Rey de España aboga por pluralidad y libre expresión en Cuba

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La Habana. El rey Felipe VI de España, de visita oficial en Cuba, abogó por un futuro con diversidad política y libertad de asociación y expresión para la isla.

El monarca español concluye el jueves la visita a la isla, donde envió mensajes cautos, pero claros sobre su esperanza de que Cuba eventualmente cambie su modelo político.

Sin hacer alusión directa, el rey expresó la víspera su expectativa de que la isla tenga un modelo pluripartidista y garantice al acceso de otros grupos distintos a los gubernamentales a los medios de comunicación.

“Cuál será ese futuro es algo que tiene que dilucidar el propio pueblo cubano. Los cambios en un país no pueden ser impuestos, tienen que nacer de dinámicas internas”, expresó el monarca en un discurso la noche del miércoles durante una cena de gala junto al mandatario cubano Miguel Díaz-Canel y altos funcionarios del gobierno.

“Es necesaria la existencia de instituciones que representen a toda la realidad diversa y plural que existe de los ciudadanos y que éstos puedan expresar por sí mismos sus preferencias y encontrar, en esas instituciones, el adecuado respeto a la integralidad de sus derechos incluyendo, entre ellos, la capacidad de expresar libremente sus ideas, la libertad de asociación o de reunión”, agregó el rey.

La visita de los reyes de España a la isla, que comenzó el martes, fue duramente cuestionada en el país ibérico por los sectores más conservadores que les criticaron su respaldo al gobierno de Díaz-Canel.

La gira se realiza, además, en un año de fuerte endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos a Cuba, con las que busca asfixiar económicamente a la isla para lograr el cambio de modelo. Entre las medidas se encuentran el retiro de diplomáticos, limitaciones para viajes, listas negras de empresas y persecución de las navieras que traen petróleo a la nación caribeña.

El presidente Donald Trump incluso autorizó un capítulo de la Ley Helms-Burton que permite a sus ciudadanos establecer pleitos contra compañías de terceros países que usen propiedades nacionalizadas por la revolución. Firmas como la española Meliá han sido demandadas y otras correrían el mismo riesgo.

La víspera el rey se reunió con empresarios y residentes españoles a los que garantizó el apoyo ibérico ante la Helms-Burton y las sanciones estadounidenses, en sintonía como lo hizo en los meses pasados la Unión Europea.

El miércoles por la noche el rey y su esposa Letizia se encontraron con miembros de la sociedad civil cubana como el escritor Leonardo Padura, emprendedores y periodistas de medios independientes online que se incrementaron en los últimos años pero que las autoridades consideran al servicio de grupos de interés interesados en destruir a la revolución.

Los reyes no se reunieron con disidentes políticos.

El jueves, su último día en Cuba, visitaron el Museo de Bellas Artes, a donde se expone el autorretrato de Goya, pintado en 1815, y cedido temporalmente por el Museo Nacional del Prado a la isla.

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