campaña de Trump hizo un llamado a sus bases a “mantenerse listos… En algún momento podríamos necesitar su ayuda en protestas en sus estados, para asegurar que el presidente es representado y nuestro lado del argumento sea demostrado”, instó el director de la campaña de Trump, Bill Stepien, en una llamada con aliados del presidente. Ayer en los capitolios de varios estados seguidores del magnate realizaron protestas .

Y también este sábado, abogados de Trump, incluyendo a Rudolph Giuliani, citaron a una conferencia de prensa –antes del anuncio del triunfo de Biden– con el presidente informando por tuit que sería realizada en el Four Seasons en Filadelfia. Pero ese hotel de lujo se vio obligado a informar también por tuit que no era ahí, sino en un lugar llamado Four Seasons Total Landscaping, un negocio sin ninguna relación con el hotel. Ahí se presentaron los abogados, en ese negocio que tiene enfrente un crematorio y al lado y a la vista una tienda para adultos que se llama Fantasy Island.

O sea, la lucha continúa.

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