Declaración de Evo "indigna" a militares bolivianos

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Martes 14 de enero de 2020. La Paz. Las fuerzas armadas de Bolivia están indignadas con las declaraciones del presidente en el exilio, Evo Morales, sobre la posibilidad de crear milicias armadas como las de Venezuela si regresa a su país, afirmó ayer el régimen golpista.

En este contexto, el gobierno de facto retiró un busto de Morales de los alrededores de un polideportivo ubicado en la localidad de Quillacollo, en el departamento de Cochabamba. Quitaron la placa con el nombre del presidente exiliado y se renombró al lugar como Polideportivo Olímpico de Quillacollo.

El ministro de facto de Deportes, Milton Navarro, quien encabezó la ceremonia, aseguró que se dará de baja el nombre de Morales de todo lo relacionado con su ministerio, y precisó que unos 800 polideportivos y unos 500 premios llevan el nombre del líder indígena.

Evo Morales renunció a la presidencia el 10 de noviembre obligado por la cúpula de las fuerzas militares, tras varias semanas de protestas en lo que la oposición alegó, sin presentar pruebas, fraude en las elecciones del 20 de octubre, en las que el dirigente aymara ganó un cuarto mandato.

Tras su dimisión, que no ha sido aceptada por el Legislativo, se refugió en México, y posteriormente en Argentina, donde antier declaró a una radio de los cocaleros bolivianos en Buenos Aires, que si volviera, hay que organizar milicias armadas del pueblo, como Venezuela.

La canciller de facto Karen Longaric pidió por Twitter a la comunidad internacional repudiar esta amenaza y a quien la hizo.

En rueda de prensa, el ministro de facto de Defensa, Luis Fernando López, sostuvo ayer que el pueblo boliviano está dolido y nuestras fuerzas armadas, indignadas, y manifestó el rechazo a una lógica absolutamente terrorista y sediciosa.

López, cabeza política de las fuerzas armadas, advirtió: estamos preparados, entrenando y atentos, no vamos a permitir que fuerzas extranjeras quieran tomar el poder en el país.

Según el ministro, el gobierno de Morales tenía el plan de desmantelar a las fuerzas armadas y la policía para traer fuerzas extranjeras al país.

En la misma rueda de prensa, el ministro golpista de Justicia, Álvaro Coimbra, anunció que junto a su colega de Interior, Arturo Murillo, van a emprender acciones penales contra Morales por los delitos de sedición y terrorismo.

La Fiscalía local ya investiga a Morales por un caso relacionado con un video en el que, según el gobierno, se le escucha pedir desde México a sus bases cocaleras que impidan el ingreso de alimentos a las ciudades, en contra del gobierno golpista encabezado por Jeanine Áñez.

En todo caso, también hubo críticas a Morales de integrantes de su partido, Movimiento al Socialismo (MAS). La presidenta de Senado, Eva Copa, expresó que sus declaraciones no son adecuadas, y el senador Omar Aguilar pidió al líder aymara tener cuidado con lo que dice.

Nueve ex funcionarios de Morales, entre ellos cinco ex ministros, están asilados en la residencia de México en La Paz. El gobierno de Áñez aún no les ha otorgado un salvoconducto, ya que considera que tienen cuentas pendientes con la justicia.

El pasadi viernes la bancada del MAS en la Asamblea Legislativa, que suma dos tercios, aprobó una ley de inmunidad que protege a líderes políticos tras considerar que hay persecución a sus dirigentes.

El ex ministro de Gobierno de Morales, Carlos Romero, acusado de corrupción por el régimen de facto, está internado en una clínica por depresión, deshidratación y estrés luego de que un grupo de vecinos descubrieron dónde se encontraba y realizaron una vigilia.

Romero se declaró perseguido político y está citado por el Ministerio Público para declarar sobre varios casos de corrupción.

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