Macri “me presionó” para incriminar a Cristina Fernández: empresario

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Buenos Aires. El empresario Lázaro Báez, quien fue detenido ilegalmente desde abril de 2016, cuando llegaba a esta capital para declarar en una causa judicial abierta por orden del gobierno de Mauricio Macri, denunció a la justicia todo tipo de presiones y amenazas contra él y su familia para que involucrara a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner en delitos inexistentes y dijo que fue “víctima de una campaña atroz por parte de los distintos poderes reales de nuestro país”.

De acuerdo al empresario, acusado en una causa de origen incierto sobre una supuesta ruta del dinero K, hasta ahora sin pruebas en relación a Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, dijo que esta campaña mediática y judicial “incluyó la detención de políticos y empresarios”.

“Destruyeron a mi familia y las actividades de mis empresas, fui acosado por el servicio de inteligencia a la orden del actual gobierno, para que involucre al peronismo y a la ex presidenta”, dijo al denunciar además una operación coordinada por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para que se “arrepintiera” desde el comienzo de la causa judicial.

“En un control oftalmológico (dentro de la cárcel de Ezeiza), se me acercó una mujer, la doctora Balbin, acompañada por dos personas de traje. Dijo que venía en nombre de Macri y (Silvia) Majdalani, (de la AFI). Me dijo que si yo colaboraba, mis hijos no tendrían problemas. Tenía que decir que era el testaferro de la familia Kirchner".

Sobre esta situación hay pruebas que se conocieron en medio de esta causa, como varios audios, donde uno de los fiscales aliados a Macri, el juez Guillermo Marijuán, que participaba de la investigación comentó con otro letrado que la intención de apresar a los hijos de Báez, era para obligarlo a declarar lo que le ordenaran contra los Kirchner. Estos audios ya están en el expediente.

También está vinculado el periodista Luis Gasulla, hombre cercano a los servicios de inteligencia y uno de los señalados por la constante difusión de noticias falsas, quien visitó a Báez para ofrecerle una reunión con el ministro de Justicia, Germán Garavano, y para darle un guión que involucrara a Cristina Fernández de Kirchner.

Esto ya lo habían hecho con un empresario mediano de la farándula, Leonardo Fariña, quien está en libertad como testigo protegido, hospedado y mantenido por el ministerio de Seguridad, a pesar de que se descubrió le habían escrito lo que debía declarar.

El gobierno de Macri presionó a Báez, se quedó con varios de sus bienes, lo enjuició y encarceló, acusándolo de delitos que no cometió, con el propósito de usarlo para atacar y detener a Cristina Fernández de Kirchner.

También el ex vicepresidente Amado Boudou, otro detenido ilegalmente, explicó en una entrevista con El Destape Radio, que continuará luchando por su inocencia y recordó que "los tiempos procesales durante el macrismo han sido los tiempos de las elecciones".

“Ya he estado preso, que es una circunstancia dolorosa de la vida que me ha tocado", dijo y se refirió a una cantidad de “arrepentidos que han dicho cualquier cosa" bajo presiones y pidió la revisión de su causa.

Después de mantener tantos detenidos preventiva e ilegalmente, antes de irse Macri ahora quiere poner límites a las prisiones preventivas. “Parte de lo que ha hecho la bicameral en este sentido es para Macri y sus secuaces”, advirtió Boudou.

En un marco de tensiones y en medio de la transición política, el tema de los presos ilegales es clave en estos momentos.

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