Alberto Fernández expresa “gratitud eterna” a AMLO por asilo a Evo

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Buenos Aires. El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, reiteró este lunes que en Bolivia se consumó un “golpe de Estado”, y además expresó su “eterna gratitud” hacia el jefe de Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador, por ofrecerle asilo político a Evo Morales, y abrir su embajada para auxiliar a los perseguidos políticos.

Fernández se comunicó telefónicamente la mañana de este lunes con Evo Morales.

“Existe un golpe de Estado, para que nadie se confunda, para que hablemos claro y sin mentiras. Y para que después cada uno se haga cargo de lo que dice”, sostuvo también esta noche en la presentación de un libro en el Centro Cultural de la Cooperación, al destacar que América Latina vive “un día aciago” porque “en Bolivia se interrumpió la democracia”, comentó.

Destacó la asistencia ofrecida por los presidentes de Perú, Martín Vizcarra, y de Paraguay, Abdo Benítez, por “haber ido en socorro del agredido”, en referencia a Morales, con los que se comunicó telefónicamente la noche del domingo, horas después de la renuncia impuesta por los jefes de las Fuerzas Armadas.

Fernández agradeció también al presidente peruano por haber habilitado el espacio aéreo de su país para que un avión mexicano pudiera acercarse a recoger a Evo Morales y a miembros de su entorno político.

En su intervención hubo una crítica ante la actitud del gobierno saliente de Mauricio Macri, que desconoce el golpe de Estado y habla de una “crisis política”, lo que fue respondido tanto por una asociación de diplomáticos de carrera como por la Asociación de Trabajadores del Estado, que tiene su gremio en cancillería que rechazaron la posición oficial sobre los hechos en Bolivia.

“Las cosas se hicieron de tal modo en Bolivia que terminaron generando una crisis social y un enfrentamiento tan grande” que no se sabe el final, advirtió el presidente electo.

Fernández fue el anfitrión en la Segunda Reunión del Grupo de Puebla, que coincidió con el golpe de Bolivia, a la que iba a concurrir el vicepresidente boliviano Álvaro García Linera, con quien se comunicó ayer en la noche inmediatamente después que renunció junto a Morales.

La posición del gobierno argentino en el caso del golpe de Estado en Bolivia, que según el canciller Jorge Faurie es una crisis ya que los militares “no tomaron el poder”, le costó a la alianza de Juntos por el Cambio enfrentar un desacuerdo interno, ya que la Unión Cívica Radical (UCR) rechazó la asonada, lo que también agradeció Alberto Fernández.

"Sacar a un Presidente con acciones que no están dentro del marco de las reglas de la democracia no puede llamarse de otra forma que golpe de Estado”, escribió el presidente electo en su cuenta de Twitter celebrando que “la UCR, con sus años de tradición republicana, así lo entienda”.

Miles de manifestantes se concentraron en el Obelisco en pleno centro de esta capital y marcharon con banderas bolivianas y la tradicional wiphala de los pueblos originarios y con grandes carteles de apoyo a Morales, encabezados por dirigentes de movimientos sociales, sindicales, políticos, personalidades y decenas de miles de integrantes de la vasta comunidad boliviana aquí, y llegaron ante la embajada de Bolivia para solidarizarse. Luego fueron ante la cancillería a protestar contra el gobierno y el canciller Faurie por desconocer el golpe. También diputados del Frente de Todos visitaron al cministro para pedirle que las embajadas y consulados reciban a los perseguidos por los golpistas en Bolivia.


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